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CARTA MAGNA

Kenia decide aprobar una nueva Constitución

Kenia tendrá una nueva Constitución tras el referéndum celebrado este miércoles, en el que una gran mayoría votaron aprobar el nuevo texto, según anunciaron hoy conjuntamente el presidente keniano, Mwai Kibaki, y su primer ministro, Raila Odinga.

Presidente (d) y primer ministro de Kenia (i)
Kenia decide aprobar una nueva Constitución
AGENCIAS

Kenia tendrá una nueva Constitución tras el referéndum celebrado este miércoles, en el que una gran mayoría votaron aprobar el nuevo texto, según anunciaron hoy conjuntamente el presidente keniano, Mwai Kibaki, y su primer ministro, Raila Odinga.

Según los últimos datos de la Comisión Electoral, el 'Sí' ha conseguido 5,5 millones de votos, el 69%, mientras que el 'No' se queda en algo menos de 2,5 millones, el 31%. Los resultados definitivos son esperados a última hora de hoy o mañana, viernes.

"La adopción de esta nueva Constitución es una victoria para Kenia y para todos aquellos que han trabajado duro para conseguir este éxito", dijo Kibaki en un discurso pronunciado ante cientos de seguidores en el centro de Nairobi.

El presidente keniano anunció que "muy pronto comunicaremos la fecha para la promulgación de la nueva Constitución" y llamó a todas las instituciones del país a trabajar unidas en la implementación de la nueva Carta Magna.

Por su parte, Odinga señaló que "los kenianos han hablado con una sola voz y han votado por la nueva Constitución".

"La tarea de construir una nueva Kenia acaba de empezar, vamos a permanecer unidos con vosotros, kenianos, y con todos los líderes en la construcción de este nuevo país", añadió el primer ministro.

La actual Carta Magna data de 1963, cuando Kenia se independizó del Reino Unido, y según expertos internacionales, necesitaba de una actualización porque concede demasiados poderes al presidente y fue redactada cuando existía un solo partido político.

La nueva Constitución establece oficialmente el puesto de primer ministro -impuesto como solución de compromiso para paliar la crisis institucional tras las elecciones presidenciales de diciembre de 2007-, crea un Senado como nueva cámara alta del Parlamento y descentraliza la administración devolviendo poderes a las regiones y distritos.

"Los ciudadanos de Kenia han hablado y respetamos su decisión, todos los kenianos son vencedores en el referéndum", dijo también hoy en rueda de prensa William Ruto, ministro de Educación Superior y líder de los defensores del 'No'.

En su intervención, Ruto señaló que ambas partes deberían entablar conversaciones de inmediato sobre los puntos más controvertidos del nuevo texto y añadió que "queremos ser parte del proceso de llevar Kenia hacia el futuro".

Las referencias de ambas partes a la unidad son significativas en un país que ayer celebró por primera vez una votación nacional tras la crisis postelectoral de 2007, que en los primeros meses de 2008 dejó un saldo de 1.300 muertos y más de 300.000 desplazados según cifras oficiales.

En aquella ocasión, el entonces candidato de la oposición Odinga acusó al presidente Kibaki de haber manipulado las elecciones para ser reelegido, lo que desató una ola de violencia étnica y política en gran parte del país.

La crisis finalizó cuando ambos rivales firmaron un acuerdo para formar un gobierno de coalición y avanzar en una serie de reformas institucionales, incluida la redacción de una nueva Constitución.

El actual referéndum se ha desarrollado en medio de importantes medidas de seguridad, con casi 73.000 miembros de los cuerpos de seguridad distribuidos por todo el país, y los expertos confían en que esta vez no habrá violencia postelectoral.

"No vemos ningún signo de tensión en los informes (que llegan) desde el terreno, sobre todo después de que el líder del 'No' aceptara los resultados", dijo a Efe Njonjo Mue, representante en Kenia del Centro Internacional para la Justicia de Transición (ICTJ, en inglés).

Según Mue, la cuestión ahora es si los rivales políticos serán capaces de trabajar juntos en la implementación del nuevo texto, en un país poco acostumbrado a este tipo de colaboración.

"Pero tendrán que hacerlo, estarán sometidos a mucha presión por parte de la población, que no quiere que se pierda esta oportunidad de crear una nueva Kenia", señaló el representante del ICTJ.

Entretanto, en la calle, la gente coincide con los expertos y se muestra escéptica con los políticos aunque espera que la nueva Constitución suponga "un cambio real para el país".

"Voté a favor porque necesitamos un cambio en Kenia, pero dependerá de los políticos, debemos tener confianza porque serán ellos los que decidan si implementan o no las cláusulas" de la nueva Constitución, admitió Julius Mbabu, trabajador en un supermercado de Nairobi.

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