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Sociedad

educación especial

'Estamos conectados': comunicarse a través del cuerpo y la afectividad

Escolares del Colegio La Purísima para niños sordos de Zaragoza comparten su metodología con alumnos franceses. A través del cuerpo, la afectividad y la música han logrado entenderse en las dos lenguas.

Los pequeños de La Purísima, en la Facultad de Educación, donde compartieron con el coro Cantatutti uno de sus ensayos. Cuerpo y música para cantar juntos
Los pequeños de La Purísima, en la Facultad de Educación, donde compartieron con el coro Cantatutti uno de sus ensayos. Cuerpo y música para cantar juntos
Noelia Cebrián

A simple vista, este puede parecer un intercambio más entre alumnos de dos colegios de diferentes países;una de tantas experiencias de inmersión lingüística, si se prefiere. Vamos, lo habitual. Pero no lo es. Y no lo es porque, para empezar, los protagonistas son escolares del Colegio de Educación Especial La Purísima de Zaragoza para niños sordos que, durante cuatro días –del 25 al 28 del pasado mes de noviembre–, han convivido con compañeros, también sordos –15 niños y cinco profesoras–, del Centre Surdite Langage de Massy (París), de visita en el colegio zaragozano.

Y, para continuar, este proyecto, que se llama ‘Estamos conectados’, además del siempre complicado reto de la convivencia, se ha planteado el ‘más difícil todavía’: iniciar a los escolares con dificultades auditivas, muchos de ellos con otras patologías asociadas, como ceguera o autismo, en el aprendizaje de otra lengua –ni los unos hablaban francés ni los otros español–, a través de la metodología verbotonal, en cuya aplicación, el Colegio La Purísima es pionero en España y referente internacional; de ahí el interés de la escuela parisina, especializada en el desarrollo de la comunicación del niño sordo y/o con trastornos del lenguaje, por compartir experiencias sobre este método, que también implementa en sus aulas.

Ultimas indicaciones, en francés y en español, antes de comenzar el taller de cocina
Ultimas indicaciones, en francés y en español, antes de comenzar el taller de cocina
Noelia Cebrián

De Zaragoza a Zagreb par traer el método verbotonal

El sistema verbotonal fue creado por el profesor croata Petar Guberina, que dio a conocer los fundamentos de su teoría en París, en el año 1954. Aunque, en un principio, fue diseñado para el aprendizaje de lenguas extranjeras, pronto se reveló eficaz para enseñar a las personas sordas su primera lengua. Y hasta Zagreb viajaron las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada para conocerlo, de primera mano y, con el tiempo, convertirlo en la auténtica filosofía de vida del Colegio la Purísima de Zaragoza. Siguiendo esta metodología, "construimos el lenguaje basándonos en la percepción, que sabemos que está subordinada a las circunstancias –capacidades sensoriales, cognitivas, de relación...– y experiencias previas de cada alumno; pero otorgamos especial relevancia a los estímulos. Mientras no hay percepción del lenguaje, un niño sordo, que no ha oído nunca, no lo pude producir. Por eso, trabajamos el lenguaje oral a través del cuerpo, como emisor y receptor del lenguaje; del movimiento; de la afectividad, porque todo lo afectivo es efectivo; y de la música, a través de la rítmica fonética", explica Noelia Cebrián Marta, maestra del centro, especialista en Audición y Lenguaje y en Educación Especial, alma de este proyecto, junto con Nuria Sánchez, tutora de 6º, y la directora de La Purísima, Mariví Calvo.

