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Nacional

REUNIÓN SOBRE LOS OBJETIVOS DEL MILENIO

El mal 'ratico' de Moratinos con Paul Kagame

Dieciséis líderes internacionales han sellado en Madrid su compromiso con los Objetivos del Milenio, en la primera reunión del Grupo de Impulsores de esta iniciativa que copresiden el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente de Ruanda, Paul Kagame.

El el mal 'ratico' de Moratinos
Zapatero y Kagame no se vieron
EFE

El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, decidió finalmente no reunirse en La Moncloa con el presidente de Ruanda, Paul Kagame, quien llegó a Madrid para participar, entre fuertes críticas, en el plenario del Grupo Impulsor de los Objetivos del Milenio de Naciones Unidas.

  Zapatero ha sido "sensible" a la petición de diputados y oenegés de que no recibiera a Kagame, manifestó hoy la vicepresidenta primera del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega.    El presidente de Ruanda ha sido implicado en delitos de genocidio y su presencia en España ha despertado gran malestar. Amnistía Internacional pidió a Zapatero que denunciase la violación de derechos humanos en Ruanda.

   Diputados de Convergència y Unió (CiU), Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) e Izquierda Unida (IU), entre otros partidos, pidieron a Zapatero que no recibiese a Kagame, al igual que la Coordinadora de ONGs de Desarrollo de España.

   El presidente del gobierno "ha sido sensible y ha atendido esta petición", explicó hoy la número dos del Ejecutivo en declaraciones a Televisión Española (TVE).

   El grupo iba a mantener una reunión en La Moncloa, copresidido por Zapatero y Kagame, pero el gobierno socialista decidió modificar finalmente los planes. Y en La Moncloa, el presidente del gobierno español recibió sólo al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

   El encuentro del Grupo Impulsor de los Objetivos del Milenio, preparatorio de la cumbre que tendrá lugar en septiembre en Nueva York, se trasladó a un hotel de Madrid, donde la representación de Zapatero corrió a cargo del ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos.

   El jefe de la diplomacia española evitó dar la mano en público al presidente ruandés, si bien las cámaras captaron finalmente, durante la comida, un saludo entre ambos.  Zapatero aceptó en mayo copresidir el Grupo Impulsor de los Objetivos del Milenio, sin que entonces se supiera quién iba a ser el otro copresidente. Posteriormente supo que el secretario general de la ONU había elegido a Kagame.

 Ban evitó hablar sobre las acusaciones de genocidio contra Kagame, en declaraciones a la Cadena Ser. Sin embargo, explicó que decidió elegirlo para copresidir el grupo por los "grandes progresos" realizados en Ruanda. "Es uno de los pocos países en África que ha hecho progresos importantes en la reducción de la mortalidad maternal e infantil", indicó Ban.

   El de hoy en Madrid es un encuentro "para dar impulso a algo tan importante como los Objetivos del Milenio" y eso es "lo más importante de todo lo que se está hablando", manifestó De la Vega.

   Kagame fue implicado por la Audiencia Nacional española en delitos de genocidio, guerra, crímenes de lesa humanidad y terrorismo. La corte no pudo procesarlo por la inmunidad que le concede su cargo de jefe de Estado, si bien destacó en un auto que existían "indicios racionales de criminalidad" por parte del presidente ruandés.

   Seis misioneros y tres cooperantes españoles se encuentran entre las víctimas del genocidio en Ruanda, en 1994.

La presencia en Madrid del presidente ruandés, imputado por genocidio, ha generado gran expectación, especialmente después de que Zapatero decidiera anular su reunión con Kagame, atendiendo a la petición que le realizaron varios grupos políticos y organizaciones sociales.

El Grupo de Impulsores fue una iniciativa del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien ha asegurado hoy que "ahora es el momento de actuar" para ver cumplidos esos objetivos contra el hambre y la pobreza en el mundo en 2015.

Ban Ki-moon ha animado a los líderes reunidos en un hotel de Madrid, cuyo principal objetivo será buscar financiación para la ayuda al desarrollo y coordinar programas para llevarla a cabo, a pasar de la "retórica de las buenas palabras" a lograr "resultados de verdad para personas de verdad".

