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Cartas al director de HERALDO: La danza y el recuerdo de Isadora Duncan

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Contenido exclusivoOPINIÓNACTUALIZADA 29/04/2022 A LAS 05:00
La danza y el recuerdo de Isadora Duncan
La danza y el recuerdo de Isadora Duncan
Pixabay

La danza y el recuerdo de Isadora Duncan

El arte de la danza es un lenguaje mediante el cual el ser humano se expresa y habla con su cuerpo y a través de su cuerpo, alma y mente, expresa emociones y sentimientos en su búsqueda interior. 

Cuando se baila se conecta con nuestra alegría de estar vivos. Al bailar aumentan en nuestro cerebro los niveles de endorfinas y de serotonina, que nos empujan a la felicidad. Son muchos los beneficios de la danza y es una potente herramienta para mantenernos en forma, bajar el estrés, quemar grasa corporal, mejorar la circulación sanguínea, tonificar los músculos y aumentar la elasticidad de nuestro cuerpo. Tanto es así que pienso que la danza debería de ser una asignatura básica en el currículum escolar y seguramente de esa manera se paliaría mucha obesidad infantil, que es un gran motivo de preocupación. Al celebrar el 29 de abril el Día Internacional de la Danza, me gustaría destacar a la bailarina Isadora Duncan (1877-1927), que ha pasado a la historia como una mujer ‘rompedora’ con las convenciones del ballet clásico y la pantomima, que estaban de moda entonces. Buscó y descubrió en la naturaleza su manera de bailar espontánea y libre, que con toda su alma rozaba la inspiración metafísica de sus movimientos, expresando y uniendo vida, naturaleza, cuerpo, movimiento y gracia. Su danza era sagrada y reflejaba, con su baile, fluidez y armonía con su poesía y su música en él, un arte espiritual que emanaba sentimientos y emociones de su profundo y luminoso ser, revelando la belleza propia de los dioses. Y como dijo la propia Isadora Duncan: "Yo no he inventado mi danza, existía antes que yo, pero dormía y yo la he despertado".

Menchu Gil Ciria. ZARAGOZA

Cita en Fisioterapia

Mi médico de Familia me hizo un volante de interconsulta dirigido a Fisioterapia, como preferente. Mi sorpresa fue cuando me dicen que no hay fechas hasta el jueves 14 de julio. He tratado de conectar con el Salud para presentar una queja, al final he enviado un email a no sé dónde, ya que es muy difícil contactar con alguien del Salud. Voy a solicitar cita con una consulta privada y, no sé cómo, pero intentaré que me abonen la factura. Sr. Lambán, en este mi país se ha pasado de un servicio sanitario modélico a un desastre, y creo que los médicos no son los responsables, los políticos sí. Como suelo decir, no hay mayor mentira que la verdad de un político, y dicen muchas de sus verdades.

Luis Antonio Vallés Gascón. ZARAGOZA

El brazo de Santa Teresa

El gran día del colegio llegaba un 15 de octubre. El suelo del pasillo relucía, desde donde ascendía una escalera de mármol blanco con balaustrada tallada de alabastro. Ese día le dedicaban una limpieza impoluta y especial. Las niñas andaban alborotadas esperando ser elegidas para el acontecimiento. El Caudillo prestaba al colegio el brazo incorrupto de Santa Teresa una vez al año. Las monjas educadoras impartían clases a las niñas antes de ese día en las que contaban la vida y milagros de la santa. Las niñas acogían las charlas con fervor. Las alumnas debían ir vestidas impecables, uniforme bien planchado, zapatos brillantes, camisa y calcetines blancos. Se elegía a dos niñas perfectas física e intelectualmente, de padres ricos, para llevar la urna de cristal con el brazo, forrado en plata dorada con incrustaciones de piedras preciosas, en procesión hasta la capilla. Las demás alumnas procesionaban a izquierda y derecha. Olía a incienso y se cantaban canciones religiosas hasta llegar al altar. La capilla estaba llena de flores blancas. Sobre el altar se colocaba la urna con el brazo incorrupto. Luego, el cura oficiaba la misa solemne. Terminada la ceremonia, las niñas salían felices al recreo.

Pilar Valero Capilla. ZARAGOZA

Lenguaje y educación

La nueva ley de educación parece ser una continuación del atentado con que las sucesivas leyes educativas conspiran contra nuestro idioma. En consecuencia, nuestros niños aprenden a leer pero seguirán sin entender lo que leen por la pobreza de su vocabulario y se verán carentes de la más valiosa herramienta para adquirir una rica formación cultural. Y estas leyes nefastas se ven ayudadas, en estas carencias, por el empecinamiento consentido con que en algunas comunidades se trata de imponer su idioma territorial en menoscabo del nacional. Estas actitudes regionalistas serían tomadas como punibles, con toda razón, en el caso de que se pusieran inconvenientes para el estudio de lenguas como el francés, el inglés, el alemán u otras que, como el español, son habladas por muchos millones de personas en todo el mundo, porque sería entorpecer a los alumnos la adquisición de medios para su desarrollo humano. Por otra parte, las lenguas regionales españolas, aunque no las disfruten muchos millones de hablantes, son una gran riqueza filológica hispana y deben ser cultivadas, atendidas y respetadas como valioso patrimonio nacional.

Juan José Osácar Flaquer. ZARAGOZA

En Valdefierro

Todos los barrios de Zaragoza tienen su particular encanto. Sin embargo Valdefierro es uno de los más entrañables. Es pequeño, se asemeja a un pueblo. La gente se conoce. Y está muy bien comunicado con toda Zaragoza por el bus urbano. Hay una gran superficie comercial y tiendas más pequeñas. Un estanco que posee de todo en la plaza. En la misma plaza, hay un par de bares donde cada mañana podemos leer HERALDO, que acaba de llegar, junto con un rico cafecico. A mediodía, buenas tapas a buen precio y una charradita. Pásese usted a disfrutar de la magia del barrio.

Carmen García Morán. ZARAGOZA

Final de la mascarilla

Ahora estoy conociendo a personas a las que llevaba dos años viendo. Sin la mascarilla la veo y no la conozco, me dijo alguien a quien le vi por la calle y no le saludé. Claro, no le conocía sin la mascarilla. Por fin podremos respirar el aire, no el nuestro. Debemos ser prudentes y mantener una distancia de seguridad, pero sobre todo tenemos que fortalecer nuestro sistema inmune, alimentarnos bien, comer saludable, ahí consiste el no enfermarnos. Sabemos que las enfermedades vienen por el estrés, por el sistema inmunológico bajo, porque el miedo baja el cortisol y hace que se deprima tu sistema inmunológico. Así que no debemos deprimirnos, tener miedo ni enfadarnos, para así evitar las enfermedades. Y por favor, en vez de vacunarnos para la gripe, enseñarnos mejor cómo mantenernos inmunes.

Adelita Rodríguez Abreu. ZARAGOZA

Las cartas al director no deben exceder de 20 líneas (1.500 caracteres) y han de incluir la identificación completa del autor (nombre, apellidos, DNI, dirección y teléfono). HERALDO se reserva el derecho de extractarlas y publicarlas debidamente firmadas.

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