Despliega el menú
Sociedad

cosas con ciencia

De abejas, pesos y medidas

¿Sabías que la relación de mutuo beneficio entre plantas con flores e insectos tiene más de cien millones de años? También hablaremos sobre cómo nos ponemos de acuerdo sobre lo que es un kilo o un metro,

Las plantas generan un jugo dulzón, que atrae a las abejas
Las plantas generan un jugo dulzón, que atrae a las abejas
Freepik

De abejas y miel 

Llega la primavera, y las abejas comienzan su trabajo para recoger alimento de las flores a la vez que ayudan a las plantas a reproducirse. Esta relación de mutuo beneficio entre plantas con flores e insectos tiene más de cien millones de años. Las plantas generan un jugo dulzón, que atrae a las abejas, y su polen impregna el cuerpo del insecto y es transportado a otra flor, produciéndose la fecundación. Por su parte, las laboriosas abejas fabrican dos sustancias de las que nos aprovechamos los seres humanos: la cera, con la que construyen sus panales, y la miel, con la que se alimentan. ¿Cómo lo hacen? La miel es esencialmente el néctar deshidratado (o sea, en el que se ha eliminado la mayor parte del agua que contiene). Las abejas lo producen en equipo, como en una fábrica: las obreras se dedican a traer néctar sin parar, y las abejas jóvenes lo procesan en la colmena, añadiéndole además sustancias beneficiosas que generan en sus propios cuerpos. En cuanto a la cera, las abejas la producen en unas glándulas específicas. Muchos animales son capaces de producir cera, pero no en cantidades tan grandes, porque las abejas construyen literalmente con ella sus casas. Y los seres humanos nos beneficiamos de su maravilloso trabajo.

Las unidades de medida tenían distinto valor en cada lugar
Las unidades de medida tenían distinto valor en cada lugar
Freepik

De pesos y medidas

¿Cómo nos ponemos de acuerdo sobre lo que es un kilo o un metro? Hasta hace poco más de 200 años, las unidades de medida tenían distinto valor en cada lugar, incluso cuando su nombre era el mismo. La vara, por ejemplo, era una unidad de longitud, pero la vara castellana no medía lo mismo que la de Teruel. Para resolver este lío, en tiempos de la Revolución Francesa se intentó implantar un sistema racional y universal, que sirviera para todo el mundo. Se definió el metro a partir del perímetro de la Tierra. Para facilitar su visualización, años más tarde, se cortó una barra de metal con esa longitud y se definió como el ‘metro patrón’. Se podía tener una regla de un metro cortándola con la misma longitud, pero solo había uno, en París, por lo que era muy difícil acceder a él. A finales del siglo pasado se definió a partir de la longitud que recorre la luz en un tiempo determinado. Así, cualquiera, con un buen laboratorio de óptica, puede tener un patrón de metro. La última unidad que se ha definido, hace unos meses, de manera independiente del patrón de París, ha sido el kilogramo. Los países tienen sofisticados laboratorios para tener patrones de medida lo más precisos posible, porque la importancia económica de ello es muy grande.

Etiquetas
Comentarios