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Sociedad

¿Tienes reunión con el tutor de tus hijos?

Muchas veces padres y profesores no terminan de encontrar el modo de comunicarse y terminan generándose emociones poco positivas entre ambas partes.

Es muy importante lograr una comunicación emocional adecuada entre padres y profesores.
Es muy importante lograr una comunicación emocional adecuada entre padres y profesores.
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A menudo, las relaciones entre padres y profesores no son todo lo buenas y fructíferas que cabría esperar, lo que provoca situaciones realmente incómodas y lleva al enfrentamiento. Por decirlo de otro modo, en ocasiones padres y profesores “no terminan de encontrar el modo de comunicarse y surgen emociones y corrientes poco positivas entre ambas partes. En el fondo, no es más que una cuestión de comunicación emocional”, puntualiza Delia María Sáez González, experimentada profesora y pedagoga. “Muchas veces -continúa- los padres nos quedamos con la sensación de que los profesores de nuestros hijos no nos entienden, que no llegan a comprender lo que les queremos expresar, las inquietudes que sentimos ante sus dificultades escolares o personales". Para Delia, lograr una comunicación emocional adecuada entre padres y profesores “es muy importante para desarrollar el enorme potencial de niños, adolescentes y jóvenes” y apuesta por las siguientes pautas para lograr esa adecuada y siempre necesaria comunicación con los profesores de nuestros hijos: Sinceridad, siempre, sinceridad. No hay nada que moleste más a un profesor que enterarse por terceros, o a posteriori, de que algo de lo que dijimos en una reunión no es cierto o de que dejamos de contar algo importante para el desarrollo de nuestros hijos. Atacar... ¡jamas! Si lo hacemos, solo conseguiremos que nuestro interlocutor se ponga a la defensiva y no avanzaremos en objetivos comunes. A partir de entonces, el profesor nos tratará con distancia y mucha precaución. Es mejor ser amables y agradables. Digamos siempre lo que queremos decir de forma correcta y positiva. El gran beneficiado de que haya unas relaciones cordiales será nuestro hijo. Ellos saben lo que hay que hacer. Tenemos que explicarle al tutor o tutora cómo es nuestro hijo, pero no debemos decirle lo que tiene que hacer. Ellos tienen una gran experiencia en el trato con alumnos y saben lo que han de hacer para ayudarles. Reuniones frecuentes. Si no hay problemas serios, deberíamos tener una reunión, para intercambiar impresiones, por lo menos, una vez al trimestre. Implicarse. Es importante implicarse en las actividades del centro en las que participen los padres y en las que proponga el colegio. Lograremos que nos conozcan de una forma más distendida y, seguro, que nos comprenderán mejor. Prestar mucha atención. Debemos fijarnos mucho en lo que los profesores nos dicen. Es un error muy frecuente creer que los hijos se van a comportar en el colegio igual que en casa. El profesor nos proporciona una información muy valiosa, nos da muchas pistas, cuando nos explica cómo actúan nuestros hijos en el colegio. Es el momento de preguntar cómo podemos ayudar en casa para que nuestro hijo mejore día a día. Hablar sin miedo. Lo mejor es exponer con franqueza, sin miedo, nuestras dudas y problemas. A veces, nos gustaría contarle al tutor alguna cosa, pero no nos atrevemos, creemos que no nos va a comprender o que después ‘la tomarᒠcon nuestro hijo. Nada más lejos de la realidad. No existe el padre perfecto, todos hemos tenido que aprender. Seguro que el tutor nos puede dar alguna pauta. Circunstancias familiares. Explicar las circunstancias familiares que inciden en el ánimo de nuestros hijos ayuda bastante. Hasta donde creamos conveniente, debemos contar todo aquello que puede condicionar su vida en el centro. Le podrán ayudar más si lo conocen mejor. Imparcialidad. Conviene aceptar las sugerencias que nos dan. Los profesores tienen mucha experiencia, de muchos años y con muchos niños, y ven a nuestro hijo con mayor imparcialidad que nosotros. Además, agradecen enormemente toda la ayuda que desde la familia se pueda prestar. Entender el mensaje. De la entrevista, los padres deberíamos salir con ideas muy claras sobre qué ‘deberes’ tenemos como padres y qué estrategias siguen en el centro respecto a la educación de nuestros hijos.

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