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CARLOS PAUNER, ALPINISTA

«Para el Everest me prepararé nueve meses»

Coronó el viernes el GII, donde coincidió con un grupo vasco que le retrató. Aunque su compañero Raúl no pudo hacer el último tramo, él está muy satisfecho y piensa ya en su máximo reto.

Pauner, fotografiado en la cima del GII con el logo de Heraldo y la bandera de Aragón.
«Para el Everest me prepararé nueve meses»
CARLOSPAUNER.COM

Enhorabuena por la cumbre. Ya son doce ochomiles...

Sí... La verdad es que ha sido muy rápido y ha ido todo muy bien. Al final hemos tenido suerte porque hemos tenido unos días que nos han permitido llegar hasta la cumbre.

El GII no está considerado de los ochomiles de mayor dificultad, pero por lo que describía estos días, el último tramo es muy complicado, por su verticalidad y sin asegurar.

Sí; es que tradicionalmente a esta cima venían bastantes expediciones comerciales, y el último tramo estaba muy bien fijado. Pero ahora vienen mucho menos y se fija sólo lo imprescindible. No hay una línea contínua, sólo algunos trozos con cuerda. Y cambia mucho la cosa.

Aparte estaba el mal tiempo, con nieve y viento, y tuvo que arriesgar.

Elegimos una 'ventana', un día que sabíamos que no iba a nevar, aunque sí iba a hacer bastante viento. Decidimos aprovechar la ocasión. No era la mejor situación, pero había que intentarlo. Algunos ya lo habían intentado unos días antes y no habían podido.

El montañero vasco Alex Txikón también ha hecho el GII, tras coronar el GI días atrás. ¿Coincidieron en la cumbre? ¿Compartieron algún tramo del ascenso?

Compartimos el ascenso casi desde el campo III. Alex llegó un poquito antes a la cima, una hora aproximadamente, y cuando yo llegaba él justo empezaba a bajar. Es muy buen amigo. Él subió con un grupo de siete u ocho.

Una pena que Raúl Martínez no pudiera afrontar con usted el último tramo.

Sí, la verdad es que sí es una pena. Pero fue un apoyo fundammental, me ayudó en todo hasta el campo III. Lástima que el último día no se sintiera bien. Aún así se quedó por ahí para esperarme y desmontar y bajó al campo I.

¿Qué tal se ha sentido con este equipo? ¿Contará con ellos o con otros aragoneses en las siguientes expediciones, aparte de su habitual Javier Pérez (cámara en las últimas expediciones, que no fue en ésta por congelaciones en los dedos en el Lhotse)?

La verdad es que me he encontrado muy a gusto porque somos muy buenos amigos. Hemos disfrutado como hacía mucho. Para Adrián era muy difícil llegar porque era la primera vez. Con Raúl he estado estupendamente. Contaré con ellos siempre que ellos quieran. No sé cuáles serán sus planes, pero seguro que hacemos cosas juntos, seguro.

Se trata de que el proyecto 8000 tenga continuidad después de que usted lo complete.

Sí, yo creo que es importante. El propósito es hacer un núcleo de montañeros aragoneses que podamos hacer grandes cosas juntos. Aparte de los ochomil, que sea un grupo compenetrado, capaz de afrontar montañas duras. El esfuerzo de grupo es muy importante.

La consejera responsable de Deportes ha manifestado su voluntad de seguir respaldando el proyecto, con usted y después.

Pues me parece estupendo. No tenía ni idea. Me parece perfecto, porque yo sigo con ganas de continudar este proyecto. Estamos en la recta final y sería importante para Aragón sacar un proyecto internacional como es éste.

Los 14 se ven al alcance de la mano, pero en principio usted no piensa hacer los dos el próximo año, sino el Shisha Pangma en 2012 y el Everest en 2013.

Así es, porque creo que el Everest requiere una preparación específica. No es para hacerlo corriendo de cualquier forma. Necesitaré un periodo de nueve meses para preparame a conciencia para el Everest, porque es muy complicado sin oxígeno.

Se planteaba la posibilidad de concentrar expediciones por la proximidad, por aprovechar la aclimatación e incluso para abaratar costes.

Ya, pero el Everest es la única montaña de casi 9.000 metros. Puedes hacer seguidos otros ochomiles, pero el Everest necesita una preparación exhaustiva y específica para intentarlo sin oxígeno.

¿Le preocupan los posibles problemas de hipoxia?

Sí, claro. Es el único problema que tiene. Por su ruta normal no presenta alpinísticamente ninguna complicación, pero físicamente sí. Tienes que estar muy concentrado para subirlo.

Seguro que ya tiene en mente otros proyectos a medio plazo.

No sé. Tampoco me lo planteo mucho. Van cuatro ochomiles seguidos sin cometer errores. A medio plazo no lo sé: hay otras montañas difíciles, están lo polos... Por eso es importante crear un grupo aragonés capaz de afrontar otras montañas sin escalar, abrir nuevas rutas... Ahí están Raúl, Adrián, Javier Pérez o Juan Carlos Cirera.

Ahora vacaciones: ¿playa o montaña?

Playa, playa. Porque montaña ya he tenido bastante este año. Han sido dos expediciones muy duras. Ahora vaciones en agosto y luego empezar a preparar otra vez para primavera.

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