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José Antonio Fortea, sacerdote y ex exorcista: "No veo en la sociedad actual más demonios que antes"

El sacerdote de Barbastro, que fue exorcista, publica una obra en la que defiende que existen almas errantes y en ocasiones poseen a hombres y mujeres

José Antonio Fortea, en su despacho de Alcalá de Henares.
José Antonio Fortea, en su despacho de Alcalá de Henares.
Enrique Cidoncha

Nacido en Barbastro en 1968, José Antonio Fortea es uno de los sacerdotes más mediáticos de España. Eso se debe a que durante unos años fue uno de los pocos exorcistas que hablaba de su trabajo. Consagrado desde hace tiempo a la teología y a la escritura, en este 2021 ha publicado cuatro libros: 'Enoc y los nefilim', 'La tiniebla en el exorcismo', la novela histórica 'Paulus. El león de Dios' y 'Tratado sobre las almas errantes'. En las páginas de este último, publicado por Sekotia y que acaba de llegar a  las librerías, sostiene que existen almas errantes, denominadas 'presencias', que en ocasiones poseen a algunos  hombres y mujeres. Todo lo basa en su experiencia como exorcista.

Se habla mucho de cielo e infierno, pero casi nadie se acuerda del purgatorio. Salvo usted.

Tiene su lógica porque todo queda eclipsado ante los dos destinos eternos. Pero hay una justicia más allá de esta tierra y lo que se hace en la tierra se paga.

¿Cómo es el purgatorio?

No es un espacio físico sino un estado, el de aquellas almas que necesitan purificarse. Probablemente, y esto es una suposición, muchas almas en ese estado conforman una especie de comunidad orante. En ese sentido, en el purgatorio los seres humanos no son islas, forman grupos.

En su último libro usted habla de la existencia de almas errantes. ¿Cómo llegó a descubrirlas?

En mi labor como exorcista descubrí que había almas del purgatorio que estaban, digámoslo así, en sus estratos inferiores, y que vagaban por la tierra. Habitualmente las llamamos fantasmas o espectros, pero en realidad son almas en el purgatorio. Llegué a la conclusión de su existencia porque algunas veces esas entidades hablaban. Y me di cuenta de que lo que decían era coherente, y que además los rasgos de la posesión y el modo de ‘salir’ era distinto en ellas respecto a los demonios.

Que hay almas errantes lo defienden también los espiritistas.

El espiritismo es una actividad ilícita para la Iglesia Católica, condenada por la Biblia, pero los que han entrado en contacto con entidades en todo el mundo sí que refieren la existencia de este tipo de almas. Bien es cierto que dicen muchas otras cosas que ya son invención de los demonios. Pero la existencia de este estrato sí que la han descubierto y es verdad. Aunque la hayan descubierto por un modo ilícito, es verdad.

¿Cuáles son esas diferencias en las posesiones demoniacas?

Cuando yo llevaba varios años como exorcista ya claramente observé que la posesión de los demonios tenía una serie de características comunes, como que ‘salían’ de un modo muy violento. Mientras, había otras entidasdes cuya característica esencial era la tristeza. ‘Salían’ de un modo suave, tranquilo, con un suspiro, muchas veces despidiéndose, dando gracias o diciendo que rezarían por nosotros. Al principio pensé que todo ello podrían ser mentiras del demonio, pero con los años me di cuenta de que parecía una realidad coherente y que no colisionaba con ningún dogma de la Iglesia.

Esas almas errantes, ¿tienen una misión que cumplir?

Las almas del purgatorio están por el mundo observando, y en la observación de la vida después de su muerte lo primero que tienen que hacer es comprender. En las almas que están en las capas inferiores del purgatorio no solamente debe haber una purificación, sino una comprensión, un entendimiento de que están equivocadas. Y cambiar, ser humildes, pedir perdón, arrepentirse mucho más profundamamente. En el purgatorio se observa que hay arrepentimientos más profundos, más sanadores con la gracia de Dios. Eso es lo que hace que el purgatorio sea una realidad tan variada. Estas almas deben comprender completamente en lo que estaban equivocadas y, con tiempo, sanar todo lo que hay torcido en su sicología. Y hacerlo con la ayuda de Dios, si no fuera con ella se sumirían en la tristeza, sin esperanza.

Este año ha publicado cuatro libros. Entre ellos, una novela histórica. El próximo será...

Otra novela histórica. La empecé hace muchos años y la acabo de terminar. Es un viaje marítimo ambientado en el siglo XIV.

¿Ahora hay más demonios en la sociedad?

No, no veo tanto el problema de la presencia de los demonios en la sociedad actual como el del ser humano alejándose de Dios en general, convirtiéndose en el centro de todo... pero sin Dios. El ser humano está cada vez más aislado, dentro de sus casas y, en ellas, dentro de sus propias habitaciones. Antes había más vida social.

¿Hay alguien que esté a salvo de ser poseído por un demonio?

Honestamente no, cualquiera que se ponga en peligro puede quedar en esa situación.

¿Cuántos exorcismos realizó? ¿Y qué porcentaje de curación tenía?

No he llevado la cuenta de los casos. Lo que puedo decirle es que todos los días, de lunes a domingo, recibía a gente que me consultaba o que me pedía que atendiera a un familiar. Si el problema era mental, de esquizofrenia, requería que fuera atendido por un médico; si era del demonio, lo bueno es que era solucionable. Pero en mi trabajo yo no hablaba de ‘curación’ sino de ‘liberación’.

¿Qué le ha enseñado el Diablo?

Lo horrible que es la condenación.

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