Ocio y Cultura


Pitos de caña en la Mozart

La sala del Auditorio se llenó este sábado para ver a cuatro de las mejores comparsas y chirigotas del Carnaval de Cádiz.

La chirigota La Maldición de la Lapa Negra, ganadora del concurso de 2019 en el Teatro Falla de Cádiz, ayer, en Zaragoza.
La chirigota La maldición de la lapa negra, ganadora del concurso de 2019 en el Teatro Falla de Cádiz, ayer, en Zaragoza.
Toni Galán

En la Mozart han sonado pianos o violines en manos de los más virtuosos. Pero hasta la tarde del sábado nunca lo habían hecho los pitos de caña. Y no solo en el escenario, sino en el patio de butacas. Así se llama esa especie de turuta que introduce los cantes de chirigotas y comparsas en el Carnaval de Cádiz, que, por un día, cambió la orilla del mar por las del Ebro.

El espectáculo en torno a esta popular fiesta andaluza consiguió llenar la sala del Auditorio, con un programa que traía a cuatro de los mejores representantes del concurso del Teatro Falla: las chirigotas Los Cachitopán (en la que además es una de sus últimas actuaciones, porque se retiran), La maldición de la lapa negra (primer premio en 2019), y las comparsas El Marqués de Cádiz (tercera en el concurso) y La Gaditaníssima, que cuenta como autor con Juan Carlos Aragón (uno de los más solicitados).

Pero casi que lo de menos fue la comprobada calidad de los intérpretes, porque el público iba entregado de antemano, muchos con bufandas del Cádiz y dando palmas para amenizar la espera. Por ejemplo, los presentadores, Modesto Barragán y Manolo Casal, no llevaban ni cinco minutos dirigiéndose al público, cuando se oyó desde las últimas filas: "¡Modesto, Modesto, Modestoooo!". Los presentadores, sorprendidos, dieron paso al espontáneo que, puesto en pie, recitó a grito pelado: "Habéis venido a Zaragoza a traernos el carnaval, una cosa que los maños no olvidaremos jamás". Y la Mozart se vino abajo entre olés, olés y olés. Era solo el comienzo de nada menos que cuatro horas de espectáculo al que acudieron muchos espectadores con conexiones andaluzas. Como el onubense Jero, seguidor del carnaval gaditano que junto a su mujer zaragozana, Ana, y su hija Berta, querían ver en un recinto cerrado lo que otras veces disfrutan en la calle. Pero también hubo mucho aragonés. Como Izaskun y José Luis, llegados desde Barbastro, a los que les encanta este carnaval andaluz, que han seguido por televisión anteriormente, porque son "muy salados, por su chispa y por los temas tan actuales que trata". Pito de caña en la boca llegó también a la Mozart otro espectador, que se definió ante la prensa gaditana desplazada a Zaragoza para la ocasión como "oregonés", pero seguidor de Canal Sur y de los gaditanos "que tienen mucha guasa".

El espectáculo, que este domingo llega al Liceo de Barcelona con todas las entradas vendidas, está organizado por la Fundación AndaCat y en su parada zaragozana ha tenido mucho que ver la Casa de Andalucía, cuyo presidente, Federico Tinoco, dijo que llevaban "15 años detrás de este momento".

La estación de Delicias recibió a los componentes de las comparsas que actuaron después en la sala Mozart.
Etiquetas
Comentarios