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Economía

Otra razón para no abrir la puerta a desconocidos

Las visitas "puerta a puerta" de comerciales de luz y gas incluyen "triquiñuelas" para hacer cambios de compañía indeseados.

Consumo y la UCA alertan de las empresas que venden a "puerta fría"
Consumo y la UCA alertan de las empresas que venden a "puerta fría"

Alguien llama a la puerta de casa y en estos tiempos o es el cartero o un comercial que ofrece rebajas en las facturas de la luz y el gas. En algunos casos con engaños, o al menos, no explicando claramente que se trata de un cambio de compañía o de tarifa. Así lo denuncian las asociaciones de consumidores, ante la aparición de nuevos casos de malas prácticas en Zaragoza.

Desde la Unión de Consumidores de Aragón (UCA) insisten en que nunca deben darse “datos personales, enseñar facturas o permitir que se fotografíe ningún documento, que sea de identidad o de servicios ya contratados”. Además, en caso de que se tengan dudas sobre descuentos, la facturación o importes aconsejan “contactar con la empresa con la que tenemos contrato o asesorarnos”.

“Si no está seguro, no abra la puerta”, aconseja Fernanda Blanco, presidenta de la asociación. Afirma que en muchos casos, quienes terminan por cambiar de compañía sin quererlo son personas mayores. “Suelen ser más confiados”, dice. Entre las “triquiñuelas” de las empresas que recurren a vendedores a “puerta fría” figura la de identificarse como personal de la compañía que tiene contratada o dicen que “ha habido un error y van a recalcular porque ha habido un problema y probablemente le deban dinero”, pone como ejemplos Blanco. Reconoce que el usuario “a veces no es consciente de que ha cambiado de compañía hasta que le llama la suya para hacer el cambio”.

Los consejos coinciden con los que dan los servicios de Consumo del Gobierno de Aragón, que ha llevado a cabo una reciente campaña de información. El año pasado llegaron a la administración autonómica 979 reclamaciones por servicios de electricidad, el 11,81% del total y 196 de gas, un 2,36%, entre las que había cambios indeseados de compañía o tarifa tras la visita al domicilio. Por ello, se aconseja:

- No deje entrar en casa a personas desconocidas.

- Solicite la correcta acreditación de la empresa. Llame a su compañía.

- Nunca dar datos personales, como facturas, NIF, cuenta bancaria...

- Si le realizan una oferta comercial en casa o a través del teléfono, no está obligado a tomar decisiones de forma inmediata. Consulte a personas de confianza.

- Tiene derecho a que le dejen una copia de los documentos que ha firmado.

- En muchas ocasiones, el propósito del comercial en su visita es cambiar al usuario de compañía de gas o de luz y con ello al mercado libre, por lo que perdería derecho al bono social.

- Estos nuevos contratos que se ofertan como favorables al consumidor, muchas veces llevan asociados otros servicios no obligatorios, y que hacen que el importe final de la factura sea superior al que estaba pagando el usuario.

Desde la UCA recuerdan que en este tipo de ventas el contrato tiene que ser obligatoriamente por escrito y debe incluir los siguientes datos:

-Identidad y dirección del establecimiento del empresario, número de teléfono, fax y correo electrónico.

-Características del bien o servicio.

-Precio total, incluidos los impuestos, tasas y, en su caso, los gastos adicionales de transporte o entrega.

-Forma de pago, fecha y modalidades de entrega o ejecución.

-Información sobre garantías (el plazo mínimo legal es de dos años) y servicios postventa.

Este tipo de venta “puerta a puerta” se rige por la normativa de contratos celebrados fuera del establecimiento mercantil que recoge la ley general para la defensa de los consumidores y usuarios. El consumidor tiene un plazo de 14 días naturales (incluidos festivos) para cambiar de opinión sin tener que justificarlo. Y si el empresario no le informa de este plazo y no aporta información sobre este derecho de desistimiento el plazo se amplía a 12 meses. Se aconseja usar el documento de renuncia que tiene que venir junto al contrato.

Estas malas prácticas también se dan en las ventas a domicilio de productos o servicios. La asociación alerta de los casos en los que se ofrecen regalos o servicios “de prueba”. Si se compra un producto y en la documentación que se firmó se incluía solicitar un crédito, la UCA recuerda que el desistimiento del contrato también implica la cancelación del mismo sin ninguna penalización.

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