Opinión

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Desbloqueo de Averly

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  • Heraldo de Aragón
Brial compró los terrenos de Averly en 2013 y confía en empezar a construir el próximo año.
Brial compró los terrenos de Averly en 2013 y confía en empezar a construir el próximo año.
Toni Galán

El Ayuntamiento de Zaragoza y la constructora Brial, propietaria de los suelos de Averly, han firmado un acuerdo que permitirá comenzar la edificación de las viviendas previstas en el plan especial aprobado para la antigua factoría, ubicada en el paseo de María Agustín. El nuevo Consistorio desbloquea así un proyecto que permanecía atascado desde 2013. Puede ser este un símbolo de un cambio de época en el quehacer municipal. Zaragoza necesita dejar atrás los días de parálisis para retomar el camino del pacto y la acción.

Hace un año, el pleno municipal aprobó el plan especial de Averly con los votos de PP, PSOE y Ciudadanos y el rechazo de ZEC y CHA. En dicho documento se establecía el futuro de la antigua factoría, que pasaría por la construcción de un máximo de 200 viviendas, 35 de ellas públicas. Finalmente, la constructora apuesta por rebajar el número de pisos libres a 130. El Ayuntamiento, por su parte, vende a Brial la pequeña parcela que bloqueaba el proyecto y agilizará los trámites para que se pueda empezar a construir el próximo año. El nuevo equipo de gobierno deberá decidir qué hacer con el resto de la parcela, que está reservado para un equipamiento público, y que incluye la vivienda de la antigua factoría industrial, así como las oficinas, una nave y el jardín, es decir, los elementos protegidos por su valor patrimonial. Lo significativo, de cualquier modo, es que se desbloquea el proyecto, lo que redundará en beneficio de la ciudad, de la protección de su patrimonio y de un incremento de la actividad económica. Lo que no tenía sentido era la estrategia dilatoria de la anterior corporación. No es sensato paralizar sin razón proyectos privados de inversión perfectamente legítimos y que pueden insuflar dinamismo a la actividad económica y urbanística de Zaragoza. A partir de ahora es necesario recuperar el espíritu de cooperación y pacto para impulsar los puntos fuertes de la capital.  

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