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SORPRENDIDOS CERCA DE MONTPELLIER

Detienen en Francia a los etarras responsables de abastecer a los comandos de la banda

Mendinueta y Larretxea fueron sorprendidos cerca de la localidad de Montpellier tras recoger material de un zulo vigilado desde semanas atrás por la Policía. Un agente efectuó un disparo intimidatorio para evitar que los dos terroristas huyeran.

El presunto dirigente de ETA Iurgi Mendinueta Mintegi, 'Aitor', y su supuesto lugarteniente en la jefatura de la logística militar Joanes Larretxea Mendiola fueron detenidos ayer en el sudeste de Francia en una operación conjunta de las Policías francesa y española. Los dos hombres, que figuraban entre los más buscados por las Fuerzas de Seguridad de ambos países, fueron atrapados cuando aparecieron por las proximidades de un zulo en el monte que era vigilado desde semanas atrás. Un agente tuvo que efectuar un disparo intimidatorio, que impactó en el coche de los etarras, para evitar su huida.

 

El doble arresto fue practicado hacia las 9.00 en una carretera rural que enlaza los municipios de Riviere y Fons-sur-Lussan, cerca de la localidad de Montpellier. Agentes de la Brigada de Búsqueda e Intervención de la Policía Judicial de Montpellier interceptaron un turismo Peugeot 307, que había sido robado en junio y que circulaba con placas falsas correspondientes a un vehículo de la misma marca y modelo matriculado en el departamento de Versalles, en la periferia de París.

 

Tras detener el vehículo en un primer momento, el conductor dio marcha atrás e inició una maniobra para darse a la fuga. En ese instante, uno de los agentes efectuó un disparo intimidatorio con su arma reglamentaria hacia las ruedas del turismo que impactó en la rejilla del radiador situada en su parte frontal exterior. Los sospechosos depusieron su actitud sin hacer uso de las armas que portaban, un revólver y una pistola automática.

 

Un paraje aislado

La actuación policial se produjo cuando los detenidos regresaban de un zulo en el que habían recogido una máquina troqueladora para confeccionar matrículas copiadas y un par de armas de fuego embaladas, material probablemente destinado para su entrega a un comando operativo. El escondite, vigilado por las Fuerzas de Seguridad desde mediados de setiembre, se encontraba en una hondonada con abundante vegetación de monte bajo. El paraje, aislado de casas o zonas habitadas, ni siquiera tiene cobertura de telefonía móvil.

 

En un agujero disimulado entre encinas y matorrales, había un bidón enterrado en el que se guardaban sustancias explosivas, botellas con líquidos de origen indeterminado, una docena de detonadores y cordón detonante que fueron examinados por los artificieros policiales antes de realizar una inspección a fondo. Luego se comprobó que también había armas embaladas, mandos a distancia, componentes electrónicos y otros elementos para fabricar bombas. Especialistas en identidad judicial de la Policía Técnica y Científica, enfundados en buzos blancos, buscaron huellas dactilares y genéticas de los usuarios del material confiscado.

 

Los detenidos, a quienes se intervino material informático portátil, viajaban con equipos de acampada por lo que no se descarta que pernoctaran al aire libre. Aunque portaban juegos de carnés ficticios, tanto españoles como franceses, fueron identificados como Mendinueta, incluido en los carteles de etarras más buscados por las autoridades francesas, y Larretxea, cuya fotografía difundió Interior tras los atentados de agosto en Burgos y Palma de Mallorca. Ambos fueron conducidos a la comisaría de Montpellier.

 

El zulo se encuentra a escasa distancia del decimocuarto escondite desmantelado este verano tras los arrestos el pasado 19 de agosto de tres presuntos responsables de la logística militar en la estación alpina de Le Corbier-Villarembert, en Saboya. Aquel último escondite de la cadena se encontraba en una casa aislada y en ruinas perteneciente al término municipal de Rivières (Gard).

 

El bidón enterrado allí contenía varios documentos de identidad falsos españoles, un teléfono móvil con su tarjeta SIM, una impresora y una pistola de cola caliente.

 

Los responsables franceses de la lucha contra ETA, que a mediados de semana habían celebrado una cumbre policial, mantienen en alerta sus servicios en el sur del país ante eventuales movimientos en la frontera con motivo de las festividades del 12 de octubre. No se descarta que se desmantelen más escondites. A última hora se practicaban nuevos registros en el pueblo de Fons-sur-Lussan.

 

Los arrestos se enmarcan en una investigación confiada por la sección antiterrorista de la Fiscalía de París a los servicios especializados de la Policía Judicial.

 

El hallazgo de este último zulo así como las detenciones en Montpellier no guardan relación con las operaciones desarrolladas el sábado en las que la Guardia Civil desarticuló otro escondite en Confrides (Alicante) tras recibir la alerta de un ciudadano.

 

De este modo, asciende a 22 el número de escondites para el almacenamiento de material de la banda desarticulados por las Fuerzas de Seguridad entre España y Francia lo que va de año. El hallazgo de 18 escondites en Francia y otros cuatro en España ha permitido incautar a ETA cerca de una tonelada de explosivos.

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