Preparando la comida que luego degustaron todos juntos
Preparando la comida que luego degustaron todos juntos
Noelia Cebrián

Cuesta entender, y mucho, cómo se puede aprender a hablar a través del cuerpo, pero Noelia Cebrián se esfuerza: "Un niño sordo no distingue entre ‘mamá’, ‘papá’ o ‘baba’. Entonces, ¿cómo le enseñamos a diferenciar esos tres fonemas? ¿O, simplemente, a decir una ‘a’ o una ‘u’, si no lo oye, si no tiene esa percepción? Pues con el cuerpo. Existe un determinado movimiento corporal para cada fonema y todos ellos tienen unas características, en cuanto a tensión, dinámica y espacio. Y el niño necesita percibir la vibración de mi cuerpo –poniendo la mano en mi garganta, por ejemplo, percibe el sonido de la 'j'–, la entonación, la prosodia –pronunciación y acentuación–, el ritmo de las palabras para poder producir el sonido". "¿Te has parado a pensar en esa primera vez que tu hijo te dijo mamá? –me pregunta–. Pocos conocen el esfuerzo que conlleva que un niño sordo lo diga, a lo mejor, a los 8 años. Aunque, tal vez, no llegue a decirlo nunca".

En la Escuela Museo de Origami (Emoz)
En la Escuela Museo de Origami (Emoz)
Noelia Cebrián

Cuatro días de inmersión lingüística en las aulas

Por eso, esta experiencia ha sido tan enriquecedora. Cuatro días de inmersión total, ya que "el proyecto estaba ligado a mi programación curricular de aula, lo que tocaba esos días. No hicimos nada especial en las clases –comenta–, seguimos nuestra programación curricular, integrando a los escolares franceses con los nuestros", aunque, por supuesto, tampoco faltaron las actividades extraordinarias.

Los padres también se sumaron a esta marea emocional
Los padres también se sumaron a esta marea emocional
Noelia Cebrián

Aunque al principio, lógicamente, todos andaban "un poco nerviosos", al final, ganaron por goleada los "lloros y abrazos" en la despedida. "Nos quedamos muy sorprendidas –señala la docente–, al comprobar cómo niños con estas dificultades son capaces de comunicarse a través del cuerpo, de las señas, de la expresividad y la afectividad, que es, precisamente, una de las bases fundamentales del método verbotonal. Porque, sin la afectividad, y sin creer en el otro, no se consigue nada, y menos en Educación Especial". Y comprobaron que el lenguaje del cuerpo y de la afectividad "es universal", tanto que, ahora, son ellos los que suspiran por ir a Francia, "a su colegio" y ya están pensando cómo financiar el viaje, que esperan poder emprender en abril. Los padres, que también se han sumergido en esta marea emocional, están dispuestos a hacer "lo imposible". Piensan que, tal vez, este viaje "sea la única oportunidad que tengan sus hijos de vivir una experiencia similar".

Y todo esto, "a pesar de las dificultades, ha sido posible gracias a nuestra metodología verbotonal –argumenta la maestra–, tan igual en esencia y a la vez tan diferente en forma en países vecinos, que nos ha permitido sentir cómo cuerpo y música se han unido en todo momento para lograr un aprendizaje básico de las dos lenguas y un intercambio comunicativo tan importante como el que hemos vivido estos días".

Ilusión y magia para despertar la imaginación
Ilusión y magia para despertar la imaginación
Noelia Cebrián

Recorridos robóticos, magia y tortilla de patatas

Durante cuatro intensos días, y manejando palabras básicas en español y francés, los escolares han usado su cuerpo para ubicarse en el espacio –lateralidad y espacialidad–, lo que les ha permitido, ayudados por la abejita robótica Blue-boot, marcar la ruta en un plano para llegar desde el colegio al Parque Grande; con el taller de magia han desarrollado su capacidad lógica y la imaginación; la coordinación óculo-manual surgió de la visita a la Escuela Museo de Origami; hasta montaron su propio molino de viento a motor –"lo importante no era el molino –revela Noelia–, sino toda la secuencia lógica para organizar el pensamiento. Sin pensamiento no hay lenguaje"–;siguieron los pasos para hacer una tortilla de patatas, banderillas y entremeses, que luego se comieron, porque "lo que no es significativo no se aprende"; y unieron su voz, musicalidad, ritmo, entonación, prosodia... a las voces del coro inclusivo Cantatutti, de la Universidad de Zaragoza, para cantar un villancico. Era Navidad. Pero, sobre todo, como dice Noelia Cebrián: "Eran felices". Ya solo nos queda esperar noticias desde París.

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