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La leche materna puede proteger a los bebés con riesgo genético de asma

Un estudio revela que que existe un 27 % menos de riesgo.

El compuesto, llamado factor de crecimiento fibroblástico 21 (FGF21), lo libera el hígado en el cuerpo humano y está presente en la leche materna de forma natural.
Los recién nacidos que reciben lactancia materna se desarrollan un 25% más, según un estudio
UAB

Los bebés que tienen un perfil genético relacionado con el riesgo de asma podrían estar protegidos contra los síntomas respiratorios si son amamantados, según un nuevo estudio que se presenta este lunes en el Congreso Internacional de la Sociedad Europea de Enfermedades Respiratorias, que se celebra en Londres.

"Nuestro trabajo es el primero en mostrar que la lactancia materna puede modificar el efecto de los perfiles genéticos relacionados con el asma en los síntomas respiratorios durante el primer año de vida", subraya la doctora Olga Gorlanova, del Hospital Infantil de la Universidad de Basilea (UKBB), y la Universidad de Basilea, en Basilea, Suiza.

Los genes que están asociados con el riesgo de asma se encuentran en el cromosoma 17 y el llamado 17q21. Un análisis reciente informó que los niños que poseían variantes genéticas en el cromosoma 17q21 tenían un mayor riesgo de desarrollar sibilancias, cuando se combina con ciertas exposiciones ambientales.

Ya se sabe que los factores ambientales tienen un efecto modificador sobre el riesgo genético específico, por lo que el objetivo de este estudio era averiguar si esto también podría suceder con la lactancia materna y este gen específico relacionado con el asma en relación a los síntomas respiratorios al inicio de la infancia. 

Un 27 por ciento menos de riesgo por lactancia materna

Se incluyeron en el trabajo 368 niños de la 'Basel-Bern Infant Lung Development birth cohort' en Suiza. Los investigadores recogieron datos sobre la ocurrencia y severidad de los síntomas respiratorios, el estado de la lactancia materna y el genotipado.

Los resultados revelaron que durante las semanas que los lactantes fueron amamantados, los que portaban los genotipos de riesgo de asma presentaban un 27 por ciento menos de riesgo relativo de desarrollar síntomas respiratorios. Cuando los bebés no fueron amamantados, los poseedores de riesgo genético mostraron una tendencia hacia un mayor riesgo de síntomas respiratorios.

"A medida que la investigación en este campo avanza, estamos entendiendo más y más acerca de la interacción entre genes y medio ambiente para el desarrollo de asma. Nuestro estudio arroja luz sobre cómo esta interacción puede modificarse mediante la lactancia materna. Es la primera vez que hemos sido capaces de mostrar el efecto de las variantes 17q21 en los síntomas respiratorios durante el primer año de vida, dependiendo del estado de la lactancia materna. Nuestros resultados deben ser replicados en otro grupo de edad", subraya Gorlanova.

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