Despliega el menú
Branded

VAMOS CON TU FUTURO

En colaboración con

Deducciones en el plan de pensiones: cómo ahorrar más hasta la jubilación

Los planes de pensiones tienen una serie de beneficios fiscales que ayudan a que la rentabilidad de este producto financiero sea mayor.

El dinero del plan de pensiones se puede recuperar cuando se llega a la jubilación.
El dinero del plan de pensiones se puede recuperar cuando se llega a la jubilación.
  

Dicen los expertos económicos que para poder vivir sin problemas económicos una vez se alcanza la jubilación, conviene ahorrar entre un 7% y un 10% de los ingresos mensuales que se generan mientras se está trabajando. Sobre donde ir acumulando esa cantidad que retiramos mes a mes, el plan de pensiones se perfila como una de las mejores opciones, ya que es un producto de ahorro que permite sacar rentabilidad a dicha cantidad, además de otras ventajas para el titular.

Una de ellas son los beneficios fiscales, ya que las aportaciones que se van haciendo al plan son deducibles de la base imponible del IRPF, lo que permite al titular del plan pagar menos impuestos. ¿Por qué se paga menos? Desde Ibercaja lo explican de la siguiente manera: "Hacienda nos devolverá parte de lo que hemos invertido en nuestro plan de pensiones, y aunque esto depende de la situación de cada contribuyente, la cifra suele estar entre el 19% y el 45% de la cantidad aportada. Aun así, como es obvio, existen ciertos límites legales aplicables de manera conjunta a todos los sistemas de previsión social que podamos tener (planes de pensiones individuales, de empleo, PPAs, etc) que no debemos sobrepasar".

"La deducción fiscal de un plan de pensiones depende directamente de los límites impuestos por ley"

¿Qué tipo de aportaciones existen?

Para poder beneficiarse de las deducciones, los titulares de los planes de pensiones deberán hacer aportaciones, cumpliendo eso sí con las limitaciones y máximos que establece la ley. Existen tres formas diferentes de hacer estos ingresos:

1

Aportaciones individuales

El límite legal máximo de aportación a un plan de pensiones individual es de 8.000 euros al año, de los cuales es posible deducirse el importe aportado hasta un límite, la menor de estas cantidades: “8.000 euros o el 30% de tus rendimientos netos del trabajo y actividades económicas”, apuntan desde Ibercaja.

2

Aportaciones en favor del cónyuge

"Si tu cónyuge no tiene rentas del trabajo o de actividades económicas o las tiene inferiores a 8.000 euros anuales, tú podrías deducir las aportaciones hechas a su plan con un límite máximo de 2.500 euros anuales", explican.

3

Aportaciones en favor de personas en grado de parentesco con discapacidad

Las personas con una discapacidad psíquica igual o superior al 33% o física a partir del 65% tienen la posibilidad de acogerse a este régimen especial de planes de pensiones bajo el cual un familiar (un cónyuge o pariente de hasta tercer grado o tutor) puede realizar aportaciones al plan del discapacitado y deducirse por ellas con un límite de 10.000 euros por aportante. “Si las aportaciones las realiza la propia persona con discapacidad, el límite tanto de aportación como de deducción será de 24.250 euros”.

Desde Ibercaja destacan también que las aportaciones que no puedan deducirse en un ejercicio por insuficiencia de la base imponible o por superar los límites anuales indicados, podrán deducirse en los cinco años siguientes y que estas aportaciones pueden variar en función de la comunidad autónoma en la que uno se encuentre: en Navarra o País Vasco, por ejemplo, esta cifra se encuentra por debajo de los 8.000 euros

  • Vista 'Vamos con tu futuro' y descubre más contenidos relacionados con el mundo del ahorro y jubilación.
Etiquetas