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la rotonda

Israel-Palestina, la ‘defensa’ no es el titular

Por
  • Isabel Pérez
OPINIÓNACTUALIZADA 06/06/2021 A LAS 05:00
Israel derriba una cuarta torre en Gaza
'Israel-Palestina, la ‘defensa’ no es el titular'
EFE

El pasado 12 de mayo el Ejército del Aire israelí hacía desaparecer de la faz de la tierra la oficina donde he trabajado más de cuatro años como corresponsal en Gaza, la Torre de los Periodistas. 

Ahí he pasado noches enteras cubriendo escaladas de violencia, escuchando por walkie-talkie las ondas de las milicias palestinas o viendo la televisión israelí. Son años cuya experiencia estoy ahora desarticulando en análisis más pausados y ajustados. El marco teórico que da la dialéctica me está sirviendo para establecer el método de debate más allá de lo que ocurre en la actualidad en Palestina/Israel.

Escuchamos estos días que Israel tiene "derecho a defenderse como Estado", pero poco se apunta a que las milicias de Hamás aplican la misma lógica y la legalidad internacional que les ampara en su "derecho a resistir". Sin perderme en estos páramos que, al final, solo legitiman más muerte y pocas soluciones, propongo directamente la pregunta: ¿por qué está sucediendo esto?

Israel es un Estado considerado por la comunidad internacional como fuerza ocupante en Cisjordania, franja de Gaza y Jerusalén Oriental. Lo llaman ocupación, aunque Ilan Pappé, historiador israelí, lo explica mucho mejor cuando dice que una ocupación es algo temporal y que, cuando perdura por años y se trata de un proyecto con asentamientos, la palabra correcta sería colonización.

Si Israel esgrime el ‘derecho a la defensa’ para bombardear Gaza, Hamás hace lo
propio con el ‘derecho a la resistencia’ para atacar Israel

En Israel, los palestinos secundaron el grito de Intifada que les llegó este mayo desde Sheikh Jarrah, un barrio de Jerusalén Oriental donde las autoridades israelíes quieren expulsar de sus casas a varias familias palestinas. Allí viven desde hace muchos años el horror de la violencia de colonos que portan armas y que son custodiados por fuerzas militares israelíes. La expansión de asentamientos, ilegal ante las leyes internacionales, adquiere unas características violentas y radicales en esta parte de la Palestina ocupada que Israel considera como su capital.

La práctica de violencia sistémica que el Estado israelí deja en manos de los colonos, en gran parte, excede cualquier límite en zonas como Hebrón, en Cisjordania, donde tiran sus heces contra casas palestinas y donde han provocado más de un aborto a mujeres palestinas. La demolición de estructuras palestinas, de viviendas, así como de estructuras financiadas por la UE viene sucediéndose desde 1967. Solo hay que leer las alertas publicadas por la Oficina de la ONU para Asuntos Humanitarios. Esto es así y lo es cada día.

Cada vez más voces
israelíes abogan por poner fin a la ocupación y colonización del territorio palestino

En Gaza, a Hamás o la Yihad Islámica les sirven estos gritos de auxilio de palestinos para legitimar sus cohetes; las matanzas de niños y niñas palestinas, para matar a israelíes. Cuando paran todos de bombardear, cuando Hamás e Israel llegan a una tregua, ya se prepara la siguiente ‘ronda’.

Que la política palestina está en crisis también tiene que ser tenido en cuenta. La población de Gaza no está felizmente atada a Hamás o a Fatah. Allí se pagan tres veces impuestos: el israelí, el de la Autoridad Palestina (Fatah) y el de Hamás. Que la política israelí también lo está es otro síntoma de que la zona (Palestina/Israel) necesita una solución y que hay que estudiarla desde la raíz de la cuestión. No desde 1967, sino desde 1948, cuando tres cuartas partes del pueblo palestino fueron expulsadas de sus tierras para crear el Estado de Israel. Hoy cada vez oímos más voces judías que abogan por terminar con un sistema de ‘apartheid’, porque tampoco están dispuestas a continuar con la militarización que afecta a sus hijos desde la infancia, al igual que ocurre en tierra ocupada a la gente palestina. Hay tierra para todos. No lo digo yo, lo dice el Buró Central de Estadísticas de Israel: el 40% de la población israelí vive en menos del 7% del territorio. Por eso, la ‘defensa’ no es el titular. El titular es: Si se puede, ¿por qué no se quiere?

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