Semáforo verde

La quinta edición del Gran Premio Movistar de Aragón ya está listo y hoy vive los primeros entrenamientos libres en Motorland, territorio dominado por las Hondas

Jorge Lorenzo, Dani Pedrosa, Marc Márquez y Valentino Rossi, en la rueda de prensa oficial previa al arranque del Gran Premio celebrada ayer en Motorland.
Semáforo verde
Moto GP

Semáforo verde y a todo gas. El Gran Premio Movistar de Aragón acelera desde esta mañana, con la sesión de entrenamientos libres. Alcañiz y el Bajo Aragón ya rugen con el sonido de las motos que dan vida al Mundial de Moto GP, que por quinta edición recala en Motorland, la ciudad del motor que se levanta al lado del embalse de La Estanca. Tres días de intensa actividad no solo en la capital del Bajo Aragón, que espera a más de 100.000 apasionados de las dos ruedas, sino también en el piropeado trazado diseñado por Hermann Tilke, que entró en 2010 en la élite mundial. El campeonato llega emocionante a Alcañiz, que espera volver a repetir el triplete español del año pasado.


Estaba previsto que Motorland supusiera el primer ‘match-ball’ para Marc Márquez, e incluso a la vuelta del verano se veía al circuito aragonés como un lugar propicio para que el genio de Cervera se hiciera con su segundo Mundial de Moto GP. Sin embargo, el cuarto puesto de Brno y, sobre todo, el decimoquinto en San Marino, en el que se cayó, han retrasado las cuentas del piloto y de HRC. Los de Nakamoto no se han puesto nerviosos ante el aplazamiento del ‘alirón’ a pesar de los deseos del propio Márquez de cerrar la historia cuanto antes. Desde la marca alada, sin embargo, saben que con Aragón arranca una sucesión de cinco circuitos que son muy favorables a las prestaciones de sus monturas. Y es que Motorland, Motegi, Phillip Island y Sepang preceden la traca final de Cheste, un lugar lejano en el que la gran incertidumbre, esperan, sea cuál ha sido el número final de victorias del ‘93’.


Los datos respecto al circuito aragonés no engañan y, en las cuatro ediciones que se han disputado, los colores de Repsol han apabullado al resto. En 2010 fue Stoner con una Ducati la única excepción, secundado por Dani Pedrosa. En 2011 los protagonistas fueron los mismos, pero ambos estaban ya a las órdenes de la fábrica japonesa. Pedrosa asaltó el primer lugar en 2012 por delante de Lorenzo, y en 2013 fue Márquez quien se llevó el triunfo precediendo al mallorquín. Un trazado en el que la aceleración de la moto en la salida de curva es vital, permite a los potentes motores de las RC213V evidenciar toda la magnitud de su poder, y eso les otorga de forma automática el cartel de un favoritismo voraz.


Yamaha aprovechó su oportunidad en el circuito Marco Simoncelli, con Valentino Rossi imponiéndose de forma magistral en memoria de su malogrado amigo. Allí las Yamaha hicieron evidente que han tardado en carburar, pero que cuando lo han hecho han conseguido recortar su desventaja hasta ser casi igual de competitivas. El claro ejemplo no es el italiano, muy constante en una temporada en la que marcha a un solo punto de Pedrosa, sino Lorenzo, que ha calcado el año realizado por su marca. Sin apenas pretemporada, cuando quiso arrancar ya era demasiado tarde. 


"Nunca he dudado de mi potencial ni del equipo. Sabía que nuestro problema se debió a una combinación de circunstancias. Fue algo temporal y se debió a cuestiones profesionales, personales, ligadas con la mala suerte, problemas técnicos, problemas de neumáticos y errores que yo cometí. No habíamos planificado suficientemente la pretemporada y fue una mala etapa", explica Lorenzo. El balear sabe que ahora está mejor, y a Valentino le ha ido bien la táctica de ir "paso a paso". 


Junto a ellos, un Pedrosa que quiere amarrar el doblete de HRC y una pléyade de marcas que buscan su momento de gloria, con especial atención a las Ducati, cuyo motor amparado en la reglamentación Open puede dar muchas alegrías en el próximo mes. Una victoria para Valdealgorfa

En Moto2, se confirma en la primera plaza Tito Rabat (Kalex), que suma tres victorias consecutivas, pero su compañero de equipo, el finlandés Kallio, no se rinde. Los españoles como Viñales o Salom tendrán también mucho que decir. 


Y en la cilindrada pequeñas las cosas marchan mucho más abiertas, con el líder Jack Miller dando señales de flaqueza ante el empuje de las Estrella Galicia. El australiano tiene nueve puntos de ventaja sobre Álex Márquez y 20 respecto al otro Álex, Rins. El piloto con raíces aragonesas busca repetir el éxito de 2013, en el que brindó el triunfo a  sus fans de Valdealgorfa, y encadenar su tercer triunfo que le acerque al liderato.