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Internacional

Un vuelo de Iberia lleva a Merkel a Buenos Aires tras la avería de su avión oficial

La canciller viaja a la cumbre del G-20 en línea regular desde Barajas.

El avión de Merkel, en la pista del aeropuerto de Colonia donde se vio obligado a aterrizar por una avería.
El avión de Merkel, en la pista del aeropuerto de Colonia donde se vio obligado a aterrizar por una avería.
Clemesn Bilan/EFE

La canciller alemana, Angela Merkel, se ha perdido la tradicional foto de familia y la inauguración oficial de la cumbre del G-20 en Buenos Aires, después de que un fallo técnico en su avión este jueves le obligara a realizar un aterrizaje de emergencia y retrasar hasta este viernes su salida hacia Argentina.

El incidente obligó a la canciller a salir de madrugada en otro aparato de la fuerza aérea alemana hacia Madrid, desde donde continúo su viaje a Buenos Aires en un vuelo de línea regular de la aerolínea española Iberia.

La unidad de la Fuerza Aérea alemana encargada de pilotar los aviones oficiales se refirió al problema técnico registrado en el avión de Merkel, un Airbus 340-300 que lleva el nombre del primer canciller de la República Federal de Alemania (RFA), Konrad Adenauer, de "clásica avería de un componente".

En una comparecencia ante la prensa, el responsable de la unidad, el coronel Guido Henrich, precisó que un fallo en el cuadro eléctrico fue la causa del problema técnico y agregó que después de reemplazar este componente, el fallo no se ha vuelto a producir.

Indicó que el cuadro eléctrico es responsable del suministro eléctrico de emergencia a bordo y que debido a la avería se produjo entre otros problemas el fallo completo del sistema de comunicación con tierra.

Otra de las consecuencias fue la imposibilidad de liberar parte del combustible antes del aterrizaje, lo que provocó un calentamiento excesivo de los frenos debido al enorme peso.

La portavoz adjunta del Gobierno alemán, Martina Fietz, confirmó al igual que hizo antes Henrich que "en ningún momento corrió peligro la vida de los ocupantes" del avión.

Un portavoz de la Fuerza Aérea alemana desmintió una información previa del diario 'Rheinische Post', que citando fuentes de las fuerzas de seguridad, apuntaba que se había abierto una investigación "criminológica" en relación con el fallo técnico.

"No tenemos ni la más mínima sospecha de que haya habido sabotaje", dijo.

Por su parte, este viernes por la tarde partió del aeropuerto de Colonia-Bonn hacia Buenos Aires para recoger a la canciller el segundo avión oficial, otro Airbus A340-300, con el nombre del primer presidente de la RFA, Theodor Heuss, y las mismas características que el 'Konrad Adenauer'.

Ambos aparatos, que entraron en servicio en 2011, pueden recorrer una distancia de 15.200 kilómetros sin necesidad de repostar y pueden por lo tanto alcanzar sin escala cualquier destino importante en el mundo.

Cuentan con una sala de conferencias y una zona privada, y el espacio reservado a las delegaciones tiene 24 asientos de primera clase y 92 de la económica y puede transportar un máximo de 143 pasajeros.

No es el primer incidente que sufren los aviones oficiales: a mediados de octubre, unos roedores que se colaron en el 'Konrad Adenauer' obligaron al ministro de Finanzas Olaf Scholz a regresar a Alemania desde Indonesia, donde había participado en una reunión del Fondo Monetario Internacional, en varios vuelos regulares y a hacer varias escalas.

El Ministerio de Defensa puntualizó en este sentido que entre junio de 2016 y junio de este año sólo el 2% de los 5.200 vuelos realizados por la unidad que transporta también a los líderes políticos tuvo que cancelarse.

La portavoz adjunta del Gobierno alemán señaló que se estaba intentando recomponer la agenda de Merkel en Buenos Aires para que pueda mantener las reuniones bilaterales previstas con los presidentes de EE. UU., Rusia y Argentina, Donald Trump, Vladímir Putin y Mauricio Macri.

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