Tercer Milenio

Ciencia y filatelia

Científicos aragoneses con sello propio: Miguel Servet

Aunque la ciencia no es una de las ramas más presentes en las emisiones de los sellos de correos (al menos en España), podemos encontrar algunos dedicados a científicos aragoneses. Por ejemplo, a Miguel Servet.

A la izquierda,serie Personajes españoles (1977). A la derecha, Serie Turística (1966)
A la izquierda,serie Personajes españoles (1977). A la derecha, Serie Turística (1966)

Sin duda, Miguel Servet es el más conocido de los científicos aragoneses. Nacido en Villanueva de Sijena (Huesca, 1511), de joven realizó estudios de leyes en Francia trabajando como secretario del fraile Juan de Quintana, futuro confesor y consejero de Carlos V. Esta circunstancia le permitió viajar por Italia y Alemania y presenciar en Bolonia la coronación de Carlos V como emperador en 1530.

Fue entonces cuando, escandalizado por el lujo y la corrupción del papado, abrazó la Reforma protestante que encabezaba Lutero. Sus primeros libros, 'De Trinitatis Erroribus' ('De los errores acerca de la Trinidad'), 'Dialogorum de Trinitate' ('Diálogos sobre la Trinidad'), acompañado de una obra suplementaria, 'De Iustitia Regni Christi' '(Sobre la Justicia del Reino de Dios') le pusieron en contra de católicos e incluso de protestantes, por lo que tuvo que trasladarse a Lyon, y para evitar la persecución de la Inquisición cambió su nombre por el de Michel de Villeneuve. 

Serie Correspondencia Epistolar Escolar (2000)
Serie Correspondencia Epistolar Escolar (2000)

En Lyon comenzó a interesarse por la medicina, tanto, que con 26 años decidió matricularse en la Universidad de París y, con el famoso anatomista Andrés Vesalio, realizaron descubrimientos interesantes que no dejaría por escrito hasta tiempo después.

Su obra 'Christianismi Restituti' (publicada anónimamente en 1553), de carácter eminentemente teológico, pasaría a la posteridad por contener en su 'Libro V' la primera exposición de la función de la circulación pulmonar o menor de la sangre. 

Serie Personajes (2011)
Serie Personajes (2011)

Servet defendía que la circulación de la sangre, realizada mediante la eliminación de gases nocivos, "de los vapores fuliginosos por el acto de la espiración" y la infusión de aire, tenía lugar en los pulmones. Sugirió que la sangre fluye desde una parte del corazón a la otra a través de los pulmones, y no a través de la pared que separaba los ventrículos. 

Así comprendió que es el corazón el órgano que impulsa a la sangre para que se oxigene en los pulmones, en cuyo curso se torna de color rojo.  Para él, el alma era una emanación de la Divinidad y que tenía como sede a la sangre. Gracias a la sangre, el alma podía estar diseminada por todo el cuerpo. los descubrimientos relativos a la circulación de la sangre tenían un impulso más religioso que científico. De ahí que la descripción de la circulación pulmonar esté dentro de una obra de teología y no de una de fisiología.

Precisamente, fue esta obra la que supuso el final de Servet y por la cual fue dos veces quemado en la hoguera: una simbólicamente en Vienne el 17 de junio de 1553 y otra quemado vivo en Ginebra, el 27 de octubre de 1553.

Raquel Villacampa Gutiérrez y Antonio C. Ramo Antón Instituto Universitario de Matemáticas y Aplicaciones de la Universidad de Zaragoza

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