Ha explicado que en un momento de austeridad fiscal y crisis económica como el que vive hoy el mundo es "todavía más importante" conseguir esos objetivos y ha augurado que la Cumbre que reunirá en septiembre en Nueva York a 150 jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo será un avance para lograr esos fines.

El secretario general de la ONU ha recalcado a los "impulsores" de los objetivos que su papel va a ser "crítico" y les ha recordado que "sólo nos quedan cinco años" para alcanzar los objetivos que la comunidad internacional se marcó en 2005.

Ban Ki-moon ha recurrido al Mundial de Sudáfrica para animar a los participantes. "Nosotros tenemos nuestras propias metas, son los puntos que tenemos que marcar, los objetivos que tenemos que conseguir. Hagamos que esos goles se marquen", ha manifestado.

Los Objetivos del Milenio

Los Objetivos del Milenio son ocho; erradicar la pobreza extrema y el hambre, lograr la educación primaria universal, promover la igualdad de género y el "empoderamiento" de la mujer, reducir la mortalidad de los menores de 5 años, mejorar la salud materna, combatir el sida, el paludismo y otras enfermedades, garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y fomentar una alianza mundial para el desarrollo.

De todos ellos, los participantes en la reunión del Grupo de Impulsores han destacado los avances en la lucha contra el paludismo en África, donde se ha reducido la mortalidad en más de un noventa por ciento, y en la educación primaria en países como Ruanda.

Su presidente, Paul Kagame, ha recalcado que la consecución de los objetivos requiere "rendición de cuentas, liderazgo, y un compromiso inquebrantable" con su realización y ha puesto como ejemplo los avances logrados en su país.

El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ha reiterado el compromiso del Gobierno español con la ayuda al desarrollo, pese al ajuste financiero al que se ha visto forzado por la crisis.

Moratinos ha recordado que una sociedad solidaria como la española "se niega a aceptar la situación de miseria, injusticia, desigualdad y vulnerabilidad en la que todavía viven muchos, muchos millones de ciudadanos en el mundo" y ha recalcado que la extrema pobreza es "un atentado contra la dignidad de las personas".

Ha dicho que es "impensable" e "inaceptable" que una comunidad internacional que "ha logrado mandar al hombre a la luna" no sea capaz de evitar que nueve millones de personas mueran cada año de hambre en el mundo.

"No deberíamos aceptar que cuando cerremos la reunión de Nueva York, podamos aceptar que la gente muera de hambre un año más. Si somos capaces de mandar al hombre a la luna, ¿cómo no somos capaces erradicar el hambre en la tierra?", ha indicado.

En la reunión ha intervenido asimismo el actor Antonio Banderas, como embajador de buena voluntad del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), quien ha advertido de que el mundo desarrollado corre el riesgo de volverse "insensible" ante el hambre y la pobreza que puede llegar a considerar como un "hecho inevitable" o una "macabra broma del destino".

Banderas ha señalado que, para comprometerse con los Objetivos del Milenio, la sociedad necesita ser informada de los pasos dados y las metas alcanzadas y ha dicho que ése será su compromiso: que se conozca el destino de los fondos aportados por los ciudadanos.

"Cuenten conmigo. Trataré de aportar, con humildad pero de forma perseverante, mi grano de arena. Aquí está mi mano y mi corazón. Úsenme de la forma que ustedes crean conveniente", ha concluido el actor.

Del Grupo de Impulsores de los Objetivos del Milenio forman parte personalidades de relevancia internacional e interlocución política al más alto nivel, como la ex presidenta de Chile, Michelle Bachelet, la primera dama de Qatar, Mozah Ben Nasser, o Graça Machel, esposa de Nelson Mandela.

A esta primera reunión del grupo en Madrid no han asistido, pese a formar parte del mismo, el premio Nobel de la Paz y fundador del Granmean Bank, Mohammed Yunus, el presidente de Microsoft, Bill Gates, y el cantante y activista político Bob Geldof.

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