en colaboración con bar el picadillo
El bar de toda la vida del Casco Histórico de Zaragoza donde comer por menos de 15 euros y probar un arroz diferente cada viernes
Con más de cuatro décadas de tradición gastronómica, este establecimiento ha acompañado a generaciones de zaragozanos y visitantes que buscan disfrutar de la gastronomía tradicional, el producto de calidad y el ambiente cercano.
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Un entrante fresco de temporada y un plato principal distinto cada día elaborado con productos de cercanía, que el viernes siempre es un arroz diferente, haciendo de este día una de las citas gastronómicas más esperada de la semana. Esa es la propuesta del bar El Picadillo, un establecimiento que forma parte de la historia culinaria de la ciudad y que cuenta con un menú diario por 14,90 euros (Incluye entrante de temporada, principal, agua o copa de vino y café incluido).
Ubicado en pleno Casco Histórico (en la calle Manifestación, 13), abrió sus puertas en 1985 con la intención de ofrecer buena cocina, buen producto y una atención cercana para que cada cliente se sienta como en casa. Un espíritu que se mantiene cuatro décadas después y que hoy combina la tradición con la evolución, incorporando nuevas propuestas y espacios renovados para responder a las necesidades de una clientela cada vez más diversa.

Su fórmula de comidas, que llaman La Cuchara del Picadillo, es una propuesta disponible de lunes a viernes que busca reinterpretar el concepto clásico del menú del día, con una propuesta de platos más elaborados que mantienen el espíritu de la cocina tradicional pero incorporan nuevas técnicas, presentaciones y combinaciones de sabores. Su comedor de la planta inferior, recientemente renovado, es un espacio más tranquilo y acogedor para disfrutar de esa experiencia gastronómica diferente.
Una interesante propuesta gastronómica
Junto al menú, el Picadillo cuenta con una carta que refleja también la filosofía del establecimiento y que entremezcla platos tradicionales con propuestas más novedosas para sorprender al cliente. En su apuesta por el producto, la estacionalidad está muy presente en la carta, incorporando sugerencias temporales y platos especiales que evolucionan a lo largo del año.
Entre las últimas, se encuentra el codillo de cerdo en salsa alsaciana, una elaboración que combina la jugosidad de una cocción lenta con una suave salsa de manzana y mostaza, enriquecida con cerveza Export. Otro de los platos destacados es la costilla de ternera al horno con salsa tofe y caramelo de frutos rojos, una propuesta en la que se combina la intensidad de la carne con el contraste dulce y aromático de la salsa.

Además de la carta y el menú, no faltan en la barra una amplia variedad de tapas y raciones: gambas rebozadas, gildas, salmueras, patatas bravas, cuya salsa fue premiada como la mejor de la ciudad en el certamen ‘Zaragoza Brava 2025’, madejas, ensaladilla rusa... y uno de los mejores torreznos de la ciudad, el cual representó a Aragón este 2026 en la competición de Mejor Torrezno del Mundo. Su guiso de rabo de toro a la garnacha también fue reconocido como el 2º mejor guiso de 2025. El almuerzo es otra de sus señas de identidad: un plato de huevos fritos con patatas con longaniza, chorizo, bacon, callos o jamón pasado por plancha, todo un clásico con el que disfrutar de la gastronomía de toda la vida.
También cuentan con arroces por encargo, una opción cada vez más demandada, puesto que se adapta al número de comensales y permite organizar encuentros gastronómicos, ya sean celebraciones familiares, cumpleaños, reuniones de amigos o comidas de empresa, con una atención personalizada. Entre las opciones, se encuentra el arroz con bogavante, arroz negro, arroz de marisco o una de sus especialidades, arroz de carrillera de cerdo al vermut Yzaguirre y setas de temporada. Igualmente, cuentan con varias opciones de menús para grupos.