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Opinión

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Tú, ‘influencer’

ACTUALIZADA 31/08/2020 A LAS 02:00
Simón pidió ayuda a los 'influencers' para concienciar a los jóvenes.
Simón pidió ayuda a los 'influencers' para concienciar a los jóvenes.
Barroso / Europa Press

Hay una imagen muy famosa en redes para cuando alguien que ya le ha dado la vuelta al jamón quiere ser joven y dinámico: el señor Burns de ‘Los Simpson’ vestido de ‘skater’. Yo, que no tengo la adolescencia muy lejana, recuerdo cómo vivíamos con entrañable pasotismo los intentos de las instituciones por acercarse a los jóvenes para enviarnos mensajes que ya eran de salud pública, como beber alcohol con moderación o usar preservativo. Eran eso, intentos: señores Burns disfrazados de ‘skater’ que tenían nulo impacto en nosotros, pura edad del pavo, energía, personalidad en construcción. El retrato del fracaso de todas esas campañas lo vi sobre todo cuando me fui a vivir a Madrid; la boca de metro de Tribunal es un lugar mítico de quedada por la noche para salir de juerga, ya que al lado está Malasaña, uno de los barrios con más bares de la ciudad. Allí se solía instalar una carpa con folletos e información sobre los riesgos de beber en exceso; así que la escena era tres personas esperando a que alguien preguntara, rodeados de chavalería que pasadas las doce empezaba a necesitar un GPS para andar en línea recta.

Los esfuerzos por vivir de acuerdo a la edad que ya no corresponde son temerarios; lo que no significa que uno tenga que renunciar a la felicidad del ocio; la cuestión es saber hacer las cosas más que hacerlas en sí. Aunque, ya que estamos con los ‘skaters’, el otro día vi a un tipo con los 40 ya cumplidos, pantalón caído a medio culo, monopatín y un zumo de frutas en la mano, y la verdad es que se me rompió un poco el alma.

Lo que quiero decir es que la ayuda que Fernando Simón pidió el otro día a los ‘influencers’ para que los mensajes de precaución contra la covid-19 penetren en los más jóvenes tiene todo el sentido. Hay campañas de concienciación (de publicidad) a las que no les sirve el dinero. En este caso de emergencia sanitaria, pretender orquestar campañas pseudomolonas dirigidas a los adolescentes sería una pérdida de tiempo ineficaz que no nos podemos permitir sabiendo que la mayoría de los brotes se generan en reuniones de amigos y que los contagiados cada vez son más jóvenes. De paso, la experiencia podría servir a los propios ‘influencers’ para bajarse de ese habitual caballo de superficialidad que tanto nos lobotomiza. Al final, vamos a salir todos ganando.

@juanmaefe

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