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Economía
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Carmen Palos: "Lo que quiero hacer ahora es disfrutar de la felicidad"

Ha logrado cambiar el concepto de farmacia en España y ahora inicia una nueva etapa en su vida, marcada por la ilusión en proyectos muy personales.

Carmen Palos.
Carmen Palos.
Raquel Labodía

"La palabra ‘pasión’ me gusta mucho porque la he antepuesto en mi vida, para todo". Y así comprendes cómo Carmen Palos (Albalate del Arzobispo, Teruel, 1955) tiene hoy un nuevo brillo en los ojos; cómo de su mano el Grupo Apotheka se expandió por el mundo y ha sido largamente galardonado; cómo impulsó la modernización de las farmacias y las hizo próximas, y ella era nombrada ‘personaje de Aragón’ en 2010... Una intensa y rica vida que encara ahora con otra ilusión, con la serenidad de quien decide, al fin, mirarse a sí misma. "Me dieron un premio que valoro mucho, de la Asociación Española de Farmacéuticos de las Ciencias y las Artes, gente muy especial, muy sensible del mundo de la farmacia, por el trabajo que he hecho sobre la botica del Hospital Provincial. Una investigación que voy a seguir, porque voy a hacer el doctorado. Ahora que me prejubilo y tengo tiempo para ello".

Y es como si esta mujer vital, que hizo Farmacia porque era lo que quería su padre, que es madre también de dos farmacéuticos, quisiera cerrar una parte de un círculo vital ahondando en la única área que le faltaba en un mundo donde lo ha sido todo. Viajera impenitente, ha sabido ver, y trasladar, todo lo que hoy hacemos cotidiano, como el consumo de genéricos, la ortopedia o la cosmética, la ampliación de horarios, incluso el mundo del ‘retail’ en las farmacias en las que, además, ha introducido su robotización, ha creado una farmacia integral. "Porque hoy el concepto de farmacia es ‘salud, belleza y bienestar’", dice, mientras recuerda cómo les pegó duro la crisis y cómo se salió adelante desde el optimismo, "sacando los mejor de nosotros mismos", con esa pasión con la que vive una vida plena. La que arrancó recién licenciada en la investigación "para envidia de mis compañeros, porque tenía muy buen expediente, y empecé con ratas, ratones, probando nuevos productos. Estuve trece años en los laboratorios Esteve en Barcelona. Luego vine a Zaragoza a Safa, a Alliance Salud y Healthcare Alliance.... Le di gusto a mi padre y tuve una farmacia, en Don Pedro de Luna, pero acabé en la empresa privada, en Apotheka cuando comienza su gran expansión internacional"... Y así es como relata parte de una vida, con esa mirada intensa, única, de las grandes ilusiones aun por desvelar.

Vive usted un momento especial, con una nueva vida por delante, va a hacer un doctorado, tiene 60 años, es joven.

Llevo 42 años cotizados, y además mientras estudiaba di clase a nocturnos en Carmelitas, en Barcelona. Yo les debo mucho a las Carmelitas porque allí no había bachiller superior y ellas hablaron con mis padres para decirles que valía y que valía la pena que me cambiara de centro y que estudiara. Que una monja proponga que salga fuera a estudiar es una de esas cosas que no he olvidado.

Cuando alguien apuesta por ti...

El esfuerzo viene de uno mismo porque toda mi vida estuve en el cuadro de honor, pero es cierto que la vida nos va cruzando a las personas que van indicando el camino que debes tomar. Ahora con lo del Hospital Provincial pensé que era el momento de dedicarme a la sociedad, porque también doy seminarios en la Universidad San Jorge, y disfruto mucho.

Qué le gustaría hacer, que no haya podido.

Disfrutar de la felicidad. Soy muy positiva y lo que quiero es disfrutar de ella, porque, a lo mejor, cuando los hijos han sido pequeños no has estado todo es el tiempo que hubieras querido estar, y todas esas cosas más. Ahora que todos están fuera del nido, con sus vidas encajadas, quiero disfrutar de las pequeñas cosas, de este rato con usted, de esta conversación.

¿Se sintió culpable por no estar con sus hijos?

Entonces lo tenía muy asumido, aunque es una sensación tremenda, sobre todo en mi generación. Debo decir también que como siempre he estado en puestos de responsabilidad, en los que he trabajado muchas, muchas horas, me he permitido en algunos momentos tomarme una mañana libre porque sí para estar con ellos o acompañarles a algo, pero siempre a costa de trabajar mucho, aunque, claro, cuando estaba fuera y se ponían enfermos no era posible y se pasa mal. Ahora estoy viviendo una segunda vida.

Se le nota su felicidad.

Sí, sí, es un gran regalo de la vida, pero en la vida hay que tener esa valentía de decir que si me quedan 20, 30 años por vivir, voy a vivirlos como quiera, y es importante saber decir ‘basta’ y empezar una segunda vida.

¿Estudió Farmacia porque le gustaba o porque quería su padre?

Hablo cinco idiomas y me hubiera gustado mucho estudiar Políticas y entrar en el mundo de la diplomacia. Mi padre me dijo que podía estudiar lo que quisiera, pero en Barcelona, que era donde vivíamos, y mire que había carreras, pero justo esa no. Como era buena en ciencias opté entonces por Farmacia y la verdad es que me lo he pasado muy bien y no me arrepiento

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Ha estado centrada en la investigación o en la dispensación.

He estado en todos los campos de la Farmacia, porque he hecho investigación, farmacia asistencial, porque he tenido con puerta abierta; he estado en distribución y en empresa privada, y en la arquitectura. En Zaragoza llevo desde 1989, y muy contenta. Mis padres habían vuelto unos años antes a Albalate, y fue volver a tus raíces, aunque nosotros nunca las perdimos porque regresábamos siempre en vacaciones, veranos, navidades. Nunca perdimos contacto con la familia, los amigos de allí;y yo también tengo casa.

El sector lo ha pasado muy mal con la crisis que coincidió con la trasformación y modernización de las farmacias, la ampliación de horarios.

Hay que adaptarse a los tiempos. En 2007 empezó la crisis y la gente no tenía dinero para comprarse una crema. Eso nos afectó, porque la factura de la farmacia en el Ministerio de Salud subió y la manera de bajarla fue bajar los precios, sin tocar el margen, entonces el farmacéutico o se quedó en la concha y no quiso moverse, o fue valiente y decidió invertir para hacerse visible. Se profesionalizó más, porque además se quita mucho trabajo a los médicos con los síntomas menores, porque a veces la gente por un estornudo iría a un hospital; se procuró cohesionar los equipos y poco a poco ha ido saliendo de la crisis.

Para alguien tan viajera, para una observadora del mundo e inquieta por la política, ¿cómo vive este momento de hoy?

Recuerdo que cuando iba a Italia era la época de Berlusconi y para ellos era una vergüenza hablar de la corrupción, les mataba. En estos momentos que ha salido tanta, tanta aquí, creo que la primera fila de políticos debería irse, porque cuando yo he viajado y eh llegado a un país y me han preguntado, yo he me avergonzado, porque me hablaban de Valencia o Baleares... y siempre me he sorprendido de que tenga tanto conocimiento de lo que sucede aquí. Para mi era horroroso.

Casi mejor que no se hubiera dedicado a Políticas.

Lo que creo que hay que valorar siempre es lo que tienes, y ver qué camino es el que hay que tomar, y tomarlo, porque muchas veces querer llegar muchísimo más lejos sin medios, con unos préstamos tremendos, endeudando ayuntamientos... son barbaridades, y además un enriquecimiento desmesurado de los políticos.

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