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REINO UNIDO

Blair hizo público el aborto de su mujer para acallar el rumor de la invasión de Iraq

"No me lo podía creer; estaba allí, perdiendo sangre y ellos hablaban de que mi aborto iba a ser la portada de la prensa", recuerda Cherie, esposa del ex presidente británico. En un libro de memorias, cuenta que ante la necesidad de retrasar las vacaciones, se informó del hecho para evitar especulaciones.

El ex primer ministro británico Tony Blair decidió hacer público en 2002 el aborto de su mujer para evitar la difusión de un rumor sobre una invasión inminente de Iraq, según revela la propia Cherie en un libro de memorias del que publicaron algunos extractos.

Según la narración de Cherie Blair -publicada en parte por los diarios 'Sun' y 'Times'-, ella y su familia habían previsto irse de vacaciones cuando tuvo el aborto. Blair y su por aquel entonces director de comunicación, Alastair Campbell, decidieron dar a conocer la verdad para evitar todo rumor alarmista porque si hubieran atrasado las vacaciones sin explicación, la prensa hubiera pensado que la invasión de Iraq era inminente.

"No me lo podía creer; estaba allí, perdiendo sangre y ellos hablaban de que mi aborto iba a ser la portada de la prensa", recuerda Cherie. La esposa de Blair señala también que cuando descubrió que estaba de nuevo embarazada en 2002, a los 47 años, se quedó "estupefacta". "El nacimiento de Leo, en 2000, ya pareció un milagro y encima yo era mayor. Aunque la idea era extraordinaria, me dije que iba a ser bueno para Leo no ser casi un hijo único", dice Cherie en sus memorias.

Los Blair tienen otros tres hijos, dos chicos, Euan y Nicky, y una chica, Kathryn, pero son mucho más mayores que Leo. "No estoy seguro de tener ganas de ser padre a los 50 años", reaccionó Tony Blair cuando Cherie le dio la buena nueva antes del aborto, según cuenta. La esposa del ex primer ministro también describe ese principio de embarazo frustrado.

"De forma inusual en mí, no me sentía para nada bien. Me di cuenta de que iba a ser un embarazo difícil. Me sentía triste casi todo el tiempo", argumento. Tras un examen de los habituales en estos casow, el médico le advirtió que "el corazón del niño no latía". "Lo siento, señora Blair, el bebé está muerto", le dijo.

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