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Aragón

Rey Melchor: “En Aragón hemos encontrado corazones enormes”

Melchor, conocido por su poblada barba blanca, es astrónomo y alquimista. Llega desde Persia, porta oro químicamente puro y su nombre significa ‘Rey de la luz’.

El rey Melchor, poco después de su llegada a Valdefierro.
El rey Melchor, poco después de su llegada a Valdefierro.
A. Navarro

Está usted bastante entero para haber pasado toda la noche trabajando sin descanso...

Nos preparamos todo el año para este momento. Además, ya tenemos cierta práctica, ¡seguimos la estrella de Oriente desde hace veintiún siglos!

Al menos no tienen que descender por una chimenea, ¿o sí?

No, no, ese es nuestro amigo Santa. Nosotros ayer, sin ir más lejos, recurrimos a la magia y llegamos a Valdefierro a través de los libros y eso también tiene su aquel.

Tengo entendido que es usted el del oro...

Así es. Porto el más preciado (y el más pesado) de los presentes que le llevamos al niño Jesús.

Pero, ¿cómo es eso de que le van quitando el aguinaldo al niño?

Habladurías. Los cofres están sellados y llegan hasta Belén intactos. Los refranes, la sabiduría popular y los villancicos, para que cuadren las rimas, se han permitido ciertas licencias.

Oiga, ¿y qué demonios son los pampanitos verdes?

Son los brotes verdes y tiernos de la vid. Es un bello símbolo del cultivo, de todo lo que arraiga, de la vida al fin y al cabo.

Vaya, sí que son ustedes sabios. Se lo pongo más difícil todavía, ¿qué diantres es la mirra?

Es una suerte de resina que se obtiene de la corteza de los árboles. Hace muchos años se le atribuían poderes y era muy valorada.

¿Una especie de blandiblú? ¿Para qué quiere eso el niño?

Con la mirra se pueden fabricar perfumes, incienso y ungüentos. También es el componente de muchas medicinas y, como servía para diluir la tinta en los papiros, simboliza la sabiduría.

Otro enigma de la mágica noche de Reyes: si se van tomando una copita de coñac en cada casa, ¿cómo es que no acaban bailando la Macarena y diciendo tonterías?

Tenga en cuenta que para poder completar todo nuestro trabajo en una sola noche llevamos un séquito enorme. No tocamos más que a un traguito por cabeza. Además, los Reyes somos muy responsables y no bebemos alcohol. Algún que otro paje sí que lo agradece, pero siempre después de haberse comido unos polvorones o un trozo de roscón.

¿Cómo ha ido el cargamento de carbón este año?

Escaso, muy escaso. Yo creo que nos han llegado cartas de niños más pesadas y voluminosas que el carbón que traemos.

Pero eso de portarse regular todo el año y bien en Navidad no vale, ¿no?

Claro que no. Agradecemos el propósito de enmienda que embarga a muchos chavales estos días, pero también les recordamos que han de ser obedientes y acabar los deberes antes del lunes.

Viniendo de tierras tan lejanas y exóticas, ¿qué es lo que más les llama la atención de Aragón?

Nos encanta cruzar los Pirineos, visitar el mágico paraje de San Juan de la Peña y llegar hasta Tardienta, donde nuestros camellos se encuentran con los dromedarios que habitan esa zona. El valle del Ebro es maravilloso y la provincia de Teruel tiene rincones espectaculares. No me extraña que estrellas fugaces crucen continuamente estos cielos.

Qué bonito. Y no lo dice un cualquiera sino un hombre muy viajado...

Efectivamente, hemos recorrido casi todos los rincones del mundo y los que no hemos alcanzado aún los conocemos bien a través de nuestros espejos mágicos y lámparas maravillosas.

Han viajado mucho porque, claro, tienen más años que Viriato...

¡Y no es un epíteto! Somos muy mayores porque estamos en la memoria de la historia y seguiremos existiendo hasta el infinito.

Qué mala suerte llegar el día 6 y no el 7 de enero cuando ya podrían aprovechar las rebajas...

Nuestros intereses nunca son materiales ni mundanos.

Ya, pero llevan 2.000 años con el mismo traje. Quizá deberían renovar su fondo de armario...

Usted ha recibido parte del carbón que hemos traído, ¿verdad?

Oiga, ¿y los Reyes se pueden pedir cosas o eso haría eclosionar la magia de la Navidad?

Nuestro único deseo es que haya paz y que le vaya muy bien a la gente de buen corazón. En Aragón los hay enormes.

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