Anuncios clasificados
Volver a Heraldo.es
Suscríbete Heraldo Premium Web del suscriptor

MEDIO AMBIENTE

Los venenos destruyen la vida salvaje de los montes

El uso ilegal de cebos envenados y otros productos envenenados que matan a las especies amenzadas es una práctica que fue prohibida en 1988 y que hoy está tipificada como delito en el Código Penal.

EDUARDO VIÑUALES COBOS. HUESCA Actualizada 19/07/2011 a las 00:37
0 Comentarios
El alimoche es una de las aves necrófagas más afectadas por el uso ilegal de venenos ilegales.EDUARDO VIñUALES

'''

El uso de cebos envenenados para eliminar depredadores fue una práctica legal en muchos cotos cinegéticos y fincas ganaderas de España hasta 1983, que llevó al borde de la extinción a un gran número de especies faunísticas como el lobo, el lince, el oso pardo... o distintas aves rapaces hoy objeto de estricta protección para toda Europa.

Sin embargo, aún hoy el uso de venenos ilegales se convierte, de forma clandestina, en una ponzoña que destruye la vida salvaje de los montes. Los animales que se alimentan directamente de cebos envenenados mueren en agonía, convirtiéndose a su vez en trampas fatales para otras especies necrófagas que se alimentarán de sus cuerpos, alargando así la cadena trófica de la muerte.

El veneno no es selectivo. Mata sin distinción de ningún tipo. Golpea tanto al perro que camina con su dueño como al buitre que planea por la sierra, afectando a zorros, jabalíes, erizos, tejones, sapos, ardillas...La estricnina es uno de los venenos más escandalosos y fáciles de detectar, pero a este potente y acumulativo tóxico se unen varios productos empleados de manera ilegal como rodenticidas, plaguicidas, herbicidas, cianuros, etc.

Según datos técnicos solo una pequeña proporción de los animales realmente envenenados es encontrada muerta, por lo que la magnitud de esta masacre sigue siendo aún desconocida en sus verdaderas dimensiones. Asimismo, por ejemplo, en Aragón se detectaron 270 episodios de envenenamiento entre los años 1990 y 2003. A diferencia de otras comunidades autónomas españolas, en Aragón más que referirse a la presencia generalizada de cebos envenenados en fincas cinegéticas resulta más preciso hablar de un mal uso de sustancias rodenticidas y organofosforados que, debido a una deficiente gestión, provocan la muerte de muchas aves necrófagas, milanos y otras rapaces predadoras de micromamíferos. Por eso, la colaboración de los sectores ganaderos, agrícolas, cinegéticos, excursionistas y naturalistas resulta importante para sensibilizar a la sociedad de este problema medioambiental y para evitar que cada día mueran más ejemplares de estas especies protegidas o amenazadas de extinción.

El uso de venenos es una práctica prohibida en 1988, y desde 1995 constituye un delito tipificado en el Código Penal que puede conllevar multas o sanciones muy graves. España cuenta desde 2004 con una 'Estrategia Nacional contra el Uso Ilegal de Cebos Envenenados' que contempla un catálogo de actuaciones para perseguir y luchar con este asesino silencioso capaz de acabar con algunas de las especies animales más emblemáticas de Europa: el oso, el lobo, las águilas, los buitres... Gracias al interés de las administraciones y los colectivos implicados, Aragón se ha convertido en una comunidad autónoma pionera en dicho aspecto, junto con Castilla-La Mancha y Andalucía, tras la aprobación en 2007 de un 'Plan de acción para la erradicación del uso ilegal de veneno', y que tiene la finalidad de reducir la incidencia del veneno especialmente en las especies animales incluidas tanto en el 'Catálogo de Especies Amenazadas de Aragón' como en el 'Catálogo Nacional de Especies Amenazadas. Se trata de un documento que establece una serie de medidas extra para minimizar los efectos de dicha práctica delictiva, apoyándose en actuaciones de sensibilización, prevención y mejora de la efectividad en la persecución del delito.

'''
$(html_text)
'''El uso de cebos envenenados para eliminar depredadores fue una práctica legal en muchos cotos cinegéticos y fincas ganaderas de España hasta 1983, que llevó al borde de la extinción a un gran número de especies faunísticas como el lobo, el lince, el oso pardo... o distintas aves rapaces hoy objeto de estricta protección para toda Europa. Sin embargo, aún hoy el uso de venenos ilegales se convierte, de forma clandestina, en una ponzoña que destruye la vida salvaje de los montes. Los animales que se alimentan directamente de cebos envenenados mueren en agonía, convirtiéndose a su vez en trampas fatales para otras especies necrófagas que se alimentarán de sus cuerpos, alargando así la cadena trófica de la muerte. El veneno no es selectivo. Mata sin distinción de ningún tipo. Golpea tanto al perro que camina con su dueño como al buitre que planea por la sierra, afectando a zorros, jabalíes, erizos, tejones, sapos, ardillas...La estricnina es uno de los venenos más escandalosos y fáciles de detectar, pero a este potente y acumulativo tóxico se unen varios productos empleados de manera ilegal como rodenticidas, plaguicidas, herbicidas, cianuros, etc. Según datos técnicos solo una pequeña proporción de los animales realmente envenenados es encontrada muerta, por lo que la magnitud de esta masacre sigue siendo aún desconocida en sus verdaderas dimensiones. Asimismo, por ejemplo, en Aragón se detectaron 270 episodios de envenenamiento entre los años 1990 y 2003. A diferencia de otras comunidades autónomas españolas, en Aragón más que referirse a la presencia generalizada de cebos envenenados en fincas cinegéticas resulta más preciso hablar de un mal uso de sustancias rodenticidas y organofosforados que, debido a una deficiente gestión, provocan la muerte de muchas aves necrófagas, milanos y otras rapaces predadoras de micromamíferos. Por eso, la colaboración de los sectores ganaderos, agrícolas, cinegéticos, excursionistas y naturalistas resulta importante para sensibilizar a la sociedad de este problema medioambiental y para evitar que cada día mueran más ejemplares de estas especies protegidas o amenazadas de extinción. El uso de venenos es una práctica prohibida en 1988, y desde 1995 constituye un delito tipificado en el Código Penal que puede conllevar multas o sanciones muy graves. España cuenta desde 2004 con una 'Estrategia Nacional contra el Uso Ilegal de Cebos Envenenados' que contempla un catálogo de actuaciones para perseguir y luchar con este asesino silencioso capaz de acabar con algunas de las especies animales más emblemáticas de Europa: el oso, el lobo, las águilas, los buitres... Gracias al interés de las administraciones y los colectivos implicados, Aragón se ha convertido en una comunidad autónoma pionera en dicho aspecto, junto con Castilla-La Mancha y Andalucía, tras la aprobación en 2007 de un 'Plan de acción para la erradicación del uso ilegal de veneno', y que tiene la finalidad de reducir la incidencia del veneno especialmente en las especies animales incluidas tanto en el 'Catálogo de Especies Amenazadas de Aragón' como en el 'Catálogo Nacional de Especies Amenazadas. Se trata de un documento que establece una serie de medidas extra para minimizar los efectos de dicha práctica delictiva, apoyándose en actuaciones de sensibilización, prevención y mejora de la efectividad en la persecución del delito.''' $(html_text)

