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Interior acerca a sus lugares de origen a dos grapos y dos etarras vinculados con Aragón

Ninguno está ahora en cárceles de la comunidad, pero todos cometieron aquí atentados o estuvieron preparándolos.

Fernando Silva Sande, en 2005, cuando fue extraditado a España, foto de archivo.
El terrorista del GRAPO Fernando Silva Sande, en 2005, cuando fue extraditado a España
Efe

El Ministerio del Interior va a acercar a prisiones próximas a sus lugares de origen a seis terroristas ­–cuatro de ETA y dos de los Grapo– en reconocimiento a su renuncia a la violencia y, en algún caso, su colaboración con las Fuerzas de Seguridad del Estado. Los nombres de cuatro de estos seis encarcelados, ya desvinculados de sus respectivas organizaciones, están estrechamente vinculados con Aragón, ya sea porque perpetraron aquí algunos de sus delitos o porque eligieron la comunidad para preparar los atentados que luego llevaron a cabo en otros puntos de España.

Los dos grapos que se van a beneficiar de esta política de acercamiento del Gobierno central y que arrastran un pasado sangriento en Aragón son Fernando Silva Sande y Jesús Merino del Viejo. Lo mismo ocurre con los etarras Mikel Orbegozo Echarri y Francisco Javier Chimeno. Completan la lista otros dos miembros de la banda terrorista ETA: Igor González Sola y Jorge Fraile Iturralde, aunque a ninguno de ellos se les vincula con atentados o víctimas de Aragón.

Antes de ser detenidos y condenados, los cuatro primeros dejaron huella en la Comunidad. Sobre todo, el gallego Fernando Silva Sande, al que se va a trasladar desde Madrid a Teixeiro, en La Coruña. Sande fue el coordinador de los comandos Grapo en España (Grupos de Resistencia Antifascistas Primero de Octubre) y fue condenado, entre otros delitos, por el secuestro del empresario Publio Cordón.

Según informó este lunes la Secretaría de Estado de Instituciones Penitenciarias, a la hora de proponer su traslado, la junta de tratamiento ha tenido en cuenta no solo su desvinculación de los Grapo, sino también otros factores. Por ejemplo, el hecho de que esté abonando las indemnizaciones que se le impusieron en las sentencias por las que cumple 30 años de prisión –por delitos de asesinatos, homicidios, atentados, robos, detención ilegal y estragos–. En marzo de 2020 cumplirá tres cuartas partes de la condena.

Interior también reconoce a Sande su "colaboración en el esclarecimiento de la actividad delictiva". En el caso del secuestro de Publio Cordón, el terrorista ha acompañado en varias ocasiones a la Guardia Civil a Mont Ventoux, en la Provenza francesa, para señalar el lugar donde supuestamente enterraron al empresario. Pero, hasta la fecha, todos los intentos por encontrar el cadáver han resultado fallidos.

Pero a Fernando Silva Sande se le condenó también por otro sangriento atentado perpetrado en el barrio de Las Delicias de Zaragoza en la Semana Santa de 1993. Una concatenación de circunstancias hizo que en esta acción murieran, además del vigilante de seguridad Manuel Escuder, tres miembros de la banda terrorista.

El segundo grapo vinculado con Aragón que se beneficiará del acercamiento –en su caso, desde Madrid a Vitoria– será Jesús Merino del Viejo, al que la junta de tratamiento propuso por unanimidad su progresión a tercer grado. Cumple una condena de 25 años –ingresó en prisión en 2002– por colaboración con banda armada, falsificación de documento público, tenencia de armas, robo con violencia y estragos.

Jesús Merino no llegó a atentar en territorio aragonés, pero sí fue el responsables de la colocación de dos artefactos explosivos en la sede madrileña de Previasa, empresa propiedad de Publico Cordón. Los hechos se produjeron el 2 de abril de 1998 y la Audiencia Nacional lo condenó a 15 años de cárcel. No hubo víctimas porque el edificio fue desalojado.

En cuanto a los dos etarras, Mikel Orbegozo fue detenido en febrero de 2005 cuando preparaba un atentado contra un teniente coronel. Se supo que solo unas semanas antes estuvo en Teruel capital y que pasaba también bastante tiempo en Zaragoza, donde su pareja, la también terrorista Sara Majarenas, estudiaba Fisioterapia y llegó a hacer prácticas en el Hospital Clínico y la MAZ. Orbegozo, que cumple una condena de 12 años (desde 2005), será trasladado de Badajoz a Valladolid. El también etarra Francisco Javier Chimeno fue condenado a 17 años por el atentado frustrado a la casa cuartel de la Guardia Civil de Ayerbe (Huesca), la madrugada del 16 de diciembre de 1993.

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