ETA

"A Ignacio le han hecho algo"

"La imagen ha sido horrible, unos nervios tremendos, estaba tendido en el suelo...". Los testigos describen el atentado.

"Manoli, vente para acá que a Ignacio le han hecho algo". El peor de los augurios se hizo realidad. ETA se cobró una nueva víctima mortal: Ignacio Uría, de 70 años, fue asesinado a tiros. Su mujer se enteró del atentado por la llamada de la dueña del restaurante al que acudía el empresario a diario.

"Venid corriendo que a Ignacio le han hecho algo". Uno de sus amigos avisó a gritos a quienes estaban en el restaurante Kiruri, en la localidad vasca de Azpeitia, de unos 14.000 habitantes, no muy lejos de San Sebastián.

Uría se dirigía al local cuando le dispararon en un parking. El empresario era directivo de Altuna y Uría, una de las empresas que participan en la construcción del trazado ferroviario de alta velocidad en el País Vasco. La Y vasca, como se conoce popularmente, había sido ya objetivo de ataques y sabotajes por parte de ETA y de su entorno. Y la empresa de Uría también: en marzo de 2007 aparecieron varios vehículos con las ruedas pinchadas, pintadas y con los tubos de escape tapados.

Pero hasta ahora, pese a las amenazas, los terroristas no habían asesinado a nadie relacionado con el trazado.

De hecho, ETA, que extorsiona al empresariado vasco con lo que llama "impuesto revolucionario", hacía años que no atentaba contra ninguno de sus miembros. El último atentado contra uno de ellos, el responsable de la patronal guipuzcoana José María Korta, fue hace ocho años.

"La imagen ha sido horrible, unos nervios tremendos, estaba tendido en el suelo", narraba la dueña del restaurante Kiruri. "Dos jóvenes le han dado dos tiros en la frente". Uría acudía prácticamente todos los días allí, a jugar a las cartas con sus amigos. Era un hombre de costumbres fijas. Aparcaba siempre en el mismo sitio. Y no llevaba escolta en su desplazamiento al restaurante. Un objetivo fácil para ETA.