¡Ups!Para continuar leyendo tienes que registrarte como usuario de Heraldo.es.

Disfrutarás de:

CONTENIDO EXCLUSIVO ONLINE OFERTAS Y PROMOCIONES EXCLUSIVAS ACCESO ILIMITADO A HERALDO.ES
¡Sólo te costará 1 minuto! Regístrate GRATIS
'''El uso de cebos envenenados para eliminar depredadores fue una práctica legal en muchos cotos cinegéticos y fincas ganaderas de España hasta 1983, que llevó al borde de la extinción a un gran número de especies faunísticas como el lobo, el lince, el oso pardo... o distintas aves rapaces hoy objeto de estricta protección para toda Europa. Sin embargo, aún hoy el uso de venenos ilegales se convierte, de forma clandestina, en una ponzoña que destruye la vida salvaje de los montes. Los animales que se alimentan directamente de cebos envenenados mueren en agonía, convirtiéndose a su vez en trampas fatales para otras especies necrófagas que se alimentarán de sus cuerpos, alargando así la cadena trófica de la muerte. El veneno no es selectivo. Mata sin distinción de ningún tipo. Golpea tanto al perro que camina con su dueño como al buitre que planea por la sierra, afectando a zorros, jabalíes, erizos, tejones, sapos, ardillas...La estricnina es uno de los venenos más escandalosos y fáciles de detectar, pero a este potente y acumulativo tóxico se unen varios productos empleados de manera ilegal como rodenticidas, plaguicidas, herbicidas, cianuros, etc. Según datos técnicos solo una pequeña proporción de los animales realmente envenenados es encontrada muerta, por lo que la magnitud de esta masacre sigue siendo aún desconocida en sus verdaderas dimensiones. Asimismo, por ejemplo, en Aragón se detectaron 270 episodios de envenenamiento entre los años 1990 y 2003. A diferencia de otras comunidades autónomas españolas, en Aragón más que referirse a la presencia generalizada de cebos envenenados en fincas cinegéticas resulta más preciso hablar de un mal uso de sustancias rodenticidas y organofosforados que, debido a una deficiente gestión, provocan la muerte de muchas aves necrófagas, milanos y otras rapaces predadoras de micromamíferos. Por eso, la colaboración de los sectores ganaderos, agrícolas, cinegéticos, excursionistas y naturalistas resulta importante para sensibilizar a la sociedad de este problema medioambiental y para evitar que cada día mueran más ejemplares de estas especies protegidas o amenazadas de extinción. El uso de venenos es una práctica prohibida en 1988, y desde 1995 constituye un delito tipificado en el Código Penal que puede conllevar multas o sanciones muy graves. España cuenta desde 2004 con una 'Estrategia Nacional contra el Uso Ilegal de Cebos Envenenados' que contempla un catálogo de actuaciones para perseguir y luchar con este asesino silencioso capaz de acabar con algunas de las especies animales más emblemáticas de Europa: el oso, el lobo, las águilas, los buitres... Gracias al interés de las administraciones y los colectivos implicados, Aragón se ha convertido en una comunidad autónoma pionera en dicho aspecto, junto con Castilla-La Mancha y Andalucía, tras la aprobación en 2007 de un 'Plan de acción para la erradicación del uso ilegal de veneno', y que tiene la finalidad de reducir la incidencia del veneno especialmente en las especies animales incluidas tanto en el 'Catálogo de Especies Amenazadas de Aragón' como en el 'Catálogo Nacional de Especies Amenazadas. Se trata de un documento que establece una serie de medidas extra para minimizar los efectos de dicha práctica delictiva, apoyándose en actuaciones de sensibilización, prevención y mejora de la efectividad en la persecución del delito.''' $(html_text)
  




Pie
Enlaces recomendados

© HERALDO DE ARAGON EDITORA, S.L.U.
Teléfono 976 765 000 / - Pº. Independencia, 29, 50001 Zaragoza - CIF: B-99078099 - CIF: B99288763 - Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza al Tomo 3796, Libro 0, Folio 177, Sección 8, Hoja Z-50564
Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Grupo Henneo