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Economía

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Economía circular en la automoción

Sigit participa en el proyecto europeo Life Circ-ELV que busca mejorar la gestión de los vehículos fuera de uso obteniendo plástico reciclado de calidad.

Los ingenieros Silvia Vicén y Pablo Rodríguez, con una de las máquinas para testear piezas
Los ingenieros Silvia Vicén y Pablo Rodríguez, con una de las máquinas para testear piezas
J. Macipe

Según datos de la Comisión Europea, los automóviles desguazados en territorio comunitario llegan a generar unas 10 toneladas de residuos al año. Para mejorar la gestión de los desperdicios de esos vehículos al final de su vida útil (VFU o ELV por sus siglas en inglés) nació el proyecto Life Circ-Elv, financiado con fondos de la Unión Europea (UE) para impulsar la economía circular de los plásticos de esos coches a través de su reciclaje en aplicaciones de alto valor añadido. Es decir, dar un nuevo uso a algunas partes de los coches que ya no circulan por las carreteras y hacerlo de una forma sostenible, ambiental y económicamente hablando.

Así, el primer paso se dio en septiembre de 2018, cuando se creó un consorcio, liderado por el Instituto Tecnológico del Plástico (Aimplas) y en el que están implicados como socios la valenciana Desguaces Cortés, la recicladora francesa Indra, la fabricadora portuquesa de granza Isolago, la asociación española Sigrauto y la planta en Calatayud de la italiana Sigit, fabricante de piezas de plástico por inyección. "Lo que se busca es encontrar una vía sostenible empresarialmente para la gestión y reintroducción de ese plástico que se genera de los desechos de los vehículos fuera de uso, darle un valor añadido", explica Pablo Rodríguez, responsable de laboratorio y metrología de Sigit.

1.000 vehículos

En la actualidad las piezas plásticas de los automóviles vienen de materia virgen y tras su vida útil, pasan por un centro autorizado de tratamiento (CAT), donde a través de este proyecto se pretende su reciclaje y obtener granzas que se utilicen de nuevo en la industria de la automoción o bien en otras aplicaciones y que no acaben en una desfragmentadora. Las estimaciones iniciales del proyecto Life Circ-Elv, que tiene como horizonte temporal el segundo semestre de 2021, hablan de 12 toneladas de plástico reciclado, 1.000 vehículos tratados y unas reducciones del 75% en huella de carbono, un 90% en la demanda de energía no renovable y un 15% en el coste de los nuevos productos. El presupuesto global supera los 1,7 millones de euros.

"Nosotros somos los encargados de casi el último eslabón de todo el proyecto: nos encargamos de la inyección y, por decirlo así, de la homologación", detalla Rodríguez, a quien acompaña en la aportación bilbilitana Silvia Vicén, ingeniera de procesos en la planta. Sigit, con raíces en la antigua Indeplas Sistemas, se dedica a la fabricación de componentes plásticos. A día de hoy cuenta con 160 empleados y sus tres turnos se dedican, principalmente, a abastecer las líneas del grupo Volkswagen, con Seat como referencia, aunque también cuentan con proyectos de otras enseñas automovilísticas.

"En nuestra fase tenemos que demostrar que ese plástico extraído de partes de coches que ya no se usan es válido para generar piezas nuevas, que es un material que cumple con los requisitos que exigen los clientes, que pasa los ensayos y que dimensionalmente se comporta de forma similar a un material virgen", especifica.

En estas semanas comenzará esta parte del trabajo, que ya empezó con las aportaciones de Indra y Desguaces Cortés, punto en el que se hizo un estudio de cómo realizar la recuperación. "No se trabaja con todo el material plástico del coche, porque hay muchas variedades. Tras los análisis se ha optado por los parachoques: Es más sencillo y se obtiene más cantidad", puntualiza.

Ensayo con 300 kilos

Así, en próximas fechas, Sigit recibirá de Isolago tres tipos de material con diferente carga de material reciclado. "Harán mezclas con un 15, un 30 y un 45% de reciclado. Nos mandarán muestras y nosotros las testearemos", especifica Rodríguez. De esta forma, desde la fábrica bilbilitana se encargarán de "ver cuál es la formulación más óptima y, una vez que la conozcamos, haremos una prueba industrial". En ese ensayo se utilizarán cerca de 300 kilos, 100 de cada uno de los tipos. Además, esa verificación se llevará a cabo en piezas que la factoría zaragozana ya tiene en producción en estos momentos.

Producción a toda máquina

Por su parte, la factoría de Sigit se encuentra al 100% de su capacidad. A principios de septiembre, la compañía anunció que había alcanzado los 150 empleados y que pretendía incorporar otros 10 en próximas fechas, propósito que ha alcanzado incluso antes de llegar a 2021, fecha que en la compañía manejaban como referencia. Como ya apuntaron entonces fuentes de la compañía, este incremento de plantilla se dedicará a cubrir especialmente las piezas para los modelos León y Cupra Formentor.

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