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Las faldas como arma de reivindicación llegan también a Zaragoza

El alumnado de primero del Grado Superior de Integración Social de Océano Atlántico ha querido sumarse a la iniciativa de apoyo al joven de Bilbao y lanzar un mensaje de igualdad.

El pasado miércoles 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, los alumnos de primero del Grado Superior de Integración Social de Océano Atlántico se despertaron como cualquier otro día para ir a clase, pero esta vez añadieron a su vestuario una prenda poco habitual en ellos: una falda. 

La iniciativa, propuesta por los propios alumnos y extendida al resto de alumnos y alumnas, así como al profesorado y al personal no docente del centro, tenía como objetivo "no solo reivindicar lo que le pasó al chico de Bilbao, que decidió ir a clase con esta prenda y fue llevado al psicólogo del centro por ello, sino también para reivindicar que la ropa sigue tan sexualizada como la sociedad en la que vivimos, y que se nos educa de manera sexista desde que nacemos y nos etiquetan en función de nuestros genitales, pequeñas divisiones que conforman el género, un constructo social que nos separa y que es el origen de la violencia de género", explican desde el centro.

"Si desde pequeñas se nos educa con vestimenta frágil y se nos hace comportar como 'señoritas', haciéndonos más delicadas, totalmente al contrario que a los niños, a los cuales se les educa como machitos fuertes que no deben llorar, y que 'tienen que ser el salvador de la mujer indefensa y vulnerable', es normal que sigua habiendo tanta violencia machista aún en los tiempos en los que vivimos", añaden. "No podemos pretender acabar con la violencia de género sin ir antes a la raíz del problema, que es la educación. Al final, la ropa, al igual que los juguetes, los colores o los sentimientos, lelvan a que mujeres y hombres seamos tan sumamente diferentes, haciendo que el hombre sea fuerte y la mujer frágil, perpetuando así la violencia". 

Por eso este alumnado quiso reivindicar que "no debemos olvidar que llevar falda, más o menos corta, enseñar más o menos las piernas, no es algo provocativo, sino que aún en la actualidad el cuerpo de la mujer cis se considera provocativo, como si fuera un pecado enseñarlo. Porque aunque nos cueste verlo y admitirlo, todavía hoy el cuerpo de la mujer es un pecado".

Así, el centro decidió no limitarse al gesto de vestir falda, sino dedicar el día a la sensibilización y educación, mostrando actividades para todo el alumnado sobre la violencia de género en diferentes ámbitos de la vida, sensibilizando con la lectura de un manifiesto en las aulas y la creación de un vídeo reivindicativo que mostrar al mundo, todo impulsado y protagonizado por el alumnado de Integración Social.

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