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Nacional

El hombre al que mutiló su mujer y dió a los perros tenía heridas

Los análisis detectaron presencia de diazepam en la sangre de la víctima, en una concentración compatible con uso terapéutico.

Audiencia Provincial de Palma de Mallorca.
Audiencia Provincial de Palma de Mallorca.
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Los estudios forenses del cadáver del alemán presuntamente asesinado en Cala Millor en 2016 identificaron heridas causadas por un objeto de filo cortante y serrado en los tejidos de la víctima, así como lesiones derivadas de mordeduras y pelos de animal.

Así lo han indicado los peritos que han declarado este jueves en la cuarta sesión del juicio en Palma a una mujer rusa acusada de matar a su marido cortándole trozos de carne y dándoselo de comer a sus perros.

La Fiscalía pide para ella 25 años de prisión por un delito de asesinato con alevosía y ensañamiento. La mujer sostiene que el hombre murió atacado por uno de los perros sin que ella interviniera.

Estudio de heridas

Un grupo de facultativos realizó un estudio de heridas en el músculo y la piel del cadáver. Detectaron "pérdidas de tejido por arrancamiento" debido a "mordeduras", y también erosiones en las manos por la acción "probablemente de un animal".

Sin embargo, también encontraron "lesiones incisas producidas por cortes y desgarros" y heridas punzantes en las piernas con profundidad, que podrían corresponder a herramientas como "un destornillador o un punzón".

En cuanto a los cortes, los peritos han puntualizado que si bien confirman que el cuerpo sufrió "la acción de un objeto afilado", éste "no tiene por qué ser un cuchillo", aunque las marcas sí son "compatibles con el empleo de un cuchillo de borde afilado y serrado".

Al respecto, durante el interrogatorio han matizado que "un perro no dejaría unos bordes en forma de sierra" sino que quedarían "irregulares". Cabe señalar que dos de los tres cuchillos encontrados en la casa -uno de ellos oculto entre dos colchones- eran de sierra, pero la intervención de este grupo de peritos no incluía el cotejo.

Lesiones indicativas de "fauna carnívora" en los huesos

Por su parte, los expertos que examinaron los huesos solamente encontraron lesiones indicativas de "fauna carnívora y carroñera", pero no lesiones provocadas por un objeto, "lo cual no quiere decir que no estuviera sobre los tejidos blandos".

Sí pudieron determinar que cuando los huesos se fracturaron "tenían propiedades de hueso fresco", aunque han aclarado que eso no implica que el hombre aún estuviera vivo.

No se detectó ADN de la mujer bajo las uñas

También han declarado ante el Jurado los encargados del análisis los restos orgánicos hallados bajo las uñas del fallecido, una prueba habitual en estos casos para determinar si la víctima se defendió y arañó al atacante en la hipótesis de que se produjera una lucha.

La prueba detectó un único perfil genético de varón, posiblemente el de la víctima, pero no se hallaron rastros de ADN de mujer. Con todo, los expertos han puntualizado que las muestras llegaron "con muchísima sangre", que pudo "haber enmascarado un perfil minoritario".

Diazepam en sangre

Finalmente, los estudios químicos detectaron concentraciones de diazepam, compatibles con uso terapéutico, en la sangre de la víctima. En concreto, una concentración del 0,08 miligramos por litro, por debajo del nivel terapéutico, que oscila entre 0,1 y un gramo.

Una de las facultativas ha precisado que el dato corresponde al momento de toma de la muestra, y que los niveles de concentración cambian desde el momento de la ingesta, con un punto de concentración máxima -el momento de mayor efecto del fármaco- y una bajada posterior. También ha señalado que los efectos dependen de cada persona.

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