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Internacional
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TENSIÓN ENTRE LAS DOS COREAS

El sueño de la reconciliación coreana se aleja

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La escalada de tensión en la península coreana, la peor en décadas para una de las zonas más militarizadas del mundo, ha dinamitado el proceso de reconciliación entre las dos Coreas, emprendido en 2000 con una histórica cumbre.

La responsabilidad de Pyong-yang en el hundimiento de la corbeta surcoreana 'Cheonan' el 26 de marzo, que el régimen comunista niega pero Seúl y EE. UU. consideran probado, aumenta el riesgo de conflicto en una frontera protegida por más de un millón de soldados norcoreanos y 600.000 surcoreanos.

Esa es la misma frontera que, en la segunda e histórica cumbre intercoreana de 2007, el entonces presidente surcoreano, Roh Moo-hyun -ya fallecido-, cruzó a pie como símbolo de una futura reconciliación de dos pueblos y que ahora parece muy remota.

Lo cierto es que, desde que la guerra de Corea (1950-1953) separó la península en un Sur capitalista y un Norte comunista, las dos Coreas suman seis décadas de incidentes, de los que la explosión del 'Cheonan', que mató a 46 marinos, es el más grave en 23 años.

Sin embargo, fue en 1987 cuando se produjo un peor ataque de Corea del Norte al Sur: una bomba colocada por espías norcoreanos que causó la muerte de los 115 pasajeros de un avión surcoreano, que estalló sobre el mar del Sudeste asiático.

El origen de la actual escalada de tensión en la península, de momento dialéctica aunque alarmante, se encuentra en el fin de la política de mano tendida del Sur que supuso la llegada a la presidencia del conservador Lee Myung-bak en febrero de 2008.

El profesor Paek Hak-soon del Instituto Sejong, especializado en las relaciones intercoreanas, explicó ayer que las tensiones "son ya estructurales" y perdurarán durante el mandato de Lee, a menos que haya un cambio en su política de línea dura hacia Pyongyang.

Corea del Norte anunció el martes la ruptura de toda relación con Corea del Sur en represalia al anuncio de Lee, un día antes, de que suspendía el comercio intercoreano y que llevará el caso del 'Cheonan' al Consejo de Seguridad de la ONU.

Seúl optó por una respuesta contundente contra Corea del Norte, aunque parece inclinarse por una solución diplomática, que podría implicar nuevas sanciones para el aislado régimen de Kim Jong-il.

Lee ha retomado la denominación de Corea del Norte como "principal enemigo", acuñada en 1994 cuando Pyongyang amenazó con convertir a Seúl en un "mar de fuego" después de que Corea del Sur y EE. UU. reanudaran sus maniobras militares conjuntas en 1993. Sin embargo, sus antecesores en el Gobierno, de tendencia progresista, abogaron por la reconciliación con Corea del Norte y dieron pasos para ello, salpicados por algunos enfrentamientos e incidentes.

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