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Internacional

SEIS AÑOS DE PRISIÓN

El tribunal aplaza el anuncio del fallo del juicio contra Suu Kyi

El tribunal especial aplazó hasta el 11 de agosto el anuncio del fallo del juicio contra Aung San Suu Kyi, la líder del movimiento demócrata birmano que ha pasado catorce de los últimos veinte años en cautividad por activismo político.

La decisión fue anunciada por el juez pocos minutos después del inicio de la vista, a la que asistieron una quincena de diplomáticos asiáticos y occidentales, entre ellos los representantes de la embajadas de Estados Unidos y el Reino Unido. "El anuncio del veredicto ha sido aplazado hasta las diez de la mañana del 11 de agosto", dijo a la prensa Nyan Win, uno de los tres abogados de la defensa y portavoz de la Liga Nacional por la Democracia (LND), la formación política liderada por Suu Kyi, de 64 años.

El juez, según señalaron fuentes diplomáticas europeas, indicó que el aplazamiento del veredicto era necesario para interpretar varios términos de la Constitución de 1974, que fue reemplazada el pasado año por otra aprobada mediante referéndum.

Suu Kyi, detenida por primera vez en 1989, está acusada de quebrantar el arresto domiciliario, el tercero y del que ya había cumplido casi seis años, al cobijar en su casa durante dos noches a John Willian Yettaw, un estadounidense que se coló en el interior tras burlar la seguridad.

La acusación contra la Nobel de la Paz de 1991, internada desde el pasado 14 de mayo en la prisión de alta seguridad de Insein, a las afueras de Rangún y donde se ha celebrado el juicio, se basa en que contravino la ley de seguridad nacional que protege al Estado de aquellos que denomina "elementos subversivos".

Sin embargo, fuentes de la Liga Nacional por la Democracia (LND), la formación opositora liderada por Suu Kyi, dijeron que el Gobierno ordenó posponer el anuncio del veredicto momentos antes del comienzo de la vista, por considerar que la atmósfera era "poco propicia".

Cerca de una veintena de activistas de la oposición fueron detenidos en sus hogares durante operación policial llevada a cabo horas antes de la vista en distintos barrios de Rangún, la antigua capital, denunció la LND en un comunicado.

El próximo 8 de agosto se cumplen 21 años de la revuelta popular contra el régimen militar, que cada año con motivo del aniversario, refuerza las medidas seguridad en las mayores urbes del país a fin de prevenir las protestas.

Además de Suu Kyi, también han sido juzgadas las dos mujeres, madre e hija, que viven con ella y la atienden, así como el estadounidense que cruzó a nado el lago que da a la parte posterior de la casa y entró en el interior por el jardín, motivado -según ha declarado en el juicio- por el deseo de protegerla de un supuesto intento de asesinato.

El Gobierno militar ha vinculado al extranjero con los grupos de la disidentes exiliados en la vecina Tailandia.

Las autoridades militares de Rangún incrementaron hasta el millar de efectivos el despliegue de fuerzas de seguridad, ordenaron el cierre de los comercios del barrio de Insein, y montaron controles en los accesos al complejo penitenciario.

A pesar de esas medidas y de la presencia de miembros de los dos principales grupos paramilitares afines al régimen, unos tres centenares de seguidores de Suu Kyi se concentraron cerca de la prisión, dijo Onh Kyang, activista de la LND.

El juicio quedó visto para sentencia el pasado martes, después de un oscuro proceso judicial en el que sólo se permitió declarar a un testigo de la defensa y que ha sido tachado de "farsa" por la comunidad internacional y la oposición birmana en el exilio.

Suu Kyi se enfrenta a la pena máxima de cinco años de prisión y de ser declarada culpable, y contrario a lo pide Naciones Unidas, no podrá participar en las elecciones legislativas que la Junta Militar planea celebrar en 2010.

Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), a la que Birmania pertenece desde 1997, han pedido en reiteradas ocasiones a la Junta Militar que ponga en libertad a Suu Kyi y al resto de los presos políticos, unos 2.100 según estimaciones de la ONU y organizaciones comprometidas con la defensa de los derechos humanos.

A principios de este mes, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, abandonó malhumorado Birmania después de que el jefe de la Junta Militar, general Than Shwe, rechazara en dos ocasiones en menos de 24 horas, sus peticiones para reunirse con Suu Kyi.

La LND, con Suu Kyi al frente, ganó por amplia mayoría las elecciones legislativas celebradas en 1990, y cuyos resultados nunca han sido reconocidos por los generales.

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