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Nacional

El año que pasó en la Academia

El Monarca llegó a Zaragoza el 2 de septiembre de 1985, con 17 años, y pasó un curso en la Academia General Militar. Sus compañeros de la XLIV promoción recuerdan que era “uno más” y aseguran que hoy aún mantienen el “compañerismo” de entonces.

Los tenientes coroneles Luis Angosto, Javier Aceña y Joaquín Alcaide fueron compañeros del príncipe Felipe cuando llegó con 17 años a la Academia General Militar, donde estudió entre septiembre de 1985 y julio de 1986. Defienden que el Monarca "fue uno más" e "hizo lo mismo" que ellos. "Nosotros le llamábamos Felipe y los profesores, Alteza. Su camareta era individual y casi igual que las nuestras. Salíamos juntos los fines de semana a los bares de León XIII y a la Nicanora, y él se negaba a que lo invitaran y siempre pagaba", rememoran. Los integrantes de la XLIV promoción recuerdan que el Príncipe se dedicó a las asignaturas de enseñanza militar de infantería y a la informática, además de a los deportes: equitación, baloncesto (su equipo ganó el torneo interacademias)y esquí, que practicó en Candanchú. Hacía turnos de guardia de dos horas por las noches, como los demás. Aceña despertaba a ‘Borbón’ cuando era su turno porque, por apellido, iban seguidos, y Alcaide cuenta que una vez a don Felipe le tocó quedarse solo debajo de una farola sin luz en el extremo de la Academia. Sin privilegios. "Se integró y vivió tanto el compañerismo como la disciplina. Se lleva muy bien con los de su promoción y el cariño es mutuo, porque estamos orgullosos de haber compartido ese año con él", dicen.

El Príncipe de Asturias en la Academia General Militar

Los compañeros mantienen el contacto con el Rey, que celebró con ellos las bodas de plata de la promoción. Antes de casarse con la Reina los reunió a todos en el Alcázar de Segovia y hasta les hizo un regalo (un reloj) cuando ellos lo invitaron a sus respectivas bodas. "A los 17 años, la Academia marca y te deja sus valores. Y esos valores siguen ahí y se ven en el trabajo del Rey, que se está ganando el sueldo", apunta el teniente coronel Aceña.

Los recuerdos del Príncipe están por todas partes en la Academia, desde el polideportivo, que lleva su nombre, hasta el museo que dirige el teniente coronel José Ramón Ortiz de Zárate, donde hay varios cuadros, imágenes dedicadas, tres álbumes completos con las fotografías de su paso por la institución militar, y hasta una camiseta de la selección española de fútbol que ganó el mundial en Sudáfrica en 2010. "Trajo la camiseta al día siguiente del partido con las firmas de los jugadores tras viajar esa noche y llegó a la entrega de despachos", recuerda el director del museo.

La relación del Rey con Aragón es muy estrecha desde que, con solo dos años, participó en la Ofrenda de Flores vestido de jotero. En su viaje de novios, en 2004, doña Letizia y él pasaron por Albarracín, y visitó varias veces la Exposición Internacional en Zaragoza de 2008. Tampoco es raro verle en las estaciones de esquí del Pirineo, donde el Monarca ha disfrutado de la nieve en muchas ocasiones.

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