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EMPRESAS

El grupo Marsans aplicó ayer el ERE que despide a 1.350 trabajadores

La filial Tiempo Libre ya está en concurso de acreedores tras el de Viajes Crisol.

Se acabó Viajes Marsans. La que fuera empresa líder y señera internacional del sector turístico español aplicó ayer un expediente de regulación para toda su plantilla. Un total de 1.350 trabajadores salen de la empresa, que deja a 50 empleados que se irán sumando al expediente gradualmente hasta el 30 de octubre, mientras que otros 50 se mantendrán de forma voluntaria e indefinida para intentar recuperar la actividad. Los sindicatos han criticado el proceso que ha supuesto el fin del grupo turístico en mes y medio tras el cambio de propietarios.

Un final caótico, protagonizado, primero, por el presidente de la patronal española (CEOE), Gerardo Díaz Ferrán y su socio Gonzalo Pascual y, después, por Posibilitum Business; una firma de la poco o nada se sabe y que compró la compañía a los empresarios cuando ya sufría sus últimos estertores. UGT, sindicato mayoritario en Marsans, acusó esta semana a Díaz Ferrán y a Pascual de "liquidar" la compañía turística -que llegó a tener 700 oficinas y presencia en España, Portugal y Brasil- a través de "sicarios". En un comunicado muy duro, la formación ugetista no escatimó en 'elogios' para el patrón de patronos y su compañero de viaje, a los que calificó de "empresarios de medio pelo, 'espabilaos', mercaderes de pufos, trileros vestidos de Armani, gestores de mesa camilla y pícaros de guante blanco". Para UGT, el presidente de la CEOE representa un estilo de gestión "que tiene como máxima sacar el mayor beneficio con la mínima inversión y, cuando vengan mal dadas, a correr". La plantilla de Marsans está muy dolida con su ex jefe, al que reprochan haber huido minutos antes de la debacle para no 'mancharse' con el cierre. "Hemos sido testigos de cómo hundir una empresa sin asumir una sola responsabilidad", añadió UGT.

20 días por año

Los trabajadores recibirán una indemnización de 32 días por año trabajado con un máximo de 70.000 euros, sin embargo, son conscientes que lo único que tienen seguros son los 20 días que paga el Fogasa, el mínimo legal.

Después de la caída de Marsans, los trabajadores de la filial Viajes Crisol, en concurso de acreedores, esperan un final similar, aunque probablemente se alargará hasta septiembre. Esta semana, la tercera filial del grupo, Tiempo Libre, fue declarada en concurso necesario de acreedores por el Juzgado de lo Mercantil número 12 de Madrid. Un grupo hotelero, acreedor de la firma, solicitó el concurso. Al frente de la gestión mantiene a los nuevos propietarios del grupo, la sociedad Posibilitumm Business, al igual que hizo con Viajes Marsans y Viajes Crisol.

Según consta en el juzgado mercantil, el concurso necesario fue solicitado a mediados de mayo por tres empresas del grupo valenciano SH Hoteles, asesorado por Jesús Bonet Abogados, que reclamaba a Tiempo Libre unas deudas próximas a los 50.000 euros y cerca de 200.000 euros a Viajes Marsans. Entre los primeros acreedores que presentaron esa solicitud también figura el grupo hotelero H10, representado por Unive Abogados.

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