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Ocio y Cultura

Víctor Jiménez: "Espero que La Mov, como compañía de danza, crezca aún más"

‘Celebración’ es el título del nuevo espectáculo, que se pone en escena el próximo fin de semana en el Principal, y con el que la compañía quiere festejar sus 10 años de historia.

Víctor Jiménez
Víctor Jiménez
José Miguel Marco

La Mov cumple 10 años ya, y ha conseguido muchas cosas. ¿Cómo lo valora usted?

Yo la veo un poco como la Cenicienta, pero al principio de la narración. Estamos junto a la chimenea entre cenizas, y todavía tenemos que ir al baile.

No es fácil Zaragoza para un proyecto cultural así.

No. Pero hemos creado ocho puestos de trabajo directos y otros tantos indirectos. Algo como La Mov, en realidad, no es fácil en ningún sitio. Porque proyectos de un mes o de 15 días hay muchos en toda España, pero algo profesional, constante y prolongado en el tiempo es bastante más complicado de hacer. Aquí, desde que se cerró el Ballet de Zaragoza, no ha habido otro. Aragón necesitaba que se creara algo así. Había muchas y muy buenas escuelas pero hacía falta algo más.

Vino para la Expo, que también está de celebración, y ya se quedó. ¿Alguna vez pensó que acabaría dirigiendo su propia compañía?

Me propusieron hacer una obra para la Exposición, me pareció un proyecto apasionante y acepté. La vida de un profesional de la danza tiene muchas etapas. Cuando eres bailarín solo piensas en bailar, y cuanto más mejor. No imaginas que con el tiempo podrías ser coreógrafo o dirigir tu propia compañía. Vives por y para bailar. Yo vine hace 10 años y decidí quedarme. Y no me arrepiento.

Firmó por cinco años, como bailarín y director artístico de la compañía, y en 2014 asumió también la gestión. ¿Duerme por las noches?

Sí, duermo bien. Aunque al final, lógicamente, no puedes evitar preocuparte por todo. Porque hay que hacer muchas cosas antes de que el público se siente en su butaca a ver un espectáculo. Y hacerlas bien. Todo tiene que estar muy cuidado si quieres que funcione.

Pero las cuentas, ¿cuadran?

Intentamos que cuadren. Estamos en la ciudad perfecta para que se desarrolle un proyecto de estas características. Yo muero por el arte, así que tengo que seguir. No se puede tirar por la borda todo el trabajo que se ha hecho hasta ahora.

Un trabajo reconocido ya fuera de Aragón. La fórmula funciona.

Yo nunca he querido tener una compañía de autor. Nunca pensé en crear algo del estilo del antiguo Ballet de Zaragoza porque es bastante costoso desde el punto de vista económico y en estos tiempos es imposible. Pero sí he creído en implantar un modelo parecido al de la Ópera de Lyon, un grupo de calidad que lleve por España y Europa el nombre de Zaragoza.

Hace cinco años aseguraba que el espectáculo del que estaba más orgulloso era ‘La Cenicienta’. ¿Lo sigue pensando?

Lo dije, pero no habíamos hecho todavía ‘Terrenal’. Cada proceso creativo es un pequeño parto. Uno trabaja, trabaja y trabaja; va desechando cosas y recuperando otras. Quizá sea porque es una de las últimas obras que hemos llevado a escena, pero para mí es la mejor porque es la conjunción perfecta de lo que somos y hacemos.

El ‘estilo’ de La Mov, su secreto, su personalidad propia es...

El trabajo diario. En la danza solo hay un camino, ese. Yo tuve la suerte de aprenderlo con profesionales como Víctor Ullate o Maurice Béjart.

Y en Aragón, ¿qué echa de menos?

Pues quizá un mayor consenso político a la hora de apoyar el proyecto.

¿Ahora es cuando va a decir, como Cristiano Ronaldo, que no se siente querido?

Me siento muy querido por el Gobierno de Aragón y, especialmente, por el público. En las primeras funciones que dimos en el Principal venían 70 u 80 personas y ahora llenamos. Hemos creado marca. Bailarines de todo el mundo nos envían currículums para trabajar con nosotros.

Pero muchos vienen... y se van.

Porque a todos no los podemos retener. Por nuestra compañía han pasado bailarines que están triunfando hoy en Canadá, Alemania o Francia. Bailamos coreografías de mucho prestigio. Hemos tenido una de Galili antes que la Compañía Nacional de Danza, por ejemplo. Pero nos falta subir algún peldaño. Me gustaría bailar más y participar en más circuitos. Está bien dar 40-50 funciones al año, pero me gustaría que fueran 80 o 90. Espero que La Mov crezca mucho, pero lo hará hasta donde nos dejen.

¿Qué es lo que se va a ver el próximo fin de semana en el Principal?

He querido homogeneizar la noche y ofrecerle al público un viaje por toda nuestra trayectoria, un viaje muy estético, con mucho movimiento y mucha danza. Aunque el espectáculo dura casi hora y media, me hubiera gustado meter más cosas de las que finalmente nos han cabido. Nos hemos centrado en la mezcla de contemporáneo y neoclásico, que yo creo que es la esencia de nuestra compañía.

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