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FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN

La cinta turca "Pandora's box" gana la Concha de Oro en San Sebastián

Ninguna de las tres películas españolas que competían consiguió figurar en el palmarés oficial del certamen. Winterbottom gana la Concha de Plata como mejor director por la insustancial "Génova".

Cuando este año escribí la primera crónica desde San Sebastián apunté que la edición número cincuenta y seis, o sea, la que terminó ayer, prometía, además de estrellas, que las ha tenido, mucho y muy buen cine. Digamos que cine lo ha habido en abundancia, pero en cuanto a la calidad de la sección oficial, la que incluía las quince películas que competían por estar en el palmarés, el nivel medio ha sido bastante normal. Ninguna película extraordinaria y sí unas cuantas que se consumen y se olvidan. Un panorama idéntico al que este año han mostrado festivales como Cannes y, especialmente, Venecia.

Por eso, cuando el jurado que presidía Jonathan Demme dio a conocer los premios, no había motivos para mostrarse especialmente decepcionados. Ocurría, además, que acababa de llegar la noticia de la muerte del gran Paul Newman, así que había una especie de duelo, poco importaba en ese momento qué pasara con el palmarés. Durante la lectura de los galardones hubo, en general, algunos aplausos y unos cuantos silbidos, según se iban dando a conocer los ganadores de las distintas conchas.

Cuando llegó la Concha de Oro y se supo que era para la película turca "La caja de Pandora", cuarto largometraje de la realizadora Yesim Ustaoglu, no hubo muestras de un entusiasmo excesivo, pero sí aplausos cálidos. Este drama familiar sobre tres hermanos que han de hacerse cargo de su madre cuando esta comienza a sentir los primeros síntomas de alzhéimer, es una película correcta, que llega al corazón. Lo consigue, especialmente, a través de la figura de esa anciana que ha vivido toda su vida en un pueblo y no quiere ni puede adaptarse a Estambul, y de la especialísima relación que establece con su nieto.

Una Concha de Oro no sé si justificada o no, pero acorde con el nivel de lo visto en la sección oficial. Y eso que yo me habría decantado por "Frozen river", una película estadounidense independiente, dirigida también por una mujer, Courtney Hunt, que narra una historia de lucha por la supervivencia, una historia de solidaridad y de afán por salir adelante, protagonizada por dos mujeres cuyas vidas están siempre al límite. Para "Frozen river" era difícil ocupar un hueco en el palmarés porque venía ya premiada del Festival de Sundance, donde este año ganó el Especial del Jurado.

En cualquier caso, lo que sí han compartido "La caja de Pandora" y "Frozen river" ha sido la Concha de Plata a la mejor intérprete femenina, que el jurado concedió ex aequo a la veterana actriz francesa Tsilla Chelton y a la norteamericana Melissa Leo.

El cine español, que había estado representado por "Tiro en la cabeza", "Camino" y "El patio de mi cárcel", no consiguió hacerse ni un mínimo hueco en el palmarés, cuando yo creo que al menos "Camino" sí podía haber figurado en él. Lo mismo sucedió con algún otro título que, más o menos, había complacido a la crítica, como la producción japonesa "Still walking" a la que muchos daban ya por segura ganadora del Oro.

Discutido

Por el contrario, Michael Winterbottom entró por la puerta grande al ser distinguido con la Concha de Plata al mejor director por "Genova", un premio que muchos silbaron porque por encima de este realizador había en el certamen algunos otros con más competencia para ganar. "Genova", que narra la historia de un viudo y sus dos hijas, que se instalan en la ciudad italiana para tratar de superar el trauma causado por la muerte de la esposa y madre, es un filme tramposo, en el que pasan menos cosas de las que se anuncian.

Las restantes decisiones del jurado fueron recibidas igualmente con desgana o con protestas. Así sucedió cuando se leyó el nombre de Samira Makhmalbaf y "El caballo de dos piernas", película sobre dos niños, uno mutilado, el otro el porteador que le hace de medio de transporte, de caballo, que obtuvo el Especial del Jurado. Solo recordar que el año pasado su hermana, Hana Makhmalbaf, también se hizo con el mismo galardón por "Buda explotó por vergüenza". Más de uno ya habíamos anticipado desde el día en que se proyectó en el certamen que este año ese premio ya lo tenía adjudicado.

Y poco más que decir sobre los restantes tres premios. La película argentina "Nido vacío" se hizo con la Concha de Plata al mejor actor, Óscar Martínez, y con el premio a la mejor fotografía, mientras la "boutade" francesa "Louise-Michel" consiguió el del guión. Premios que podrían haber obtenido cualquiera de las otras producciones presentes en la competición. Decir por último que, al margen de la sección oficial, la película de Jaime Rosales "Tiro en la cabeza" sí logró un reconocimiento, al ser distinguida con el premio Fipresci.

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