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ORIENTE PRÓXIMO

Las autoridades egipcias cierran la frontera con Gaza, a petición de Israel

Las autoridades egipcias, a petición de Israel, mantienen cerrado desde el paso fronterizo con Gaza, en Rafah, y sólo permiten el transporte de ayuda humanitaria, pero a cuentagotas.

Fuentes oficiales egipcias de Rafah confirmaron que hacia las 14.00 hora local (12.00 GMT) del lunes, este puesto fronterizo, el único de Gaza que no conecta con Israel, fue clausurado a petición de Israel, que está retirando sus tropas de la franja.

Las órdenes de la Seguridad del Estado de Egipto que se recibieron en el paso de Rafah pillaron incluso a un grupo de periodistas en la zona intermedia de la frontera y tuvieron que regresar al lado egipcio.

Israel anunció el sábado por la noche que interrumpía la operación militar contra Gaza que lanzó el pasado 27 de diciembre, con un saldo de más de 1.300 palestinos muertos, y al día siguiente Hamás, que controla la franja palestina, anunció también una tregua.

El paso de Rafah, que está cerrado desde hace año y medio, cuando Hamás se hizo con el poder de Gaza, fue utilizado desde el pasado fin de semana para el paso restringido de extranjeros, periodistas y medicinas, pero ahora ha quedado prácticamente cerrado.

Hasta entonces habían logrado pasar decenas de periodistas que llegaron hasta este punto con la intención de entrar en Gaza, teniendo en cuenta las limitaciones que ha impuesto Israel para los puestos fronterizos entre Gaza y territorio israelí.

Los últimos que intentaron cruzar el paso de Rafah fueron varios periodistas de Indonesia y de Alemania, que lograron atravesar el puesto limítrofe egipcio, pero posteriormente, al cerrarse el acceso en el lado palestino, tuvieron que regresar a Egipto.

Los únicos que han logrado traspasar el puesto fronterizo a lo largo del día han sido los integrantes de una comisión de políticos y profesionales médicos de Francia que viajaron a Gaza para conocer la situación que atraviesan los palestinos de esa franja.

Mustafa Singer, representante del partido de izquierdas egipcio Al Tagamua en el norte del Sinaí, que se reunió con los franceses anoche, dijo que el grupo está integrado por doce personas, entre ellos políticos, abogados, médicos y enfermeros.

Su misión, dijo Singer, es la de recoger pruebas para denunciar a Israel ante el Tribunal de la ONU de La Haya, tomar testimonios y analizar las heridas de los palestinos que fueron víctimas de los ataques israelíes.

A todo ello se unen las limitaciones que existen para la entrega de ayuda humanitaria. Se está permitiendo sólo el paso de medicinas, a cuentagotas, pero los camiones no puede atravesar este puesto limítrofe, y hay que descargar la carga en un lado de la frontera y volverla a cargar en el otro.

Según dijo el diputado egipcio Farid Ismale, del grupo opositor Hermanos Musulmanes, con este procedimiento "se está perdiendo un tiempo precioso", ya que los palestinos están muy necesitados de suministros para atender a los miles de heridos.

"Pedimos que se abra Rafah para la ayuda humanitaria, para salvar al pueblo de Gaza, que se está muriendo de hambre", insistió.

Decenas de periodistas se mantenían en este paso limítrofe, con la esperanza de poder cruzar la frontera hacia Gaza.

Entre ellos, aparte de este enviado especial de la Agencia Efe, se encontraban la periodista española del diario ABC Laura López Caro y la fotógrafa estadounidense Holly Pickett, de la agencia Atlas Press.

López Caro, por ejemplo, llegó a Egipto desde Ammán y antes desde el sur de Israel. Lleva tres semanas de intentos frustrados por acceder a Gaza, y, según dijo, su último recurso era hacerlo a través de Rafah.

La periodista contó que anoche, en uno de los puntos de control entre El Cairo y Rafah, estuvo retenida dos horas por agentes policiales egipcios, junto a otros dos periodistas que también viajaban hacia la frontera con Gaza.

Fuentes políticas de esta parte del Sinaí denunciaron que en un pueblo de las proximidades de Rafah la policía egipcia impidió el paso de un convoy de diez toneladas de ayuda humanitaria que era enviada por un particular.

Esa carga, que formaba parte de un convoy organizado por la Media Luna Roja, fue detenida a pesar de que, según las fuentes, el Parlamento egipcio había pedido que se le permitiera el paso y las fuerzas de seguridad habían dado la luz verde.

Ayer, fuentes políticas de organismos humanitarios dijeron que el principal punto de entrada de la asistencia humanitaria por el sur de Gaza es el puesto de Kerem Shalom, situado a unos 70 kilómetros al sur de Rafah y supervisado por las autoridades israelíes.

Ha habido denuncias de que en ese punto fronterizo se cobran 200 dólares de impuesto por cada tonelada de ayuda humanitaria, un precio que incluso supera el valor real de alimentos básicos como el arroz.

Por otra parte, en la ciudad egipcia de El Arish, a unos 40 kilómetros de Rafah, han comenzado a aparecer panfletos en los que se pide el boicot de quince productos que son fabricados por empresas israelíes.

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