Despliega el menú
Internacional

estados unidos

El Supremo de EE. UU. paraliza en el último momento la restauración de la pena de muerte a nivel federal

Donald Trump, defiende la restauración federal de la pena de muerte desde sus tiempos como magnate inmobiliario, y ha reiterado esta postura desde que llegó a la Casa Blanca.

Donald Trump, este lunes a su llegada a Londres.
Donald Trump, este lunes a su llegada a Londres.
ANDY RAIN

El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha paralizado los planes para restaurar la pena de muerte a nivel federal en todo el país, según un dictamen emitido a última hora de este viernes.

El Gobierno de EE. UU. había solicitado de urgencia a través del fiscal general de Estados Unidos, el ultraconservador William Barr, la reanudación de estos casos tras una moratoria de 16 años.

El dictamen ha paralizado las ejecuciones previstas de cuatro presos que iban a ser ajusticiados en las próximas semanas.

El presidente de EE. UU., Donald Trump, defiende la restauración federal de la pena de muerte desde sus tiempos como magnate inmobiliario, y ha reiterado esta postura desde que llegó a la Casa Blanca.

La aplicación de la pena de muerte es una decisión individual de cada estado norteamericano según un sistema judicial independiente entre los 50 estados y otras jurisdicciones. Unos 20 estados han prohibido la pena de muerte, mientras que otros no han llevado a cabo ejecuciones en décadas.

Parte de las complicaciones legales al uso de la pena de muerte a este nivel tiene que ver con las constantes apelaciones que se refieren al método de ejecución: la inyección letal.

La portavoz del Departamento de Justicia Kerri Kupec, ha asegurado que mantendrá sus esfuerzos para reanudar estas ejecuciones. "Si bien estamos decepcionados con el fallo, apelaremos ante el circuito de tribunales de Washington D.C. y, de ser necesario, volveremos al Supremo para seguir defendiendo el estado de derecho y el cumplimiento de las condenas impuestas por nuestro sistema judicial", según un comunicado recogido por 'The New York Times'. 

Etiquetas
Comentarios