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A modo de segunda vuelta

Los españoles vuelven a las urnas el día 26.
Los españoles vuelven a las urnas el día 26.
HERALDO

Mantener la movilización del electorado es la gran preocupación de los socialistas en el conjunto del país. Es evidente que el PSOE está en la cresta de la ola de la victoria desde el 28-A y que, salvo casos concretos como Madrid, Barcelona o Bilbao, entre otros, va a ganar las elecciones municipales. Y por supuesto en casi todas las autonómicas en las comunidades donde se celebran, entre ellas Aragón. El reto es mantener la participación, algo muy complicado porque las europeas no motivan demasiado pese a su importancia y porque hay que contar con el factor de los cabezas de lista, que en los comicios locales y regionales cuenta, y en muchos territorios descuenta. En Aragón, también está la variable de PAR y CHA que tienen su suelo y sus zonas de influencia y pueden ser decisivos en varias instituciones. Dato que el PSOE y el PP ya manejan.

El problema para los socialistas incluso con mejores resultados que hace cuatro años es ganar y no poder gobernar, aunque Sánchez se juega menos que sus críticos si se estrellan. No es muy probable que pase pero es posible. Por si acaso, PP y Cs hacen cuentas con Vox y con el PAR. Otra cosa es que los aragonesistas pongan la línea roja en acuerdos con los de Abascal.

Para los populares, el 26-M es decisivo para su futuro tras la debacle del 28-A. Si hay ‘sorpasso’, lo que es poco probable, la crisis será del nivel de una refundación. Si no lo hay, pero pierden gobiernos y ayuntamientos y retroceden en los municipios y autonomías en los que no gobernaban, como en Aragón, también habrá crisis, pero será de menor intensidad y más selectiva.

En situación similar está Podemos, cuyas perspectivas pasan por ser imprescindible para el PSOE. Y si lo es en ayuntamientos y autonomías, lo será para el Gobierno de España. Mientras que las confluencias podrían entrar en zona de peligro si caen, menos IU que se salvará por la tangente.

Claro que si Cs hace un nuevo salto mortal y tiene opciones de acuerdos globales con el PSOE y con partidos territoriales como el PAR y hasta CHA, el PP, Podemos, IU y las confluencias respirarán y recuperarán discursos y espacios. Otra cosa es que les dure cuatro años más. Vamos que el 26-M es el examen de septiembre. Para todos.

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