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CINE

¿Un museo del cine en Zaragoza?

En Aragón existen importantes colecciones privadas que podrían conformar un espacio dedicado a piezas relacionadas con el séptimo arte. Sería un proyecto más que factible; otros museos internacionales surgieron de esta manera.

PEDRO ZAPATER Actualizada 25/10/2011 a las 17:39
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20 Comentarios
Exposición de Cinematográfica Daroca, en el Palacio de Sástago

No hay duda. No es el mejor momento para pensar en costear un espacio dedicado al séptimo arte en Aragón. De hecho, rara vez se da un buen clima económico para la cultura, aunque no se puede obviar que la oportunidad de realizarlo a medio plazo es bastante factible. Solo hace falta poner un poco de ilusión en un proyecto que ya ha sonado alguna vez en círculos culturales y políticos de la ciudad.

La posibilidad de crear un museo del cine con piezas cinematográficas pertenecientes a colecciones aragonesas, con sede en alguno de las espacios que a día de hoy no tienen un uso cultural en la capital aragonesa, podría convertir a la ciudad en una referencia internacional dedicada al mundo de cine. En la actualidad, existe un importante grupo de gestores, programadores, realizadores, expertos y divulgadores que podrían dotar al citado espacio de una programación estable con actividades cinematográficas que desde hace tiempo vienen desarrollando en Aragón.

Hoy por hoy, existen importantes colecciones relacionadas con el cine y la fotografía: el Museo Ossa de Utebo, de motocicletas y proyectores de cine; la colección de precine de Paco Boisset y Stela Jiménez; los fondos videográficos y bibliográficos de la Tertulia de Ramón Perdiguer… En cuanto a la fotografía, el Gobierno de Aragón compró en su día el archivo Coyne; sin embargo, todavía siguen en el olvido más de medio millón de negativos del fotógrafo aragonés, Miguel París.

No obstante, el hecho de que no se pueda materializar la idea de tener un museo del cine en una ciudad que, por otra parte, está muy ligada a los inicios del séptimo arte, no significa que haya que enterrar para siempre ese viejo sueño. Debería plantearse a medio plazo. Ahora es el momento de establecer las bases y buscar formas de financiación .

Durante estos días y hasta el 27 de noviembre se puede ver en el Palacio de Sástago parte de la colección de Cinematográfica Daroca, una empresa fundada por Jesús Daroca en 1918, pionera en la distribución cinematográfica, que alberga un buen número de piezas de gran valor entre linternas mágicas, proyectores, carteles y programas de mano. Tal vez este conjunto de piezas serviría para formar el tronco de un museo del cine de carácter internacional. Pero no es suficiente. Es necesario comparar y conocer otros museos dedicados al cine. Existen muchos, repartidos por varios países.

No se trata de hacer un compendio de todos los que hay, sino de algunos de los que se puede tomar ejemplo y conocer qué prima en ellos, qué es lo que atrae al público visitante, pues al igual que en el cine, el espectáculo es una parte vital en el contenido expositivo. Además del valor intrínseco de piezas únicas y demás elementos técnicos, la gente quiere ver cosas curiosas: la capa de Superman, en Turín; la cuadriga de ‘Ben Hur‘, en New York; los objetos personales de Chaplin, en Londres; o el despacho de Fellini, en Cinecittà. Otro aspecto muy importante es la interacción con el público, con actividades participativas y con especial atención al público infantil.

Además, hay que tener una programación expositiva temporal, cambiante, relacionada con el cine. Así como actividades específicas: cursos, charlas, conferencias.

En España ya contamos con varios e interesantes museos cinematográficos: el de Gerona; la Casa del Cine (Cortijo Romero, en el que se alojaron The Beatles) y el del Parque Temático del Desierto de Tabernas, en Almería; el Museo del Cine de Carlos Jiménez (todavía sin abrir al público) y el de la Filmoteca Española, en Madrid.

En todo el mundo

Uno de los museos internacionales más importantes se encuentra en Turín (ciudad en la que trabajó Segundo de Chomón), con una ubicación inmejorable, en un ‘palazzo’ de varias plantas y con la colección de Adriana Prolo como base de unos fondos fílmicos de gran valor. Destaca el diseño del espacio central y la posibilidad de que el visitante se relaje en unas tumbonas mientras ve fragmentos de películas.

En el neoyorquino barrio de Queens, en Nueva York, se alza el Museo de la Imagen Animada. No es uno de los más grandes, pero sí posee elementos que enganchan al gran público. Desde la cuádriga de Ben-Hur hasta una maqueta de ‘Blade Runner’, el visitante se sumerge en el universo cinematográfico. Su punto fuerte es una cabina de doblaje que hace las delicias de los visitantes, incluso de quienes no son amantes del séptimo arte.

En Londres, el London Film Museum, junto al Támesis y el London Eye, tiene un claro objetivo: atraer a cinéfilos y turistas. Desde un helicóptero portátil que aparecía en una película de James Bond hasta las últimos efectos especiales de las películas de Harry Potter, es posible ver casi de todo.

