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Tragedias de hoy

OPINIÓNACTUALIZADA 21/05/2021 A LAS 05:00
Fotograma de 'El olvido que seremos'.
Fotograma de 'El olvido que seremos'.
HA

Ya somos el olvido que seremos. 

El polvo elemental que nos ignora

y que fue el rojo Adán y que es ahora

todos los hombres, y que no veremos". 

El soneto, prácticamente inédito, de Borges da título al libro, ‘El olvido que seremos’, de Héctor Abad Faciolince, y a la película, premio Goya 2021 a la mejor película iberoamericana. Entrañable historia del médico colombiano Héctor Abad Gómez, padre de familia numerosa, a la que educa en la libertad, pro derechos humanos hasta el final. Un cordón filial que solo empieza a resquebrajarse con la muerte de Marta, la hija artista. Asesinado en Medellín el 28 de agosto de 1987.

"Un libro que desborda de amor confeso, un amor impúdico del que el lector se avergonzará" (Sergio Ramírez). La historia se repite en Colombia, El Salvador, Nicaragua, Venezuela… Hace unos días conmemorábamos el 20 aniversario de la muerte por ETA de Giménez Abad. "¿Cómo pueden matar a un hombre tan bueno?", en palabras de Cecilia Faciolince, la esposa.

Muchos niños no tienen un recuerdo feliz al que aferrarse. ¿Lo tendrán esos 47.000 palestinos refugiados en escuelas de Gaza, sin suministro eléctrico, y en riesgo máximo de miseria y de covid? ¿Y los jóvenes israelíes? ¿Quién impulsa a lanzarse a las aguas a 8.000 inmigrantes, ancianos, mujeres y hombres, adolescentes y mamás con bebés? Con un flotador de plástico que no es ningún moisés salvífico.

No mueve la esperanza, sino la desesperación. "En este momento dramático del mundo, el artista debe llorar y reír con su pueblo" (Federico García Lorca). ‘La casa de Bernarda Alba’, dirigida por José Carlos Plaza, es el drama de la madre viuda que impone un luto de 8 años a sus cinco hijas y a su propia madre –Luisa Gavasa–. Es Poncia, la criada, quien lo ve venir: Angustias, la hermanastra, se promete con Pepe el Romano, mientras Adela, la pequeña, vive y muere por amor. Honra y malos tratos se entremezclan.

"Las violaciones de mi tío y padrino se convirtieron en algo rutinario". "Un hombre mata a su pareja y se suicida". "Se confirman tres asesinatos machistas en 24 horas" –el último de un niño de 7 años–. El ditirambo clásico y las máscaras nos siguen ocultando dobles rostros.

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