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Ocio y Cultura

El Museo de Zaragoza recibe un miliario romano hallado en Sádaba

La piedra, en buenas condiciones y con parte de su inscripción legible, se guardaba una vivienda particular.

Una grúa tuvo que hacerse cargo de la pieza, de más de dos toneladas de peso
Una grúa tuvo que hacerse cargo de la pieza, de más de dos toneladas de peso

El Museo de Zaragoza ha incorporado a sus fondos un miliario romano que se conservaba desde hace décadas en una vivienda particular de la localidad de Sádaba. Operarios enviados por el museo, con la ayuda de una grúa, levantaron el pasado viernes la piedra tallada de su emplazamiento y la condujeron a la capital aragonesa.

Los miliarios eran columnas cilíndricas de piedra que se colocaban al lado de las calzadas romanas con el objetivo de informar a quienes las utilizaban de dónde se encontraban y la distancia que les quedaba por recorrer para llegar a ciudades importantes. Eran, por decirlo así, primitivos postes kilométricos, y se colocaban cada milla romana (de ahí su nombre), que equivalía a 1,5 kilómetros actuales, aproximadamente. También, como buena parte de la epigrafía romana, eran instrumentos de propaganda política e incluían siempre en su inscripción el nombre del emperador que había pagado los trabajos.

El miliario de Sádaba lleva el nombre del emperador Tiberio. Al parecer, era conocido en la localidad como El Pedrón de Bueta y marcaba el límite de los términos municipales de Sádaba y Uncastillo. Se ubicaba en el trazado de la calzada romana que unía las ciudades de Caesaraugusta (Zaragoza) y Pompaelo (Pamplona)

Malestar en Sádaba

La columna de piedra mide 1,40 metros de altura y 50 centímetros de ancho, y pesa dos toneladas. Según fuentes del Gobierno de Aragón, "el miliario se encontraba en una casa particular y los poseedores del bien declararon su voluntad de que se llevara al Museo de Zaragoza. Hasta que se tramite la donación, se queda en depósito del museo, centro dependiente del Gobierno de Aragón, para su custodia, valoración de estado de conservación y para comprobar si se precisa alguna intervención".

La noticia del traslado del miliario, cuya existencia y ubicación eran conocidas en la localidad cincovillesa, cogió por sorpresa a la mayoría de los vecinos. Tanto, que incluso el alcalde, Santos Navarro, llegó a paralizar el traslado. "No sabíamos nada, y la grúa no había pedido el permiso necesario para trabajar en la calle –aseguraba este jueves–. El resto de los papeles estaban perfectamente en regla y, una vez comprobados, continuó la operación de traslado".

Una operación que no ha gustado a muchos vecinos, que incluso se plantean realizar alguna acción reivindicativa, ya que creen que en el Museo de Zaragoza el miliario va a ‘perderse’ entre otros cientos de piezas y, en Sádaba, podía ser un importante atractivo una vez ubicado en un lugar público. Hay varios espacios, al aire libre o a cubierto, donde podría exhibirse en buenas condiciones. "La familia que lo poseía en ningún momento se ha puesto en contacto con el Ayuntamiento, así que poco hemos podido hacer. No sabemos nada de las condiciones en la que se ha realizado la entrega", añadía este jueves Santos Navarro.

En las Cinco Villas se han encontrado numerosos miliarios romanos, de los que al menos tres de ellos se exhiben ya en el Museo de Zaragoza. Uno lo conserva el Ayuntamiento de Ejea y varios más han acabado en el Museo de Navarra.

El de Sádaba, tras una somera limpieza, se expondrá al público, previsiblemente, a finales de este mes.

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