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NATURALEZA

La pulga del agua, más genes que el ser humano

El gran número de genes identificados se debe a que algunos están duplicados, lo que podría jugar un papel fundamental en la habilidad de Daphnia para adaptarse a entornos cambiantes.

Científicos han secuenciado por primera vez el genoma de la pulga del agua, 'Daphnia pulex', un importante organismo modelo para la ciencia ambiental que puede convertirse en un aliado contra la contaminación acuática, informó Science.

Daphnia se ha convertido en el primer crustáceo en tener su genoma secuenciado, que para sorpresa de los científicos es más rico que el de cualquier otra especie conocida, unos 31.000 genes, -un tercio con función desconocida-, mientras que los humanos tienen 23.000.

El gran número de genes identificados se debe a que algunos están duplicados, lo que podría jugar un papel fundamental en la habilidad de Daphnia para adaptarse a entornos cambiantes. Este es el resultado de diez años de colaboración entre del Consorcio Daphnia Genómica y el Departamento de Energía de EE. UU. (DOE) y el Instituto de investigación Joint Genome Institute (JGI).

Las agencias medioambientales han estado buscando un «sistema modelo» acuático capaz de detectar la presencia de productos químicos nocivos y que extrapolando sus capacidades pudiera actuar como "centinela" de la contaminación.

Considerado una especie clave en los ecosistemas de agua dulce, la pulga de agua dulce es transparente, tiene aproximadamente el tamaño del signo igual en un teclado, un ciclo de vida corto y reacciona fácilmente a los cambios en su entorno.

Los científicos destacan su capacidad para desarrollar características como espinas protectoras en la cola y dientes en el cuello, al detectar las sustancias químicas que desprenden algunos depredadores. Los autores señalan que el secuenciar su genoma ayudará a entender mejor cómo los organismos, particularmente los habitantes de agua dulce, responden a los cambios ambientales.

John Colbourne del Centro de Genómica y Bioinformática de la Universidad de Indiana y director del proyecto habla del uso potencial de Daphnia "como una versión de alta tecnología del canario" que se empleaba para detectar gas tóxico.

«Nuestros estudios iniciales revelaron que los genes de Daphnia han evolucionado para ajustarse a los cambios ambientales», por eso podría actuar como «un detector precoz de los riesgos ambientales» al iniciar sus cambios.

James E. Klaunig, profesor y director de la Escuela de Salud, Educación Física, del Departamento de Salud Ambiental en IU Bloomington, señaló que el presente trabajo dará una evaluación de los riesgos acuáticos más realista y con base científica.

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