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PATRIMONIO

El director de las obras explica cómo fue el proceso de restauración

El director de las obras y del equipo del Plan Director de la catedral de Tarazona explica cómo ha sido el proceso de restauración de este edificio, que comenzó hace ahora treinta años.

La catedral de Tarazona ha recuperado su esplendor original
La restauración de la catedral de Tarazona, punto y seguido. Abril 2011
JOSÉ MIGUEL MARCO

Los casi 30 años que lleva la Catedral de Tarazona cerrada por obras es un período corto en la historia de un edificio que consagró su altar principal el 20 de abril 1235. Seguro que hubo etapas más largas de construcción, reforma o ampliación. Las transformaciones del siglo XVI abarcaron gran parte de su tiempo, se ampliaron los cruceros, se construyó el nuevo cimborrio, el claustro y gran número de capillas. Estas obras transformaron el espacio primigenio gótico a uno contemporáneo en ese momento.

Seguramente en ninguna otra época tuvo el conjunto catedralicio un mayor riesgo de ruina como la que padeció en la década de los 80 del pasado siglo XX. El caos en que se encontraba cuando el Equipo del Plan Director asumió en 1997 la responsabilidad de su salvaguarda era alarmante. El cimborrio y los pilares principales, apeados; el suelo, abierto en canal; el claustro, con un proyecto museístico abortado y los bienes muebles, desprotegidos. Los desprendimientos eran normales y las goteras y la humedad lo envolvía todo.

En aquellos momentos los planes directores se empezaban a ver como el paradigma de la solución a los problemas que amenazaban a grandes edificios como a la catedral de Tarazona. Un importante número de personas nos aprestamos a redactarlo, con la mirada al pasado, atenta a los hechos históricos que desvelaran un historial clínico del edificio. También a valorar sin prejuicios cada una de sus etapas, incluidas las más recientes. Se trataba de que el edificio manifestara sus necesidades y para ellas plantear una actuación de restauración integral en el edificio. Y también contemplando a la vez otros aspectos más inmateriales, la historia, la arqueología, el archivo, la gestión, todo ello para conocerlo mejor, para salvarlo, difundirlo y procurar su conservación futura.

Redactado el Plan Director se programaron las actuaciones de refuerzo, restauración y conservación que permitieran en el menor tiempo posible una primera recuperación del templo y alguna de sus capillas.

Tras largos años de obras con una inversión de casi 20 millones de euros y con la intervención de las más importantes instituciones responsables del patrimonio de España, entidades privadas, profesionales de todo tipo, empresas especializadas y muchos trabajadores anónimos, hoy se vuelve a abrir el edificio. No está concluso lo recogido en el Plan Director, ni tan siquiera la etapa planificada para este acontecimiento de reapertura, pero lo logrado es mucho, hallazgos incluidos. La situación económica actual hace comprensible no culminar ahora el esfuerzo. Falta el atrio mayor, parte de la torre, el claustro y un número importante de capillas y, también, la puesta en valor de los restos arqueológicos recuperados. Tiempo habrá para ello. A cambio, un importante legado documental y bibliográfico en proyectos y publicaciones así como una difusión en cursos y exposiciones programadas darán a la sociedad algo más que un edificio recuperado.

En idéntico día del calendario, el próximo 20 de abril, 776 años después, con la consagración de un nuevo altar se enlazará un ciclo vital del edificio. Una continuidad histórica, garantía de su propia supervivencia.

Fernando Aguerri Martínez. Arquitecto.

Director de las Obras y del Equipo del Plan Director de la Catedral de Tarazona

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