Cuidando del paciente crónico
Este espacio asistencial se puso en marcha en 2021 con el objetivo de reducir las estancias hospitalarias y evitar ingresos innecesarios. Unos 5.000 aragoneses padecen cronicidad, la mayoría de ellos de avanzada edad.

Cada día, unos 5.000 aragoneses se enfrentan a un cuadro complejo de cronicidad en sus dolencias. Enfermedades de larga duración y progresión lenta, que requieren de numerosos cuidados y atenciones médicas de manera continuada.
Ubicado en la primera planta del edificio de Consultas Externas, el Hospital de Día del Paciente Crónico brinda atención ambulatoria a este tipo de pacientes. Inaugurado en 2021, se trata de un espacio con unas instalaciones especialmente diseñadas y adecuadas a las condiciones de sus usuarios –en su mayoría, personas de avanzada edad, con pluripatologías y dificultades de movilidad–, logrando así una mejor asistencia y confort, tanto para estos como para sus familiares y los propios profesionales sanitarios.
Liderada y coordinada por el Servicio de Medicina Interna del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, se configura como una unidad con carácter transversal a toda el área médica, que tiene como misión principal la de prestar a los pacientes crónicos y con necesidades complejas de salud una asistencia ambulatoria especializada de carácter integral, efectiva y segura, acorde a sus necesidades y expectativas de salud, manteniendo el mayor grado posible de autonomía personal y de integración en su entorno.
De este modo, se pretende evitar ingresos innecesarios y servir como punto de referencia y apoyo a los centros de atención primaria para la aplicación de procedimientos diagnóstico-terapéuticos de uso hospitalario en régimen ambulatorio, así como para la administración de medicación de alta complejidad o uso hospitalario a pacientes crónicos de otros servicios de atención especializada como Neumología, Reumatología, Aparato Digestivo, Alergología, Neurología, Cirugía y Endocrinología.
Equipamiento
El Hospital de Día está dotado con seis sillones de tratamiento, tomas de vacío y oxígeno, dos baños, uno de ellos asistido, y un equipamiento clínico completo con ecógrafo, electrocardiógrafo, carro de emergencia y tres monitores telemáticos de constantes.
A pesar de su dotación médica, se trata de un espacio con zonas abiertas, acristaladas, paso de luz natural y uso de materiales y colores neutros que favorecen el confort y la relajación en la sala.

Comentarios