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Economía

EMPRESAS/ARAGÓN

Aliaga asegura que el Gobierno hizo "todo lo posible" para evitar el cierre de la planta de Siemens

El consejero de Industria, Comercio y Turismo del Gobierno de Aragón, Arturo Aliaga, aseguró que el Ejecutivo hizo "todo lo posible" para evitar el cierre de la planta de Siemens en Zaragoza, que afectó a más de 300 trabajadores, y que se produjo a finales del año pasado.

El consejero se pronunció así en una comparecencia ante la Comisión de Industria, Comercio y Turismo de las Cortes de Aragón, donde acudió a petición de los grupos parlamentarios del Partido Popular (PP) y de Chunta Aragonesista (CHA).

Aliaga explicó que Siemens sigue operando en Aragón, donde posee 2.400 empleos en otras actividades, y subrayó que 40 de los trabajadores de la planta que cerró se recolocaron en un centro de tecnología de Siemens, especializado en los sectores industrial, energético -especialmente en las energías renovables-, y de salud, en este último caso en el área de oncología.

Agregó que la mayoría de los trabajadores de la planta que cerró encontraron empleo en otras empresas aragonesas porque era personal cualificado, "que había hecho Investigación y Desarrollo" y "estaba bien formado".

El consejero recordó que la empresa presentaba una pérdida de competitividad desde 1998, fruto del descenso del negocio de la telefonía fija por el incremento "exponencial" de la venta de teléfonos móviles, motivo por el cual en 2003 se creó una nueva línea de producción de antenas fractales para tratar de impulsar la planta, que "no tuvo la oferta comercial que se esperaba" y derivó en el cierre de la factoría.

Arturo Aliaga afirmó que desde el Gobierno de Aragón se mantuvieron "cientos de reuniones", entre otras con el Ministerio de Industria, hubo diferentes negociaciones y se elaboró un plan industrial.

La empresa planteó también la posibilidad de ceder las instalaciones si se creaba una cooperativa de trabajadores, que no se llevó a término, puesto que hubiera sido "una mala salida dada la situación del mercado y la especialidad de la planta", opinó Aliaga.

"Quietos no nos estamos quedando", aseguró el consejero, que también se refirió a las ayudas otorgadas por la comunidad autónoma a la empresa durante varios años, "todas justificadas" por el mantenimiento de empleo y por proyectos de Investigación y Desarrollo "que han llegado a buen puerto".

Más de un año después

Los portavoces de los grupos del PP y de CHA, José Ignacio Senado y Chesús Yuste, respectivamente, criticaron el retraso en el que se ha producido esta comparecencia, que fue solicitada por ambos grupos en octubre del año pasado.

Además, el portavoz del PP recordó a Aliaga que Partido Socialista (PSOE) y Partido Aragonés (PAR) "gobiernan desde hace tiempo" en Aragón y "algunas cuestiones eran previsibles desde hace tiempo" como para "tomar algunas decisiones". Asimismo, abogó por la diversificación empresarial y, en la actual situación de crisis económica, por bajar los impuestos y reducir el gasto público.

El portavoz de CHA, Chesús Yuste, subrayó que el cierre de la planta de Siemens en Zaragoza fue un caso de deslocalización, no relacionado con la crisis económica actual, en el que, opinó, el Gobierno de Aragón "no fue capaz de dar una respuesta o de ser persuasivo con la empresa" para conseguir una "alternativa de inversión y empleo cualificado".

El portavoz de Izquierda Unida, Adolfo Barrena, preguntó al consejero si el Gobierno "va a seguir dando ayudas a empresas sin contraprestación" y lamentó la "aceptación de la situación" por parte del Ejecutivo "sin más alternativa".

El portavoz del PSOE, José Ramón Ibáñez, reconoció que la situación era "complicada", y lamentó que los grupos de la oposición no hubieran aportado "nada diferente", mientras que el portavoz del PAR, Javier Callau, recalcó que los problemas de la planta de Siemens en Zaragoza se produjeron "en un momento económico de bonanza, al margen de la crisis económica actual" y manifestó que el Gobierno hizo "lo que se debía hacer".

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