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Por los que nos faltan

Por
  • Heraldo de Aragón
ACTUALIZADA 28/06/2020 A LAS 02:00
Plantación de una carrasca en el acto de recuerdo a las víctimas de la covid en Zaragoza.
Plantación de una carrasca en el acto de recuerdo a las víctimas de la covid en Zaragoza.
Guillermo Mestre

Con actos cargados de simbolismo y emotividad en todos los municipios, Aragón recordó ayer a las víctimas de la covid-19, un homenaje necesario para que la sociedad comience con dignidad a superar las heridas de la pandemia y para que las familias se sientan acompañadas en su dolor. Y que no debe quedarse en los gestos, pues el recuerdo de la tragedia y de quienes nos faltan por su causa debe servir de alerta y de estímulo para actuar con responsabilidad.

Desde que el 6 de marzo Guillermo Aranda, vecino de Sierra de Luna, falleciera en el Hospital Provincial de Zaragoza, casi mil hombres y mujeres, conciudadanos aragoneses, han perdido la vida a causa de la covid-19. A todos ellos se rindió ayer homenaje con actos institucionales que movilizaron, en cada uno de los municipios aragoneses, símbolos y emociones para expresar el duelo, acompañar solidariamente a las familias de los fallecidos y mostrar la voluntad colectiva de luchar contra la pandemia y de trabajar para recuperar la normalidad. Esta expresión conjunta del dolor era necesaria. Y, teniendo en cuenta además que la gran mayoría de las víctimas, hasta el 83%, eran personas mayores alojadas en residencias, la memoria debida a ‘quienes nos faltan’ no puede quedarse solamente en una mirada cariñosa y dolorida hacia el pasado. Tiene que convertirse también, nos obliga a ello la propia dignidad, en un compromiso para el futuro. El de conseguir, con la colaboración de todos, con la actitud responsable individual y colectivamente, que nuestra sociedad esté preparada de ahora en adelante para hacer frente a lo imprevisto. Que sepamos dotarla, desde las instituciones democráticas, de la fortaleza y la justicia que representan las carrascas que ayer se plantaron por todo el territorio aragonés, de manera que podamos defender la vida de todos, pero especialmente la de quienes están más expuestos a la enfermedad. Se lo debemos a los que ya no están.

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