El principal indicador de la Bolsa española,
el IBEX 35, se mantenía a mediodía
por debajo de 7.000 puntos tras perder el 1,47 % lastrado por las
entidades financieras y con los inversores atentos al proceso de nacionalización de la filial en Bolivia de
Red Eléctrica.
A las 12.00, el selectivo español
perdía 104,80 puntos y se situaba en 6.906 unidades, con lo que el descenso que acumula desde comienzos de año era del 19,39 %.
El Índice General de la Bolsa de Madrid retrocedía el 1,55 %.
El resto de mercados europeos seguía trayectorias diversas, con descensos moderados en
Milán (0,86 %) y
Londres (0,18 %) y avances en
Fráncfort (0,89 %) y
París (1,32 %).
La
nacionalización de la filial de Red Eléctrica en Bolivia daba al traste con el tímido rebote de la apertura y las dudas que suscita en el sector financiero la reunión de ministros de Finanzas de la UE, que debería concretar hoy las necesidades de recapitalización del sector, ampliaban las pérdidas del IBEX.
De nada servían las palabras del ministro español de Economía, Luis de Guindos, que reiteraba en Bruselas que el
sistema bancario español cumple los requisitos de calidad más exigentes.
El Popular sufría la caída más pronunciada del
Ibex, del 4,68 %, seguido de
Bankinter (3,18 %) y
Red Eléctrica (3,03 %).
A continuación se situaban en bloque los bancos cotizados:
Bankia (3,16 %),
Sabadell (3,14 %),
Santander (3,33 %),
BBVA (2,45 %) y
Caixabank (2,34 %).
Los pesos pesados del índice sufrían descensos del 1,68 % para
Telefónica, del 1,25 % para
Repsol, del 1,14 % para Iberdrola, y del 1,26 % para
Endesa.
Entre la media docena de valores que lograba beneficios figuraban
Inditex (1,43 %),
ArcelorMittal (1,34 %) y
Abengoa (2,47 %).
Hasta las 12.00, el parqué español había negociado
545 millones de euros, de los que 144 correspondían al Santander, 78 a Telefónica, 76 a BBVA y 36 a Repsol.
En el mercado de divisas, el euro perdía algo de terreno frente a la moneda estadounidense y se cambiaba a 1,314 dólares.