La Colección Will Day en el Museo de la Cinemathèque Française, cuyo edificio diseñó Frank Gehry es una visita obligada en París. Y hay muchos otros edificios dedicados a la imagen en movimiento: Filmmuseum de Berlín, Museo del Cine de Buenos Aires, National Museum of Bradford (Reino Unido), Museo de Cine de Animación de Moscú… En Los Ángeles, se proyecta un gran museo que abrirá sus puertas en un plazo de tres a cinco años.

Un argumento con buenos actores

Es obvio que sin financiación, y con la que está cayendo, poco se puede hacer hasta que la economía mejore. Y cuando esto ocurra será necesario implicar a instituciones y empresas privadas. Pero eso, por el momento, es otra historia.

Sin embargo, si se pueden ir estableciendo sinergias entre todos aquellos que se dedican al ámbito cinematográfico: expertos como Agustín Sánchez Vidal, Amparo Martínez, Luis Alegre, Leandro Martínez, Ana Marquesán; eternos cinéfilos como los miembros de la Tertulia Perdiguer, con Ramón Perdiguer al frente; el realizador José Ángel Delgado junto a la Asamblea de Cineastas de Aragón; programadores y gestores culturales como Toni Alarcón, Vicky Calavia, La Linterna Mágica; los cineastas Miguel Ángel Lamata, Paula Ortiz, Jorge Nebra, Pablo Aragüés, Ignacio Lasierra, Gaizka Urresti, Maxi Campo, Yolanda Liesa, Pilar Palomero, Ruben Pérez Barrena… y muchísimos más. El Centro Buñuel de Calanda también es una referencia a tener cuenta, al igual que todos los festivales de cine y muestras audiovisuales que se organzian en Aragón.

¿Por qué no pensar en ello? En la ciudad contamos con espacios como el palacio de Fuenclara o el teatro Fleta que siguen prolongándose en el sueño eterno. Tal vez, como en el cine, aparezca un día el rótulo: Próximamente.


  • Susana Piracés Daroca05/06/14 00:00
    Estoy esperando el museo de Zaragoza, y ver lo que tenia mi abuelo . Mi tio a sabido exponerlo muy bien espero que tengas exito con las horas que llevas te lo mereces un fuerte abrazo de tú sobrina
  • otro cinematrográfico29/10/11 00:00
    Digamos que el artículo está bien pero ¿Quién ha contactado con los coleccionistas? ¿Y con los artistas? ¿Se habla del museo de Paco Martinez Soria y la grande Raquel Meller en lugar de irse tan lejos? ¿Y del museo del dibujo en Larrés, donde también hay diseños de cine?¿Y el de Buñuel en Calanda? Eso en cuanto a museos. En cuanto a colecciones, Alberto Sánchez, no hace tanto tiempo fallecido, tenía un archivo de la historia del cine de Zaragoza que merece preservarse desde sus posiciones en el festival de Huesca o en el Cineclub de Zaragoza; por otra parte el dueño de La Casa del Cine, en la calle Quinto de Ebro, tiene la mayor colección de programas de cine de Aragón y una de las 3 mayores de España.
  • Natalia Pérez24/10/11 00:00
    Creo que en el 2012 se celebra la XV Muestra Internacional de Cine realizado por Mujeres, Zaragoza. Organizado por el SIEM y Odeonia A.C. Algo habrán contribuido...
  • Soter24/10/11 00:00
    En España, a diferencia de otros países de nuestro entorno, carecemos de un museo nacional del cine. El de Bradford en Inglaterra recibe más de 1 millón de visitantes anuales, el de Turín es uno de los atractivos de la ciudad, ¿Por qué no podría estar el de España en Zaragoza y ser pioneros por una vez?. No obstante, no se hizo cuando teóricamente éramos ricos (en cultura nunca lo he notado) me temo que no se hará ahora que somos pobres.
  • josefo23/10/11 00:00
    Pues a ver si la idea sale adelante y recuperamos la memoria y los magníficos documentales del maestro Francisco Centol Lahoz aunque en su localidad natal, Urrea de Jalón, no se acuerden de que este año se cumplen cien años de su nacimiento y cincuenta de su defunción.
  • librepensador23/10/11 00:00
    Extraordinaria la idea y mucho más lo sería si se aprovecharan los locales vacíos que tenemos en el Casco Histórico, porqué no recoge esta idea la oficina del PICH del Sr. Alonso?
  • Eduardo23/10/11 00:00
    Un artículo magnífico. Felicidades al periodista por la calidad de sus fuentes y por la crítica constructiva que realiza.
  • Fernan23/10/11 00:00
    No se hagan ilusiones, esto de los museos en Zaragoza no funciona bien. ¿Alguien ha visto el museo del Ferrocarril, el de la Imprenta, el de los Bomberos, etc?. Llevan años montandolos y nada de nada.
  • ESTEBAN23/10/11 00:00
    ¡ Claro que hay que pensar en ello... ! Seríamos muchos los que nos apuntariamos con una cuota a financiar ese deseado Museo del Cine en Zaragoza. Por favor, aficionados acudir a este foro de opinión y mostrar vuestras preferencias.
  • sara23/10/11 00:00
    SERía una gran idea... ¿Palacio Fuenclara? ¿Teatro Fleta? etc. etc.. o en algún edificio EXPO ???
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