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Internacional
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Francia cree que urgen centros que separen a los refugiados de los inmigrantes económicos

Los centros evitarán que los solicitantes de asilo deambulen durante semanas por otros países.

Francia mantuvo este miércoles la iniciativa política frente a la crisis migratoria en Europa y defendió la "urgencia" de poner en funcionamiento los centros de registro para separar a refugiados de inmigrantes económicos.

Al acudir a la sede en Ginebra de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el ministro francés del Interior, Bernard Cazeneuve, dijo que esos centros deben ubicarse "en las fronteras exteriores de la Unión Europea (UE)", en concreto en Italia y Grecia, para evitar que los solicitantes de asilo deambulen durante semanas por otros países y estén expuestos a abusos.

Desde Italia o Grecia, añadió, se organizaría el retorno de los que hubieran entrado a Europa por razones económicas.

Ya hace dos días, el presidente de Francia, François Hollande, y la canciller alemana, Angela Merkel, se reunieron para abordar la peor crisis migratoria que vive Europa desde la Segunda Guerra Mundial y pidieron a los países miembros de la UE que compartan el peso de esta tragedia humana.

Cazeneuve señaló este miércoles que, dentro de esta estrategia, la Comisión Europea debe poder garantizar el funcionamiento de algunos de esos centros, allí donde los países no cuenten con los medios para hacerlo, una tarea en la cual, aseguró, Francia está dispuesta a colaborar con el Ejecutivo comunitario.

Criticó, sin nombrarlos, a los países que no quieren asumir su parte de responsabilidad en la acogida de refugiados, en términos de reinstalación, y defendió el esfuerzo que el Gobierno francés ha hecho en este sentido.

Sin embargo, Cazeneuve eludió explicar en rueda de prensa cómo 5.700 refugiados sirios acogidos desde 2012 pueden considerarse una cifra significativa frente a un éxodo de más de 4 millones de personas o a la llegada diaria de miles de personas a las costas mediterráneas de Europa.

Las autoridades francesas estiman que este año recibirán 60.000 solicitudes de asilo -cifra similar a la de 2014- frente a las 800.000 avanzadas por el Gobierno alemán.

Cazeneuve intentó explicar tal diferencia por "la geografía", que expone a Alemania al intenso flujo de personas de la zona de los Balcanes y Europa oriental.

Por su parte, el jefe del ACNUR, Antonio Guterres, opinó que "el sistema europeo de asilo es completamente disfuncional" e instó a que cada Estado miembro "asuma su parte de responsabilidad".

"Europa tiene la dimensión y la capacidad de responder a este desafío si lo hace unida y actúa conjuntamente", subrayó.

Guterres defendió también la necesidad de instalar lo más pronto posible centros de recepción de inmigrantes "que ofrezcan cobijo, asistencia médica, humanitaria" y donde éstos sean registrados y sus demandas de asilo analizadas.

Sobre la intensificación de la seguridad que ha dispuesto el Gobierno de Hungría en su frontera con Serbia para frenar el flujo de inmigrantes, recordó que, "cuando una puerta se cierra, alguien abre una ventana y, cuando un ventana se cierra, se abre un túnel".

Guterres reconoció que los 293.000 inmigrantes llegados este año por el Mediterráneo a Europa "parece una cifra enorme" comparada con la capacidad individual de los países, "pero es un número relativamente pequeño si pensamos en una Unión Europea de 708 millones de habitantes".

Esta crisis migratoria representa una suerte de "válvula de escape", tras el éxodo de 4,1 millones de sirios desde 2011 a los países vecinos y a causa de conflictos en otros países cercanos, como Irak o Afganistán.

El alto comisionado indicó que una opción para reducir la presión de los refugiados sobre Europa es ayudar a los vecinos de Siria, en particular a Turquía, donde sus condiciones de vida se han deteriorado mucho.

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