premio a la sostenibilidad

La agricultura ecológica que permite recuperar variedades y ofrecer un trabajo digno y estable a personas vulnerables

Atades puso en marcha en 2011 Garderniers, un proyecto ecosocial que apuesta por las capacidades de sus trabajadores para poner en el mercado productos ecológicos y orgánicos de máxima calidad.

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El presidente del consejo rector de Caja Rural de Aragón, Luis Olivera (izda.) entregó el galardón a Antonio Rodríguez, presidente de Atades (en el centro), al que acompañó una de las personas que forma parte de Gardeniers.
El presidente del consejo rector de Caja Rural de Aragón, Luis Olivera (izda.) entregó el galardón a Antonio Rodríguez, presidente de Atades (en el centro), al que acompañó una de las personas que forman parte de Gardeniers.Aránzazu Navarro.

Más de 70 referencias en el mercado, proyectos de recuperación de variedades y un obrador de conservas artesanales ecológicas en Mercazaragoza con el que han conseguido cerrar el ciclo. Estos son solo algunos de los logros de Gardeniers, proyecto ecosocial puesto en marcha en 2011 por Atades que busca la sostenibilidad y la cohesión social ofreciendo un trabajo digno y estable a personas con discapacidad intelectual, función intelectual límite y autismo.

Enfocada al sector del cultivo, la producción, la transformación y la comercialización, en fresco y en conserva, de productos ecológicos, la iniciativa ha logrado este año el Premio HERALDO DEL CAMPO en la categoría de Sostenibilidad. "Es una alegría muy grande para nosotros, porque Gardeniers es un proyecto que necesita ser conocido por los consumidores, y que se nos reconozca desde Heraldo nos visibiliza y quiere decir que desde los medios y la sociedad se valora", explica Félix Arrizabalaga, gerente de Atades.

"Transformar vidas" es el principal hito que destaca de la iniciativa su responsable, pues "dignifica" a estas personas y, como ocurre en cualquier empresa, "les brinda la oportunidad de generar unos ingresos económicos que les permiten construir un proyecto de vida". "Poder vincular la actividad laboral con la satisfacción que genera en sus miembros es lo más bonito que le pueden decir a un proyecto ecosocial", agrega.

Variedades

La recuperación del melón de Torres de Berrellén, una variedad que tiene unas cualidades organolépticas muy destacadas; y la recuperación de legumbres singulares de Aragón que ponen en valor la biodiversidad agrícola del territorio –a través del Grupo Operativo Prolegara– constituyen otra de las señas de identidad de Gardeniers, que cuenta con 49 hectáreas de cultivo en sus fincas de Alagón y Ascara (Jaca), donde obtienen verdura, legumbres, trufa o centeno.

"La sostenibilidad medioambiental del proyecto trasciende la agricultura ecológica, porque también tiene que ver con el tipo de cultivos y de variedades que trabajamos, que están relacionados con el patrimonio cultural y gastronómico de Aragón, que en algunos territorios está en riesgo de perderse", indica Arrizabalaga, marcándose como objetivo para 2026 crecer en producción y ventas.

Accésits

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    Daniel Cameo, director general de Cingral, recibió el accésit de manos de Olivera.

    Cingral

    Especializada en proyectos de modernización y transformación de regadío, Cingral lleva años desarrollando novedosas propuestas para intentar adaptar los diseños de sus proyectos a la necesidad de las comunidades de riego –uno de los mayores consumidores del mercado eléctrico– de minimizar los costes energéticos. Su labor en lo relativo a la sostenibilidad energética, ambiental y económica ha hecho a esta consultoría de ingeniería zaragozana merecedora de un accésit en los Premios HERALDO DEL CAMPO. "Es una inyección de alegría y de energía, porque nuestro trabajo está directamente relacionado con numerosas aristas de la sostenibilidad, entonces que sea en este apartado nos gusta mucho", explica Rosendo Castillo, presidente de Cingral, que hace un balance "sumamente positivo" de la andadura de la compañía.
    La empresa trabaja tanto en iniciativas privadas de las comunidades de regantes como en otras en las que intervienen las administraciones públicas. "Siempre hemos tenido claro que los proyectos deben ser sostenibles económicamente. Las inversiones no pueden valer cualquier cosa, tienen que ser pagables, con costes controlados y económicamente viables", indica su responsable, agregando que desde que en 2008 desaparecieron las tarifas de riego han trabajado mucho para reducir, minimizar y evitar cualquier tipo de coste energético, sobre todo afinando aspectos de la fotovoltaica, y en algunas soluciones energéticas como las turbinas bomba que han patentado, que "pueden eliminar en algunos casos la necesidad de contratación energética, lo cual para una comunidad de regantes es como pasar de segunda división a primera".
    Cingral trabaja con centros tecnológicos y profesionales especializados para dar soluciones personalizadas y muy adaptadas a las necesidades de sus clientes. "Seguimos teniendo la misma ilusión que cuando empezamos hace 40 años. Podemos seguir ayudando a muchas comunidades de regantes, siendo conscientes también de que estas soluciones hay que trabajarlas y mejorarlas para que tanto estas como las administraciones que van a promover esos proyectos a futuro sean los beneficiarios y no los sufridores de estos", concluye Castillo.
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    Sergio Martínez, Hector Martínez y Fernando Martínez recogieron la distinción.

    Citricaren

    Creada en el año 2007 en Zaragoza para la producción y distribución de productos ecológicos, fundamentalmente fruta, Citricaren encuentra en el cultivo ecológico, la protección del medio ambiente, la salud de las personas y unas prácticas laborales justas sus principales pilares. Fernando, Sergio, Héctor y Luis son los socios de esta entidad, que cuenta con un almacén en Cuarte de Huerva, desde donde distribuyen a toda Zaragoza y alrededores los productos que han nacido de sus dos campos en Fuentes de Jiloca y Fortuna (Murcia).
    La distinción que han obtenido en los Premios HERALDO DEL CAMPO reconoce una forma de trabajar totalmente natural, a través de prácticas agrícolas sostenibles, lo que garantiza la pureza de los frutos. "Es un honor y un orgullo que un ente histórico de Aragón como Heraldo se haya fijado en nuestro proyecto", apunta Héctor Martínez, quien señala que empezaron con mucha ilusión, invirtiendo mucho esfuerzo y tiempo de sus vidas en un proyecto que "va saliendo a duras penas, porque ahora parece que el ecológico no termina de despegar, no hay el consumo que debería haber de estos productos y se está produciendo un estancamiento". El agricultor apunta que falta sensibilización, concienciación y voluntad por parte de la administración para avanzar hacia la sostenibilidad: "En relación a la ambiental se necesita legislación que garantice la salud de las personas, pues se utilizan muchos productos que a la larga son nocivos y que no están suficientemente testados, como es el caso de los pesticidas que se emplean en Marruecos, que ahora algunas personas piden poder usar aquí. Lo mismo ocurre con el glifosato, que debería estar prohibido. No deberían primar los bajos costes de producción sobre la salud de las personas y el medioambiente".
    El trato de igualdad entre productores es otro eje de la filosofía de Citricaren, cuyos miembros defienden que los precios tienen que ser justos y permitir a todo el mundo vivir de su trabajo. "Pero es muy difícil vivir del campo con la dictadura de precios impuesta por las grandes comercializadoras y con los fondos de inversión, a los que les da igual que haya vida en los pueblos y que están arruinando al pequeño y mediano agricultor", afirma Héctor Martínez.
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