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Ocio y Cultura

Palmeras en la nieve y Mario Casas en el corazón

El rodaje de la película basada en la novel ade luz Gabás se ultima en el valle de Bielsa.

El equipo de de 'Palmeras en la nieve' ultima el rodaje
Palmeras en la nieve y Mario Casas en el corazón
Rafael Gobantes

“Es un poco esquivo”. Las palabras de Ana Vidaller, una madre con su bebé de seis meses en brazos que ansiaba ver a Mario Casas, mostraba la desolación del pequeño grupo de fans que se arremolinaba el martes por la mañana a las puertas del Sanatorio de Bielsa para poder ver a su ídolo en acción. El actor, junto a Adriana Ugarte, Alain Hernández y Saia Costa, graban en este pueblo del Pirineo las últimas escenas de la película ‘Palmeras en la nieve’, una superproducción de Antena 3 basada en el libro homónimo de la escritora altoaragonesa Luz Gabás y que dirige Fernando González Molina. Tras rodar en Gran Canaria y Colombia, el equipo toma las últimas imágenes en el Pirineo aragonés antes de dar por finalizada la grabación que podrá verse en la gran pantalla el 4 de diciembre.

En el pequeño núcleo de Espierba, cuyos accesos se han cortado para evitar la llegada de curiosos, se centra el rodaje de esta última semana de producción. En el cementerio, en un campo y en casa Mola se centra la acción. Precisamente en la entrada a esta vivienda se rodaba el martes por la mañana las tomas en las que Adriana Ugarte y Laia Costa reciben a dos oriundos de Fernando Po (Guinea Ecuatorial), una población a la que emigraron algunos altoaragoneses a mediados del pasado siglo en busca de una vida mejor y en la que se desarrolla parte de la historia.

El encuentro entre las dos actrices y sus amigos era la toma en la que se centraba el director, mientras Mario Casas y Alain Hernández (lejos de las cámaras de los periodistas invitados al rodaje) grababan la secuencia en la que ambos abandonan su pueblo para subirse en un autobús que los llevaría camino de la aventura: a la gran ciudad y, de ahí, a Guinea Ecuatorial.

La presencia del elenco de actores, sobre todo del ídolo de adolescentes, ha levantado gran expectación en la población de Bielsa. Alrededor de 70 extras participan en las tomas que se graban en el Pirineo aragonés, personas elegidas entre las más de 400 que se presentaron al castin. También hay vecinos que colaboran en el montaje, en los transportes o en otros menesteres que les permiten estar cerca de los protagonistas y no perder detalle.

Otros, sin embargo, tienen que conformarse con las vistas a más de diez metros, andando más de dos kilómetros para llegar hasta donde ruedan los artistas o aguardando pacientemente a las puertas del hotel a su llegada. El lunes, favorecido por la fiesta en el instituto de Aínsa, más de una joven se acercó hasta la grabación con un objetivo claro: hacerse una foto con Mario Casas, con el que se retrataron el sábado más de 20 niñas del valle, aunque ellas quieren una individual. Sin embargo, no lo consiguieron.

Y el tiempo se les acaba, porque Fernando González Molina pone fin hoy al rodaje de esta película basada en la novela de Luz Gabás, la alcaldesa de Benasque que ha convertido su primera novela en todo un ‘best seller’, con más de 500.000 lectores, y que ahora quiere encandilar a media España a través de la gran pantalla. El resultado, el 4 de diciembre de 2015, día en el que está previsto su estreno.

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